Después de posicionarse en repetidas ocasiones en contra de esta medida, el pasado 15 de junio la presidenta de la APA, Jessica Henderson Daniel, remitió una carta al presidente de los EEUU, Donald Trump, para expresar su preocupación y fuerte oposición a la nueva política de la administración de separar a los padres y los niños inmigrantes que están detenidos cuando cruzan la frontera.

Apelando a la evidencia empírica que demuestra el daño psicológico que niños y padres experimentan al separarse, le piden que reconsidere esa política y se comprometa con la práctica más humana de albergar a las familias en espera de los procedimientos de inmigración para protegerlos de futuros traumas.

La política actual en EEUU exige que se separe a los niños de sus padres y se pongan durante un periodo indeterminado de tiempo bajo la custodia de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (Office of Refugee Resettlement). Décadas de investigación psicológica han determinado que lo mejor para todos es mantener unidas a las familias.

Teniendo en cuenta que las personas que huyen de sus hogares para buscar refugio ya están bajo un gran estrés, la separación inesperada de sus seres queridos podría aumentar ese estrés y provocar un trauma emocional en los niños. Además, la literatura ha demostrado que las experiencias adversas en la infancia, como la separación de los padres, son importantes factores de riesgo para los trastornos mentales. Para los niños, los eventos traumáticos pueden conducir al desarrollo de un trastorno de estrés postraumático y otros trastornos de salud mental que pueden causar efectos duraderos. Cada día se suceden historias desgarradoras, que incluyen numerosos casos de suicidio, provocadas por las políticas migratorias.

Teniendo en cuenta todo esto, la APA insta a un cambio urgente en la política de inmigración, con respecto a la detección de las familias en la frontera y su separación, solicitando su alojamiento conjunto y la prestación de los servicios de salud física y mental necesarios.

Este problema con el que se enfrenta en este momento EEUU, no es más que un ejemplo del grave problema que tenemos en todo el mundo con las políticas migratorias. En estos días estamos viviendo la llegada a España del barco “Aquarius” con 630 inmigrantes a bordo, que ha abierto el debate de las políticas de acogida de la Unión Europea. Más allá de debates políticos, lo que no cabe duda es que los psicólogos tienen mucho que aportar en este tema, para asegurar que se proteja la salud mental de las personas inmigrantes en los procesos de acogida.

Se puede consultar la carta remitida a la Casa Blanca en el siguiente enlace:

Carta de la APA sobre la política migratoria en EEUU

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