Las exigencias emocionales del trabajo pueden poner en riesgo de agotamiento a los psicoterapeutas, con frecuencia, en menoscabo del terapeuta, los clientes/pacientes y la profesión de Psicoterapia. Si bien el síndrome de burnout es común entre los psicoterapeutas, hay una serie de características personales que pueden incrementar aún más el riesgo de desarrollarlo.

Así lo afirma un estudio llevado a cabo por investigadoras australianas, publicado en el Journal of Clinical Psychology, bajo el título Personal risk factors associated with burnout among psychotherapists: A systematic review of the literatura (Factores de riesgo personales asociados con el burnout entre psicoterapeutas: una revisión sistemática de la literatura).

Para llevar a cabo el estudio, se emprendió una revisión sistemática de las diferentes investigaciones en este ámbito realizadas en los últimos 30 años –que involucran a un total de 9.000 psicoterapeutas-, con el propósito de analizar los niveles de agotamiento emocional y estrés laboral entre estos profesionales, identificar las herramientas utilizadas para cuantificar el estrés relacionado con el trabajo y el agotamiento, y detectar los factores de riesgo personales que pueden contribuir a la aparición de burnout entre psicoterapeutas.

Los resultados confirman el mayor riesgo de los psicoterapeutas a padecer estrés y agotamiento emocional, así como la presencia de determinados factores que pueden incrementar aún más este riesgo.

Según indican los datos, junto con el estrés y el agotamiento emocional, se suelen presentar también otras características como la despersonalización y/o una disminución del sentimiento de realización personal.

Se observó que las tasas de agotamiento son más elevadas entre los psicólogos que tenían menos experiencia, así como entre aquellos con menos autoconfianza en su capacidad profesional. Del estudio se desprende también que la falta de apoyo social dentro o fuera del ámbito laboral se asocia con el agotamiento emocional.

Asimismo, los datos muestran una asociación entre los rasgos de personalidad y el burnout, encontrando una relación entre el agotamiento y determinados rasgos como el perfeccionismo, la baja extroversión –al contar, en opinión de los autores, con redes de apoyo social más débiles-, y el neuroticismo.

En base a los resultados, los autores del estudio establecen una serie de recomendaciones que consideran de utilidad para evitar el desarrollo de burnout entre los psicoterapeutas, entre ellas, marcar límites para mantener cierta separación emocional de los problemas de los clientes/pacientes.

Fuente: British Psychological Society

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