Rosa Ramos Torio

Decana del Colegio Oficial de Psicología de Navarra

No es fácil escribir y hablar en estas circunstancias de mi compañero profesional y amigo Ramón Loitegui. Ayer nos dijiste un adiós definitivo. Te has ido poco a poco con el encargo de tu vida bien cumplido. Como persona y profesional entregado, emprendedor y siempre dando oportunidades, nunca sólo, enseñando, guiando y acompañando.

Ramón empezó siendo el pionero en la Organización Colegial de Navarra, liderando al primer grupo de profesionales de la Psicología que constituyeron lo que es hoy el Colegio Oficial de Psicología de Navarra. Él fue el colegiado número uno.

Desde junio de 2001 hasta el año 2013, Ramón fue Decano del Colegio Oficial de Psicología de Navarra, además de vocal del Consejo General de la Psicología en España.

A través de la actividad colegial, hemos podido compartir durante todos estos años su amistad. Ramón consiguió que nuestra profesión tuviera presencia institucional y propició la formación y la organización de jornadas de carácter científico en Navarra.

Jesús Ramón Loitegui Aldaz

Fue el primero en posibilitar que aquellos psicólogos que se decantaban por especializarse en la Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, pudieran hacer prácticas y especializarse. Fue en 1991, cuando fue nombrado Director Gerente del Instituto Navarro de la Administración Pública (INAP), donde trabajó por la mejora y promoción de la profesión y en el cual se sintió muy implicado hasta su jubilación. Allí, desarrolló el importante programa de formación en prácticas en Psicología del Trabajo y de las Organizaciones (PTO), para psicólogas y psicólogos licenciados, único en todo el país.

Ramón fue, además, el primer psicólogo funcionario de la Diputación Foral de Navarra, incorporándose en 1973 al Instituto de Psicología Aplicada y Psicotecnia, convirtiéndose en director en 1977 de dicho servicio. Desde aquel instituto, consiguió desarrollar varios proyectos e iniciativas que fueron fundamentales para el desarrollo de nuestra profesión. Se creó una biblioteca de Psicología, un archivo de test e instrumentos de medida  y variables psicológicas, además del Servicio de Reconocimiento de Conductores y Permiso de Armas.

Ramón fue también quien, en el área de Educación, impulsó el desarrollo del proyecto de Orientación Psicopedagógica, que hoy es el Servicio de Orientación Educativa.

Además, ha sido el presidente del Patronato Fundación Tutelar de Navarra durante veinte años, una entidad sin ánimo de lucro destinada a ejercer la tutela de las personas con discapacidad intelectual y discapacitados judicialmente.

Pero, sin duda, es en la faceta humana en la que nadie podrá olvidarte, Ramón. Su carácter conciliador y amable, y su tesón facilitaron siempre la toma de decisiones ante los problemas que podían surgir en el ejercicio de su cargo. Nos consta que siempre trató de resolver cualquier preocupación que tuviera un colegiado o colegiada por insignificante que esta fuera. Acompañarle en las tareas que solicitaba fue siempre fácil, pues siempre se preocupó más de que los demás nos sintiéramos cómodos que de él mismo.

Navarro, amante de su tierra, de su cultura, nos ha deleitado con sus jotas, sus anécdotas, destacando por rodearse de su familia y amigos, y por su acogimiento y su estar pendiente del bienestar de las personas que quería.

Amigo fiel y generoso en el afecto, nadie podrá olvidar el cariño, la profesionalidad, y la nobleza que te caracterizaban, Ramón. Siempre serás un referente y un modelo a seguir en lo personal y en lo profesional.

Gracias por tu legado, te recordaremos siempre.