El Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y los Cuidados (National Institute for Health and Care Excellence, NICE) ha publicado los estándares de calidad en la prevención del suicidio (Suicide prevention; QS189).

Estas normas tienen como objetivo proporcionar recomendaciones para reducir el suicidio y ayudar a las personas con ideación suicida. Según establece el NICE, se deben tener en cuenta de manera prioritaria las siguientes buenas prácticas:

  • Actividad coordinada de prevención: Todos los agentes y organismos involucrados en la prevención del suicidio deberían estar coordinados bajo un grupo estratégico de prevención del suicidio. Este grupo permitiría implementar una estrategia de prevención local, identificando las prioridades de acción y las responsabilidades de cada una de las partes.
  • Reducción de las posibilidades de acceso a métodos de suicidio: Las asociaciones de prevención del suicidio deben realizar acciones para reducir el acceso a métodos de suicidio en su área local. Estas medidas incluyen impedir el acceso a los lugares donde se suelen cometer actos suicidas.
  • Control de la información que se difunde en los medios de comunicación: Las asociaciones y organismos deberían contar con un plan local para alentar a los medios de comunicación locales a que se rijan por las buenas prácticas en la comunicación de actos suicidas. Es un hecho reconocido que la información irresponsable sobre comportamientos suicidas puede tener efectos nocivos en la población, facilitando la imitación por parte de otras personas en situación de riesgo.
  • Participación de familiares, cuidadores o amigos: A los adultos con ideación o plan suicida se les debe preguntar sobre qué familiar o amigo les gustaría que se involucrase en su atención, así como informarles sobre los límites de la confidencialidad. Los familiares cercanos y los amigos juegan un papel fundamental en el apoyo a las personas con pensamientos suicidas y pueden proporcionar información muy valiosa sobre las necesidades de la persona.
  • Apoyo a familiares tras el fallecimiento por suicidio: Los familiares de personas fallecidas por suicidio deben acceder a información y apoyo personalizado. Esto es especialmente importante en el caso de los niños y adolescentes. Este apoyo debe ser inmediato y debe adaptarse a las necesidades de la persona.

Los estándares de calidad pueden consultarse en el siguiente enlace:

Suicide prevention; QS189

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