“Con un ordenador o Smartphone cualquier joven tiene a su alcance la posibilidad de apostar o de jugar online»-José P. Espada

11 Oct 2019

Existe una preocupación creciente ante el incremento en el número de menores adictos a los juegos de azar y de apuestas (principalmente deportivas).

Numerosos expertos han destacado el rol de Internet y las nuevas tecnologías como facilitadores del acceso a este tipo de juegos entre los niños y los adolescentes. De forma específica, han ido surgiendo nuevos videojuegos que comienzan a incorporar elementos propios de los juegos de azar y de apuestas, una convergencia que, junto con una publicidad intensa que asocia estas actividades con el ocio y el entretenimiento, podría estar influyendo en el desarrollo de juego problemático entre los más jóvenes, cada vez más visible y alarmante.

Dada la magnitud de esta situación, entidades como la OCU y el Defensor del Pueblo ya han emprendido medidas orientadas a su prevención, estableciendo una serie de recomendaciones que el Gobierno prevé incorporar en un Real Decreto.

Para hablarnos sobre ello y las acciones que se pueden emprender desde la Psicología, Infocop ha querido entrevistar al Catedrático de Psicología en la Universidad Miguel Hernández, José Pedro Espada.

José Pedro Espada

José Pedro Espada dirige en la actualidad el Grupo de Investigación AITANA y es responsable de la Clínica Universitaria, un centro de transferencia asistencial que atiende a menores con problemas emocionales. Dirige la Revista de Psicología Clínica con Niños y Adolescentes. Es autor del libro “Conductas adictivas en adolescentes”, publicado recientemente por la Editorial Síntesis.

ENTREVISTA

En los últimos años, el número de personas adictas a los juegos de azar y de apuestas, especialmente niños y adolescentes, se ha incrementado. ¿A qué cree que es debido?

Creo que los principales motivos son que ha aumentado considerablemente la oferta y que la accesibilidad es muy alta. Con un ordenador o smartphone cualquier joven tiene a su alcance la posibilidad de apostar o de jugar online. Se calcula que en España uno de cada tres menores ha accedido alguna vez a juegos de apuestas. A partir de ahí funcionan los mismos principios que en otras modalidades de conductas adictivas. Las empresas que se dedican al negocio del juego en todas sus variantes invierten un gran presupuesto en publicidad y utilizan modelos con una alta influencia en los jóvenes.

Atendiendo a los datos actuales, ¿cuál es el perfil psicosocial de las personas que desarrollan una adicción al juego? ¿Qué factores de riesgo están implicados en el desarrollo del juego problemático y, concretamente, entre los menores?

La capacidad de los juegos de azar para generar adicción es resultado de un potente patrón en la administración de reforzadores. Como ocurre en otros comportamientos adictivos, no podemos hablar propiamente de un perfil específico, ya que cualquier individuo es susceptible de desarrollar una adicción si se dan los elementos suficientes. La Psicología del aprendizaje explica a la perfección la adquisición y mantenimiento de conductas mediante procesos de refuerzo intermitente, que da lugar a aprendizajes muy consolidados. El valor económico del reforzador tiene un peso notable, que va unido a los procesos motivacionales y de activación dirigidos a la ganancia. Si se incorporan aspectos cognitivos, como las expectativas de ganancia o de recuperación de las pérdidas, la ilusión de control, o la evitación de estados emocionales negativos o el escape de la sensación de rutina o aburrimiento, tenemos como resultado el comportamiento de juego problemático. Las personas que se caracterizan con rasgos como una mayor necesidad de búsqueda de sensaciones, menor autocontrol, o que sientan la necesidad de escapar de estados emocionales aversivos, pueden ser más propensos a realizar conductas de juego. En menores, el carácter impulsivo y el déficit en los procesos de juicio para la toma de decisiones a largo plazo son factores de riesgo añadidos.

De forma específica, ¿qué rol están jugando los nuevos establecimientos de apuestas deportivas –y la accesibilidad a los mismos-, y la exposición de la población infanto-juvenil a la publicidad de este sector?

La proliferación de locales de apuestas está produciendo al menos dos efectos. El primero es el de la normalización, que en adicciones a sustancias se ha comprobado desde hace años que actúa como facilitador del consumo al ser percibido por el sujeto como inocuo y socialmente aprobado. El segundo supone la presencia de numerosos estímulos discriminativos que pueden desencadenar la conducta problemática llamando la atención de nuevos usuarios y actuando como recordatorio a jugadores activos o en proceso de eliminación de la conducta de juego.

Asimismo, con los avances tecnológicos han ido surgiendo nuevos videojuegos que han comenzado a incorporar elementos propios de los juegos de azar y de apuestas. ¿Qué consecuencias tiene esta convergencia entre ambos? ¿Considera que la práctica en juegos de azar simulados y/o con dinero ficticio a través de videojuegos podría influir en el posterior desarrollo de juego problemático?

Es una convergencia que proporciona un mayor acercamiento a los juegos de azar reales, sirve como ensayo y es por tanto una forma de facilitar el inicio. La práctica ficticia ayuda a familiarizar al sujeto con el proceso real de juego, y hace que experimente los procesos de refuerzo.

La cuestión es si el sujeto puede discriminar la práctica simulada de la real, y si los jugadores online y offline están expuestos a los mismos procesos.

Nosotros hemos comparado perfiles de jugadores online y offline y encontramos que el patrón de relaciones en cuanto a sus características personales y de adicción o abuso al juego eran similares en ambos entornos. Los jugadores online presentaban mayor riesgo para desarrollar problemas de pérdida de control, tolerancia o síndrome de abstinencia, o mentir a sus familiares acerca de su conducta de juego.

Como experto, ¿qué acciones se pueden emprender para prevenir y abordar eficazmente esta problemática y, principalmente, en el caso de los menores? ¿Qué papel puede desempeñar la Psicología en este ámbito?

Las familias se han visto desbordadas por un fenómeno para el que no estaban preparadas, especialmente en lo tocante al uso de las tecnologías de la comunicación como vehículo para distintos comportamientos de riesgo. Los juegos de apuesta online ofrecen a nuestros hijos la posibilidad de acceso inmediato con un teléfono móvil, y el uso racional de las tecnologías es un aspecto a mejorar en la dinámica familiar. Los psicólogos tenemos la misión de ayudar a las familias a manejarse en nuevos escenarios con problemas de reciente aparición que afectan a las relaciones familiares, como es el caso de las apuestas online. Somos también los profesionales con la mejor preparación para aplicar programas de prevención dirigidos a promocionar un uso saludable de las tecnologías y en particular de Internet, y prevenir el propio abuso de estas tecnologías y de otras adicciones conductuales (apuestas online, cibersexo, videojuego online, etc., donde Internet actúa como un entorno accesible y de difícil control por parte de los padres). Y, como en otras problemáticas que atendemos desde nuestra profesión, tenemos la tarea de concienciar y tratar de contrarrestar, sin alarmismos, los procesos de normalización que favorecen la falsa sensación de inocuidad.

Recientemente, el Gobierno ha remitido un escrito al Defensor del Pueblo donde manifiesta su intención de incorporar en el nuevo Real Decreto de comunicaciones comerciales de las actividades del juego y juego responsable, las Recomendaciones de la Institución, orientadas a limitar la publicidad del juego y las apuestas, y proteger a los más vulnerables a la adicción, como los menores. ¿Qué opina al respecto? ¿Qué líneas futuras de acción deberían tenerse en consideración?

Me parece totalmente necesario. Hace unos años la publicidad de bebidas alcohólicas y de tabaco era habitual en revistas juveniles y en televisión en horarios de emisión con audiencia infantil. Igual que hoy consideramos normal su regulación y limitación, es necesario que la publicidad del juego esté regulada pronto, con parámetros similares al del alcohol y tabaco. Otras medidas de control que obliguen a las empresas que gestionan casas de apuestas a cumplir la normativa sobre advertencia de riesgo potencial, limitación de acceso a menores, tanto físico como online, vigilando desde la Administración que exista un adecuado cumplimiento.

Para finalizar, ¿le gustaría añadir alguna cosa más al tema que nos ocupa?

Ya que apenas hemos mencionado el abordaje clínico de la adicción al juego, me gustaría señalar que el campo del tratamiento de la ludopatía es uno en el que los psicólogos contamos con procedimientos que han ofrecido buenos resultados terapéuticos, y es un campo en el que disponemos de abundante evidencia sobre los efectos positivos de los tratamientos psicológicos, y en el que contamos con programas de tratamiento eficaces.

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