“Los sistemas de educación y formación de todo el mundo y de toda la Unión se han visto afectados y presionados como nunca por la pandemia de COVID-19, que ha cambiado de manera trascendental la forma en la que aprendemos, enseñamos, comunicamos y colaboramos en nuestras comunidades educativas y formativas, y entre ellas. Ello ha repercutido en los alumnos, sus familias, los profesores, los formadores, la dirección de los centros y la sociedad en general.”

Así lo afirma el Consejo de la Unión Europea en sus conclusiones sobre la lucha contra la crisis del COVID-19 en el ámbito de la educación y la formación (2020/C 212 I/03), un documento a través del cual destaca los importantes esfuerzos emprendidos por los Estados miembros y las instituciones de educación y formación desde el inicio de la pandemia, para garantizar la seguridad y el bienestar de los alumnos y el personal y la continuación del aprendizaje y la enseñanza, con el fin de preservar el derecho a la educación.

A este respecto, el Consejo considera que uno de los principales retos ha sido la cuestión de garantizar la inclusión y un acceso igualitario a oportunidades de aprendizaje a distancia de calidad.

Autor: Caleb Oquendo Fuente: pexels Fecha descarga: 06/10/2020

Entre los obstáculos expuestos en sus conclusiones, figuran la falta de competencias digitales o de acceso a la tecnología o a Internet tanto por parte de algunos/as alumnos/as y sus familias, como de los y las docentes, lo que puede suponer un verdadero obstáculo, especialmente para el alumnado procedente de entornos desfavorecidos y de zonas rurales y remotas, así como de zonas densamente urbanizadas. Igualmente, pone el foco en el riesgo que ha supuesto el cierre de los centros educativos para los alumnos y las alumnas con necesidades educativas especiales, que requieren de asesoramiento y apoyo adicional para su aprendizaje, aquellos y aquellas procedentes de entornos socioeconómicos desfavorecidos, y para el alumnado en riesgo de abandono escolar prematuro.

Asimismo, el Consejo de la Unión Europea recuerda que, debido a la ansiedad y el estrés causados por el miedo a la pandemia y el aislamiento social (que resulta especialmente difícil para las personas que sufren o corren el riesgo de sufrir violencia doméstica), ha sido esencial ofrecer ayuda, así como prestar apoyo psicológico y emocional, con el fin de garantizar el bienestar y la salud física y mental de los/as alumnos/as, sus familias y el personal docente.

El texto elogia de forma específica, la implicación y cooperación entre las familias de los/as alumnos/as y el personal docente, para hacer posible el aprendizaje a distancia. Con respecto a los y las docentes, subraya su implicación y creatividad, al tener que pasar rápidamente de la enseñanza presencial a la enseñanza a distancia y adaptarse, sin contar en muchos casos, con la experiencia, la confianza, los conocimientos, las capacidades y las competencias necesarios para organizar e impartir eficazmente una enseñanza a distancia, y teniendo que formarse para ello, llevando a cabo esfuerzos adicionales por garantizar la evolución y el bienestar de los alumnos. Esta necesidad de adaptarse rápidamente al nuevo entorno de trabajo ha podido generar, en opinión del Consejo, una mayor carga de trabajo, dificultando así la conciliación entre la vida profesional y la vida privada.

En lo referente a las familias y cuidadores/as que trabajan desde casa, reconoce la dificultad que ha supuesto combinar sus tareas profesionales con el cuidado de sus hijos y el apoyo al aprendizaje de estos. En el caso de aquellos y aquellas que no han podido trabajar desde casa, encontrar servicios de guardería para los niños más pequeños ha supuesto un reto adicional.

No obstante, y considerando que el cambio de modalidad de enseñanza se debió más a una respuesta de emergencia que a un plan óptimo de educación digital a distancia, el Consejo de la Unión Europea recuerda que la educación digital no puede sustituir por completo una enseñanza y aprendizaje presenciales de calidad.

El texto hace mención también al modo en que la pandemia ha afectado a las posibilidades de movilidad educativa a escala europea e internacional, especialmente al cerrar muchas instituciones de educación y formación, y señala la desventaja adicional que ha supuesto el aprendizaje a distancia para los alumnos y las alumnas de educación y formación profesionales, ante la especial dificultad de realizar las prácticas incluidas en sus planes de estudio.

El Consejo de la Unión Europea insta a sus Estados Miembros a seguir compartiendo información, experiencias y buenas prácticas entre ellos, sobre la mejor manera de adaptar la educación y la formación a la situación, en función de los avances que se produzcan con respecto a la crisis de la COVID-19, incluidas las diferentes medidas relacionadas con la reapertura de las instituciones de educación y formación (medidas relacionadas con la seguridad de toda la comunidad educativa, condiciones sanitarias e higiénicas apropiadas, reanudación de las actividades de enseñanza y aprendizaje presenciales, etc.), al tiempo que se garantiza la equidad, se fomenta el bienestar de los alumnos y el personal, y se presta apoyo psicológico a toda la comunidad educativa.

Teniendo en cuenta las lecciones aprendidas en el contexto de la crisis de la COVID-19, el Consejo subraya la trascendencia de acelerar la transformación digital de los sistemas de educación y formación y, cuando proceda, potenciar las capacidades digitales de las instituciones de educación y formación -apoyando el desarrollo de las competencias digitales del personal docente-, y reducir la brecha digital.

Recomienda también ofrecer oportunidades para un aprendizaje a distancia, digital y mixto, prestar especial atención a que se garantice la igualdad de oportunidades y un acceso continuado de los alumnos de todas las edades a una educación y formación de alta calidad, garantizando la calidad y fomentando la validación y el reconocimiento de los resultados adquiridos en el aprendizaje.

En lo referente a reafirmar el derecho a la educación, aconseja prestar especial atención a prevenir un posible aumento del abandono escolar prematuro a raíz de la crisis de la COVID-19.

Se puede acceder a las conclusiones desde la página Web del BOE, o bien directamente a través del siguiente enlace:

Conclusiones del Consejo sobre la lucha contra la crisis de la COVID-19 en el ámbito de la educación y la formación

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