Un cuerpo creciente de evidencia muestra los impactos del cambio climático en la salud, por ejemplo, cambiando la prevalencia de enfermedades sensibles al clima, aumentando el calor extremo y la magnitud y frecuencia de los eventos meteorológicos, generando estrés y problemas de salud mental, o incrementando la vulnerabilidad de las personas con problemas previos, entre otras.

Así lo afirma la Organización Panamericana de la Salud (PAHO-Panamerican Health Organization) en su informe “Climate Change for Health Professionals: A Pocket Book” (Cambio Climático para profesionales de la salud: un libro de bolsillo), un documento a través del cual ofrece información clave basada en la evidencia para que los profesionales sanitarios puedan detectar problemas de salud relacionados con el cambio climático.

Tal y como señala la PAHO, el manejo de los riesgos para la salud ocasionados por los efectos del cambio climático requiere que los sistemas sanitarios puedan anticipar, preparar, responder rápidamente y recuperarse de los nuevos desafíos que plantea el cambio climático.

Foto: Akil Mazumder Fuente: pexels Fecha descarga: 01/06/2021

En relación con el impacto sobre la salud mental, la guía advierte de que todos los fenómenos meteorológicos extremos relacionados con el cambio climático (como las inundaciones, la sequía o los huracanes) pueden causar problemas de salud mental antes, durante y después del evento en sí, y estos problemas pueden persistir durante varios meses, incluso años, afectando a individuos, familias enteras y a la comunidad. En palabras de sus autores, esto se debe a la importante carga emocional, psicológica y social (relacionada con la pérdida de seres queridos, el desplazamiento forzado o la pérdida de bienes personales, entre otros aspectos), que imponen a las personas los fenómenos meteorológicos extremos.

Concretamente, para las personas mayores y para adultos y jóvenes, especialmente aquellos/as que ya tienen un problema de salud mental previo, estas situaciones son sumamente estresantes. De hecho, las personas con problemas de salud mental son uno de los grupos con mayor riesgo de sufrir las consecuencias negativas del cambio climático.

De acuerdo con el informe, el estrés persistente relacionado con las dificultades económicas o el desplazamiento forzado causa trastornos de salud mental como ansiedad y depresión. Estos trastornos suponen una carga importante para el público en general y son factores de riesgo asociados con otros problemas de salud mental. La ansiedad y la depresión son, probablemente, los trastornos más comunes relacionados con el cambio climático.

El estrés postraumático es el único trastorno de salud mental que se diagnostica con base en haber vivido un evento traumático, siendo el problema de salud mental que se estudia con mayor frecuencia en víctimas de inundaciones, sequías y tormentas (entre el 30% y el 40% de las personas directamente afectadas por un evento meteorológico extremo sufren estrés postraumático, en comparación con solo el 5% para 10% en la población general).

Los problemas psicológicos y sociales asociados con eventos relacionados con el clima representan una carga social y financiera que puede afectar a la salud mental de las personas o conducir a conductas de salud nocivas, como el alcoholismo o la adicción a las drogas, y en algunos casos, pueden incluso llevar al suicidio. Los problemas psicológicos y sociales vinculados al cambio climático incluyen la pérdida de empleo, la reducción de los ingresos familiares, la disminución del acceso a alimentos o servicios de salud o el desplazamiento forzado.

Los autores lamentan que los recursos necesarios para satisfacer las necesidades psicológicas de las personas afectadas por eventos climáticos extremos pueden ser insuficientes inmediatamente después de que ocurra el evento.

Asimismo, ponen de relieve la importancia de manejar con mucho cuidado las dosis de ciertos medicamentos utilizados para tratar los problemas de salud mental, cuando se administran durante ciertos eventos relacionados con el clima. Por ejemplo, la hipertermia asociada con una ola de calor puede agravarse al tomar medicamentos antipsicóticos, y el uso de benzodiazepinas podría causar una reacción dermatológica grave si la persona se expone al sol. Los efectos secundarios pueden ser peores en los ancianos que dependen de otra persona (personas encamadas o con demencia, etc.), o en aquellos con enfermedades crónicas o pacientes que toman más de una medicación.

No obstante, recuerda que la mayor parte de la información proviene de empresas farmacéuticas y en general hay poca literatura disponible sobre fenómenos climáticos y uso de drogas, de modo que cada caso debe evaluarse individualmente, ya que tomar drogas puede ser una agravante, incluso si no existe una relación causal.

Fuente: PAHO (2020). Climate Change for Health Professionals: A Pocket Book. Washington, D.C.: Pan American Health Organization; 2020. License: CC BY-NC-SA 3.0 IGO.

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