“La tasa de empleo de las personas con discapacidad fue del 25,9% (66,9% para las personas sin discapacidad), con un aumento de 0,1 puntos respecto a 2018. El 89,5% de los ocupados eran asalariados y, de estos, el 73,1% tenía contrato indefinido.”

Este es uno de los principales resultados recogidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de acuerdo con los últimos datos del Empleo de las Personas con Discapacidad (EPD), una operación de periodicidad anual que tiene como objetivo obtener datos sobre el personal laboral (ocupados, parados) y la población ajena al mercado laboral (inactivos) dentro del colectivo de personas con edades comprendidas entre los 16 y 64 años y con discapacidad oficialmente reconocida.

Tal y como señala el INE, la operación es fruto de un convenio de colaboración con el IMSERSO y la Seguridad Social, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y la Fundación ONCE. 

Autor: Marcus Aurelius Fuente: pexels Fecha descarga: 21/12/2020

Los resultados obtenidos se basan en información procedente de la integración de los datos de la Encuesta de población activa (EPA) con datos administrativos registrados en la Base de Datos Estatal de Personas con Discapacidad (BEPD). Incorpora además cifras procedentes de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), del Registro de Prestaciones Sociales Públicas del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) y del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).

A razón de los datos pertenecientes al año 2019, hay 1.876.900 personas con discapacidad en edad de trabajar (de 16 a 64 años), lo que supone el 6,2% de la población total en edad laboral.

De esta cifra, 638.600 son activos, con un mayor porcentaje de hombres, más peso del grupo de 45 a 64 años y menor representación de personas con estudios superiores que en los activos sin discapacidad.

Con respecto al paro, en la población con discapacidad el porcentaje de hombres es mayor, principalmente personas de 45 a 64 años y desempleados con estudios primarios, en comparación con los parados sin discapacidad. Asimismo, hay una menor representación de parados con estudios superiores y de personas de 16 a 24 años.

Según el Instituto, lo más destacable del colectivo de personas con discapacidad es “su baja participación en el mercado laboral”, siendo su tasa de actividad del 34,0% (bajando medio punto), lo que supone más de 43 puntos inferior a la de la población sin discapacidad.

Así, si bien se ha registrado un leve aumento en 0,1 puntos respecto a 2018, la tasa de empleo en 2019 continúa siendo bastante baja: un 25,9% (esto es, 41 puntos inferior a la de las personas sin discapacidad). Por otro lado, se observa cómo la tasa de paro supera en 10 puntos a la de la población sin discapacidad (23,9% frente a 13,9%), a pesar de que este último año se ha reducido en 1,3 puntos (1,2 en el caso de las personas sin discapacidad).

De igual modo que se observa en población general, se detecta menos participación activa en el mercado laboral de las mujeres con discapacidad, si bien en este caso no existe tanta discrepancia entre géneros en las tasas de actividad ((33,3% mujeres frente a 34,6% hombres).

En relación con la edad, los datos revelan una mayor incidencia del desempleo en la población más joven (menores de 24 años) en el año 2019, siendo mayores las tasas de actividad en el grupo de 25 a 44 años, tanto para las personas con discapacidad como para el resto de la población. Por su parte, los mayores descensos en las tasas de paro se observan en el grupo de 16 a 24 años, tanto para la población con discapacidad (la tasa se ha reducido 1,7 puntos respecto a 2018) como en el resto de la población (ha descendido 1,8 puntos).

De acuerdo con el INE, las cifras ponen de relieve que la participación laboral “está muy determinada por el tipo e intensidad de la discapacidad”: a mayor grado de discapacidad, menor tasa de actividad. La tasa de actividad para el grado de discapacidad de menor intensidad es del 54,0% y disminuye progresivamente hasta el 12,7% para el grado superior de discapacidad.

Así, se observa que las personas con déficits auditivos presentan mayores tasas de actividad (56,8%), en comparación con aquellas con problemas de salud mental, que registran cada año las menores tasas de actividad laboral (27,8%, frente al 31,1% de 2018).

Se puede acceder a la nota de prensa desde la página Web del INE, o bien directamente a través del siguiente enlace:

El  Empleo de las Personas con Discapacidad. Año 2019 

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