El Consejo de Derechos y Libertades de Ginebra (GCRL-Geneva Council for Rights and Liberties) -organización no gubernamental que busca promover los DD. HH en el Medio Oriente-, ha remitido una carta a la relatora especial de la ONU sobre el derecho a la salud física y mental, a través de la cual aborda el derecho a la salud mental de las mujeres saudíes en medio de importantes desafíos y restricciones.

El Consejo pone de relieve el hecho de que, aún hoy día, existen muchas barreras relacionadas con el estatus socioeconómico de las mujeres saudíes que les impiden acceder a los servicios de salud mental.

Tal y como recuerda en su carta, la salud mental constituye una parte integral de la salud y el bienestar (como se refleja en la definición de salud en la Constitución de la Organización Mundial de la Salud) y, de igual modo que otros ámbitos de la salud, puede verse afectada por una serie de factores socioeconómicos que deben abordarse mediante estrategias integrales de promoción, prevención y tratamiento.

 

Foto: Brett Jordan Fuente: pexels Fecha descarga: 22/01/2021

Sin embargo, los servicios de salud mental en Arabia Saudita se ven muy afectados por la cultura particular del Reino con sus fuertes características religiosas y sociales. Varios estudios han evidenciado que las mujeres saudíes se encuentran entre los tres grupos principales que tienen un alto riesgo de desarrollar problemas de salud mental. Se observa igualmente una mayor prevalencia de este tipo de problemas entre las mujeres en comparación con varones debido a varios factores: normas socioculturales y sistema de tutela, desigualdades de género, estado socioeconómico, inactividad física, desempleo, etc.

A continuación, recogemos los principales puntos expuestos en la carta:

El sistema de tutela masculina es una barrera importante para acceder a los servicios de salud mental

Toda mujer saudí, independientemente de su condición económica o social, debe cumplir con el sistema de tutela y tener un tutor varón (padre, esposo, hermano, hijo o tío) que tenga el poder de tomar una serie de decisiones clave en su nombre. En 2012, el Ministerio de Salud aprobó un reglamento que permite a las pacientes mayores de 18 años el derecho a firmar los formularios de admisión o liberación de los centros de salud sin un tutor masculino. En 2017, Arabia Saudita comenzó a aflojar algunas restricciones sociales sobre las mujeres.

Sin embargo, aún existen problemas de implementación, las mujeres continúan enfrentándose a numerosas restricciones bajo el sistema de tutela y los funcionarios en ciertas instalaciones continúan requiriendo la firma de los tutores varones para que las mujeres accedan a los servicios médicos. El sistema de tutela masculina representa un grave obstáculo para que las mujeres saudíes accedan a los Derechos Humanos básicos, incluido el acceso a los servicios de salud mental.

Situación socioeconómica de la mujer

La salud de la mujer depende de su nivel de conocimientos sobre salud y su capacidad para acceder a los servicios sanitarios. Las mujeres con un menor nivel socioeconómico o un nivel educativo bajo carecen, generalmente, de conocimiento sobre el estado de su salud mental y no pueden identificar los recursos sanitarios adecuados para sus síntomas de salud mental. Otra barrera relacionada con el estatus socioeconómico de las mujeres saudíes que les impide acceder a estos servicios es su dependencia económica de los hombres. En Arabia Saudita, la contribución de las mujeres al personal laboral es muy limitada, ya que representan menos del 20% del personal laboral en el país, según datos de la Organización Internacional del Trabajo.

Las mujeres saudíes están subrepresentadas en la formulación de políticas

En 2015, a las mujeres se les permitió votar y presentarse a las elecciones saudíes por primera vez. A pesar de este progreso sin precedentes, las mujeres sauditas aún están profundamente subrepresentadas en la toma de decisiones políticas, lo que supone otra barrera que les impide contribuir de manera significativa a cambiar las políticas de salud y a los intereses de la salud de las mujeres.

Otro obstáculo que impide que las mujeres saudíes accedan a los servicios de salud mental es el estigma social en torno a los trastornos mentales. Los problemas de salud mental siempre han estado rodeados de estigma social, que se traduce en una renuencia a buscar atención especializada por parte de los pacientes. La Psicoterapia se considera una gran vergüenza para sus usuarios/as, debido a la escasa conciencia de su importancia. Por ejemplo, las mujeres saudíes evitan acudir a los servicios de salud mental por 3 razones principales: visión de la comunidad, miedo a la divulgación y hombres que se niegan a llevarlas a hospitales psiquiátricos.

Los proveedores de atención médica para mujeres

En un país ultraconservador como Arabia Saudita, se considera inapropiado que las mujeres musulmanas sean examinadas por un médico del sexo opuesto. Además, sus tutores varones pueden impedir o retrasar su acceso a la atención médica reclamando que sean atendidas por mujeres. Teniendo en cuenta que las mujeres constituyen solo un tercio de los/as sanitarios/as saudíes, puede resultar muy difícil que sean atendidas por mujeres sanitarias en un plazo razonable.

La salud mental de las mujeres se ve comprometida debido a varios factores y diferentes barreras que impiden el acceso a la atención de la salud mental para las mujeres saudíes. Más importante aún, la desigualdad entre hombres y mujeres, agravada por el sistema de tutela, hace que las mujeres estén bajo el control total de los hombres. Los hombres también pueden negar el acceso a la atención de salud mental a las mujeres cuando el proveedor de atención médica es del sexo opuesto.

Por lo tanto, abordar este problema para permitir que las mujeres saudíes accedan a la atención de su salud mental requiere acciones a corto y largo plazo. Se requiere una estrategia de salud pública inclusiva a corto plazo para crear conciencia entre los hombres y permitir que las mujeres accedan a este tipo de atención cuando sea necesario. La abolición del sistema de tutela representa una acción más desafiante para garantizar la igualdad de género y permitir su acceso a la atención de la salud mental cuando sea necesario. Del mismo modo, garantizar la igualdad de oportunidades educativas entre hombres y mujeres otorga a las mujeres un mejor conocimiento de su salud y limita el estigma en torno a los problemas de salud mental.

NO HAY SALUD, SIN SALUD MENTAL

La carta se encuentra disponible (en inglés) a través del siguiente enlace:

Mental Health Women KSA 

Artículos Relacionados
La violencia y la desatención sanitaria, importantes desafíos para las mujeres embarazadas, bebés y adolescentes en contexto de pandemias
¿Qué impide a las mujeres desarrollarse en carreras de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM)?, informe de la UNESCO
La relatora especial sobre la violencia contra la mujer sus causas y consecuencias insta a actuar para poner fin a la pandemia de feminicidio y violencia contra las mujeres
Medidas europeas en la protección frente a la violencia de género: avances en el Convenio de Estambul