José Antonio Muela, Ana García y Mª Dolores Jiménez

Universidad de Jaén

La esquizotipia es una alteración de la personalidad caracterizada por presentar signos y síntomas semejantes (y de menor intensidad) a los de la esquizofrenia. Así por ejemplo, si dos de los síntomas característicos de la esquizofrenia son el delirio (convencimiento de que suceden cosas extrañas, como por ejemplo, pensar que todo el mundo te espía, o que existe una conspiración a nivel mundial contra tu persona) y la alucinación (por ejemplo: oír voces que te hablan), su correspondencia en la esquizotipia sería el pensamiento mágico, así como la experimentación de experiencias inusuales o extrañas, pero que no llegan a tener entidad de síntomas psicóticos. Otro síntoma de la esquizofrenia es el deterioro severo en los procesos de atención y memoria, que en la esquizotipia se ve representado por dificultades en concentración y toma de decisiones. Por último, el aislamiento, casi autista, del enfermo esquizofrénico se correspondería con una falta de emociones positivas en las relaciones sociales del esquizotípico.

 

Podría hablarse de un espectro esquizofrénico que iría desde una personalidad normal, hasta la esquizofrenia, pasando por diversos grados de intensidad de la personalidad esquizotípica. De este modo, una persona con unos marcados rasgos de personalidad esquizotípica estaría más cerca del polo de la esquizofrenia y también podría ser considerado como un individuo con mayor propensión (o vulnerabilidad) a padecer esta enfermedad mental. Por el contrario, una persona que presente características poco marcadas de la esquizotipia será menos vulnerable al desarrollo de la esquizofrenia.

Con los rasgos esquizotípicos mencionados, es de esperar que estas personas muestren una serie de variables emocionales y socioambientales que puedan contribuir al papel de este trastorno de la personalidad como un marcador de vulnerabilidad a la esquizofrenia. Es decir, que la personalidad esquizotípica podría conllevar una serie de características personales tanto en la afectividad y emotividad del individuo como en la forma de vivir las interacciones sociales, que contribuyan a aumentar la desadaptación de estas personas.

Con el objetivo de indagar en las características emocionales y socioambientales entre individuos con personalidad más o menos cercana a la esquizotipia (utilizando el Oxford-Liverpool Inventory, "O-LIFE"), se realizó un estudio en el que participaron 100 estudiantes universitarios, divididos en grupos de alta o baja puntuación según el cuestionario mencionado.

Los resultados mostraron que los individuos con rasgos esquizotípicos más sobresalientes se caracterizan por:

1. Tener síntomas depresivos de mayor intensidad (piensan que lo malo que les ocurra durará para siempre o que, si algo falla, afectará al resto de los ámbitos de su vida).

2. Presentar una mayor ansiedad en general (en todas las situaciones cotidianas o ansiedad rasgo) y también durante las situaciones de evaluación (ansiedad estado). Estos resultados implican que estas personas estén más incómodas en la mayoría de las situaciones a las que se enfrentan y su bienestar sea menor.

3. Experimentar mayor número de pensamientos hostiles (atribuir a los demás intenciones negativas en su conducta) y creencias cínicas (pensar que la gente es mala por naturaleza o que toda conducta de ayuda esconde un interés personal).

4. Dar menos importancia a la familia y tener malas relaciones familiares, lo que contribuye a su aislamiento social.

5. Informar de un mayor número de acontecimientos vitales estresantes y negativos. Este dato en sí parece inexplicable, pues estos acontecimientos son fortuitos, con lo que la misma probabilidad de ocurrencia debería tener una persona con alta como con baja esquizotipia. Sin embargo, dada la dificultad en las interacciones sociales de estos sujetos (y demás variables emocionales ya comentadas), es posible que algunos de esos acontecimientos vitales sean provocados por ellos mismos.

 

También es probable que, aunque el número de acontecimientos vitales sea el mismo en los dos tipos de personalidad, las personas con baja esquizotipia no les den la relevancia que sí les dan las personas con alta esquizotipia (que son más susceptibles emocionalmente hablando), con lo que, aparentemente, más personas con alta esquizotipia padecerían acontecimientos vitales.

Hay que recordar que el enfermo esquizofrénico es extremadamente sensible al ambiente social, por lo que su nivel de activación es fácilmente desbordado por aquél y que esto (en menor medida) también le puede ocurrir a la persona con marcados rasgos de personalidad esquizotípica.

6. Aprovechar un porcentaje menor de horas de estudio que los sujetos que puntúan bajo en esquizotipia. Una posible explicación a este hecho podría venir dada por los problemas atencionales que muestran estas personas.

El artículo original en el que se basa este trabajo puede encontrarse en la Revista de Psicopatología y Psicología Clínica: Muela, J. A., García-León, Ana. y Jiménez, Mª D.(2007). Relación de la esquizotipia psicométrica con variables emocionales y socioambientales. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 12 (3), 199-212.

Sobre el autor y autoras:

José Antonio Muela Martínez es profesor Titular del Departamento de Psicología de la Universidad de Jaén y responsable del grupo de investigación Evaluación e Intervención Psicológica. Su tesis doctoral versó sobre intervención familiar en esquizofrenia y ha publicado numerosos trabajos en este campo. Es especialista en Evaluación Psicológica.

Ana García León es profesora Titular del Departamento de Psicología de la Universidad de Jaén y directora del mismo. Su tesis doctoral versó sobre la relevancia de la hostilidad, la ira y la agresión en diferentes contextos. Tiene múltiples trabajos en esta línea de investigación y en el campo de la Psicología de la Personalidad.

Mª Dolores Jiménez Melero es Licenciada en Psicología por la Universidad de Jaén y está realizando sus estudios de doctorado sobre esta temática, siendo codirigida por los dos profesores anteriores.

 

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