Ningún centro educativo ni curriculum escolar es eficaz si no consigue asegurar la salud y el bienestar psicológico de sus alumnos, su personal y del resto de su comunidad educativa. Esta es la idea que resume el enfoque de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la UNESCO para la transformación de los centros educativos en espacios de referencia para el cuidado de salud física y psicológica, es decir, para la creación de escuelas promotoras de la salud.

La nueva campaña liderada por estas organizaciones tiene como objetivo impulsar este cambio de enfoque de la enseñanza para integrar la adquisición de habilidades y competencias en salud y socioemocionales dentro del curriculum escolar, tal y como lo han reflejado en la guía Making every school a health-promoting school – Implementation Guidance.

 

Autor: Mary Taylor Fuente: 
Pexels Fecha descarga: 07/05/2021

La guía ofrece subraya la importancia de los entornos educativos para mejorar el bienestar físico y psicológico de alumnos, padres y profesores y proporciona orientaciones específicas para implementar un enfoque de promoción de salud en estos contextos. Específicamente, la propuesta, basada en la una amplia revisión de estudios científicos sobre los obstáculos y los factores que facilitan la aplicación, el mantenimiento y la difusión del enfoque de las escuelas promotoras de la salud, pretende describir qué se debe hacer, cómo y quién debe participar en este proceso.

Tal y como se señala en el texto, “un enfoque escolar integral de la promoción de la salud y el bienestar es aquel en el que todos los miembros de la comunidad escolar se comprometen a trabajar de forma colectiva y en colaboración para apoyar el comportamiento de aprendizaje y el bienestar de los alumnos más allá del aula y en todos los aspectos de la vida escolar”. Dicha definición, contempla utilizar el potencial organizativo de las escuelas para fomentar las condiciones físicas, socioemocionales y psicológicas para la salud, así como para obtener resultados educativos positivos.

Asimismo, según se señala en la publicación, el establecimiento de un enfoque integral para promover la salud y el bienestar en los centros educativos se ha demostrado que mejora el rendimiento académico, la asistencia de los alumnos y la permanencia en la escuela y que proporciona amplios beneficios para la salud y el bienestar de los niños y adolescentes, el personal de la escuela y la comunidad local en general.

La guía de implementación de centros educativos promotores de salud, se fundamenta en las siguientes líneas de acción:

  • Las políticas y recursos gubernamentales, de forma que existe un compromiso político para adoptar este enfoque y facilitar que que cada escuela sea una escuela promotora de la salud.
  • El plan de estudios o curriculum escolar. El plan de estudios debe contemplar los aspectos físicos, socioemocionales y psicológicos que influyen en la salud y el bienestar de los alumnos y, de esta manera, realizar acciones para garantizar el cuidado integral de todos los alumnos y de la comunidad escolar.
  • La política escolar y los recursos del centro. El centro escolar invierte en medidas para asegurar la implementación de este enfoque integral para ser un centro promotor de la salud.
  • El entorno socio-emocional del centro. En esta línea, se debe asegurar que el centro escolar es un espacio socio-emocional seguro y de apoyo.
  • El liderazgo del centro educativo. Los directores y responsables del centro escolar deben mostrar un compromiso firme hacia la adopción de este modelo.
  • El entorno físico del centro. El centro cuenta con un entorno físico saludable, seguro y de inclusión.
  • Las asociaciones entre la escuela y la comunidad. La escuela se compromete y colabora con la comunidad local para la promoción de la salud.
  • Los servicios sanitarios escolares. Todos los alumnos tienen acceso a servicios sanitarios integrales en el centro escolar o vinculados a ella, de forma que se satisfacen sus necesidades sanitarias físicas, emocionales, psicosociales y educativas.

Tal y como se detalla en la guía, dentro de este marco de trabajo, la formación del profesorado en materia de salud mental es una cuestión clave, así como el acceso a servicios integrales de salud. Tanto el profesorado como los responsables del centro deben tener formación en temas diversos relacionados con la promoción de la salud, tales como: las habilidades para la vida, la salud mental y la educación sexual, la promoción de una dieta saludable y la actividad física, o la gestión de la pandemia de COVID-19, así como basarse en la pedagogía centrada en el alumno.

Por otra parte, el acceso a servicios de salud escolar seguros, de alta calidad, apropiados para la edad y que adopten una visión integral, teniendo en cuenta una perspectiva de género es un componente clave para la implementación de este modelo. Según se indica en el texto, estos servicios deberían contemplar la atención a la salud sexual y reproductiva, servicios de salud mental, servicios de apoyo psicosocial y promoción de comportamientos saludables.

En definitiva, según se concluye en la publicación, apostar por centros educativos promotores de la salud, ofrece considerables beneficios para los alumnos, las familias y las comunidades al desarrollar habilidades y competencias para la vida al mismo tiempo que proporcionar conocimientos.

Se puede descargar la guía en el siguiente enlace:

Making every school a health-promoting school – Implementation Guidance

 

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