Se ha traducido y ya está accesible una Guía elaborada en el Reino Unido que orienta la forma de tratar las diversas cuestiones asociadas al uso de psicofármacos en el trabajo profesional de los psicólogos, manteniendo un escrupuloso respeto a la competencia profesional y a la ética deontológica y también a las necesidades de los clientes y que lleva por título “Guía para terapeutas psicológicos. Facilitar las conversaciones con los clientes que toman o dejan de tomar los fármacos psiquiátricos prescritos”.

Muchos psicólogos, en especial quienes ayudan a las personas a resolver sus dificultades personales, se encuentran en su práctica con clientes que toman psicofármacos, o se les recomienda tomarlos, o piensan en dejarlos o han interrumpido su toma. La prescripción de estos fármacos está tan extendida que a muchas personas se les propone usarlos, incluso  como primera y a veces como única opción, para una gama de situaciones muy diversas, también cuando sus dificultades no parecen muy severas.

 

Autor: cottonbro Fuente: 
Pexels Fecha descarga: 18/02/2021

A veces, afrontar esta cuestión en las consultas es un asunto complejo y problemático. Los psicólogos se han posicionado ante los psicofármacos de formas distintas. Mientras que algunos prefieren que las personas no usen benzodiacepinas o antidepresivos, por ejemplo, cuando se trata de ayudar a quienes tienen problemas de ansiedad, otros sugieren a sus clientes que tomen psicofármacos a largo plazo para distintas situaciones y diagnósticos, y algunos otros incluso desarrollan programas de psicoeducación para que estos acepten su diagnóstico y su necesidad de mantenerlos a largo plazo.

Los datos que proceden de los estudios aportan cada vez más dudas sobre la eficacia de esos fármacos a medio y largo plazo e indican que podrían ser menos inocuos de lo que se pensaba, o incluso un freno a la recuperación. La Guía suministra información actualizada y rigurosa sobre estas cuestiones.

La Guía brinda una exposición sistematizada acerca de cómo podría afectar a la terapia la toma de psicofármacos o su retirada, cuando habitualmente se ha minimizado su impacto sobre la gestión emocional y el funcionamiento cognitivo en la persona y también de los efectos de la retirada de los mismos.

La “Guía para terapeutas psicológicos. Facilitar las conversaciones con los clientes que toman o dejan de tomar los fármacos psiquiátricos prescritos”, de la que Infocop ya informó de su publicación hace unos meses, pretende aportar luz sobre cómo tratar estas cuestiones en la relación de ayuda de los terapeutas con sus clientes reales.

Esta obra está impulsada por “All-Party Parliamentary Groups for Prescribed Drug Dependence” (grupo parlamentario de todos los partidos sobre la dependencia de fármacos de prescripción) del parlamento británico. Esta agrupación, que incluye miembros de las dos cámaras y de distintos partidos, surgió ante la preocupación por la posible prescripción excesiva de psicofármacos y sus efectos sobre la población. En 2017 se reunió con directivos de Public Health England (PHE, Salud Pública de Inglaterra), a los que presentó datos sobre la situación, incluyendo una investigación reciente realizada por el Colegio Británico de Medicina, en la que se desvelaban los problemas individuales y comunitarios asociados a la dependencia de los fármacos de prescripción, fundamentalmente psicofármacos. A raíz de esto el PHE desarrolló la revisión más extensa realizada hasta la fecha sobre la dependencia de estos fármacos, publicada en 2019, y en base a ellos solicitó:

  1. La apertura una línea de ayuda a nivel nacional de 24 horas y una página web con orientación y apoyo para quienes se encuentren perjudicados por los fármacos de prescripción.
  2. La actualización de las guías de práctica clínica y formación para los médicos.
  3. Facilitar una mejor información sobre riesgos y beneficios de estos fármacos, y de sus alternativas, como la terapia y la ayuda social.
  4. Aumentar la investigación sobre la naturaleza y severidad de la abstinencia y su tratamiento eficaz.
  5. Una ayuda adecuada desde el NHS (Sistema Nacional de Salud del Reino Unido) a los afectados, incluyendo servicios asistenciales específicos.

Poco después el Colegio de Psiquiatría Británico, tras otra investigación, dio respaldo a esas iniciativas, y reconoció que la abstinencia a los antidepresivos era más frecuente de lo que se pensaba y que podría ser más severa y prolongada, y solicitó que se actualizaran las guías de práctica clínica para reconocer esta evidencia. En base a esas peticiones las guías NICE empezaron a realizar las modificaciones en octubre de 2019.

En este contexto surge la necesidad de crear esta Guía dirigida a terapeutas psicológicos, aunque también podría ser muy útil, de distintos modos, a otros que no trabajan en el campo clínico, y a otros profesionales que se relacionan con pacientes en el campo de salud, como trabajadores sociales, técnicos de enfermería, terapeutas ocupacionales, educadores sociales, orientadores escolares, y otros.

El objetivo general de la Guía es ayudar a los terapeutas a generar un espacio sensible para hablar con los pacientes que desean tomar, están tomando, o piensan en dejar de tomar psicofármacos o se están retirando de los mismos.

A menudo los terapeutas soslayan hablar de fármacos con sus clientes al entender que este tema cae fuera de su campo. La Guía trata esta cuestión de forma amplia, y distingue lo que es el consejo médico, que cae fuera del campo profesional de la psicología, de lo que es facilitar el acceso a la información médica y ayudar al cliente de forma individualizada, según sea su relación actual con los psicofármacos. La premisa inicial se puede resumir en estas ideas: “De hecho, aunque esta Guía está de acuerdo en que no es el papel del terapeuta decirle al cliente que tome, siga tomando o deje los fármacos psiquiátricos, y tampoco el decidir cuándo o qué fármacos se deben retirar, esta Guía anima activamente a que los y las terapeutas apoyen a los clientes sobre cualquier decisión que trasmitan a sus prescriptores”. También reconoce las distintas situaciones que se pueden dar en la relación entre los clientes y su prescriptores, y tiene en cuenta que los terapeutas psicológicos frecuentemente pueden encontrase en una situación más cercana y regular con sus clientes. La Guía resalta el valor del consentimiento informado y apoya de forma clara este principio.

En base a ello la Guía es una ayuda en torno al trabajo con este grupo de clientes, al brindar la evidencia actualizada relevante para familiarizarse con las cuestiones básicas asociadas al rol de los fármacos psiquiátricos en la terapia psicológica, pero también contiene las pruebas sobre los beneficios, efectos y consecuencias adversas tanto de la toma como de la abstinencia de cada fármaco. Estas pruebas se han resumido de un modo suficientemente claro y legible, y algunas partes de la Guía también se podrían usar como material de lectura para los propios clientes.

Aunque la Guía contiene información para el terapeuta en torno sobre los psicofármacos, acerca de cómo pueden modificar, tanto su toma como la abstinencia a los mismos, el proceso de la terapia, también suministra un marco ético y deontológico para hablar de las decisiones que pueden tomar los clientes sobre psicofármacos en el contexto de la terapia y sobre cómo ajustar los objetivos de la ayuda a las situaciones personales. Contiene información que puede resultar útil a los mismos clientes a la hora de tomar decisiones informadas, y también sobre cómo hacer frente a la abstinencia de los psicofármacos. La Guía también realiza un esfuerzo para superar el lenguaje médico al referirse a todos estos temas, incluyendo los aspectos diagnósticos, y usa uno más adaptado a lo que se entiende como sufrimiento psicológico o a más cercano a las experiencias del mismo cliente.

Las secciones incluidas en la Guía son: Introducción y uso de esta Guía; Una introducción al funcionamiento los fármacos psiquiátricos; Implicaciones para la práctica terapéutica; Lo qué hace cada tipo de fármaco psiquiátrico;  ¿Qué sabemos sobre el proceso de retirada?; El papel del terapeuta en la retirada de los fármacos psiquiátricos; Las voces de los pacientes: ejemplos de las experiencias de retirada en la vida real, y Recursos para los clientes.

La Guía ha sido copatrocinada por el Colegio de Psicología Británico y las tres asociaciones de terapeutas psicológicos del Reino Unido, y es avalada por el Consejo de la Psiquiatría por la Evidencia, la Red Nacional de Usuarios y Supervivientes (NSUN), la Red Nacional de Escuchadores de Voces (HVN), el Instituto Internacional de la Retirada y la Abstinencia de Fármacos Psiquiátricos (IIPDW), Hablemos de la Retirada y la Abstinencia (LTW), entre otras organizaciones.

La traducción y edición de la Guía se ha realizado bajo el auspicio de la Asociación Española de Neuropsiquiatría y se puede descargar de forma gratuita desde su página web, pinchando aquí.

Y en este otro enlace los interesados pueden encontrar una entrevista reciente con la psicóloga Anne Guy, una de las autoras y promotora de la iniciativa, Cómo pueden ayudar los terapeutas en la retirada y la abstinencia de los fármacos psiquiátricos: Una entrevista con Anne Guy.

Miguel A. Valverde
Psicólogo Clínico

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