Pilar Sanjuán, Ana Mª Pérez, Mª Ángeles Ruiz y Beatriz Rueda

Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)

 

La atribución es un proceso cognitivo mediante el cual se explican las situaciones que ocurren. Las causas que se pueden aducir para explicar los eventos son muy variadas, y dependiendo de qué causas se empleen se derivarán diferentes emociones, se generarán distintas expectativas de cara a futuras y similares situaciones y se movilizarán diferentes recursos para hacer frente a los problemas surgidos. Por ejemplo, ante un fracaso (tomar una decisión equivocada, cometer un error en el trabajo, etc.), una persona puede explicarlo por un golpe de mala suerte momentáneo, mientras que otra puede creer que tiene una incapacidad crónica.

Aunque el suceso ocurrido sea el mismo, los estados de ánimo que estas hipotéticas personas experimentarán, las expectativas para el futuro que generarán y las estrategias que emplearán para hacer frente a la situación serán muy distintos, dependiendo de qué razones utilicen para explicar dicho suceso.

La atribución, además de ser un proceso que se desencadena ante una situación específica, también se puede entender como un estilo, o tendencia relativamente estable a explicar un amplio rango de situaciones, de una forma particular. Uno de los estilos explicativos que más atención ha recibido es el estilo atribucional negativo, que se define como una tendencia relativamente estable a explicar las situaciones negativas mediante causas internas (se cree que la causa es algo característico de la persona, no ambiental, por ejemplo, "mi incapacidad", "mi forma de ser"), estables (se considera que la causa se mantendrá a lo largo del tiempo) y globales (se piensa que la causa afectará a distintas áreas de la vida, no sólo a esa situación concreta).

Desde que se empezó a estudiar este estilo atribucional, se creyó que podía ser un factor de vulnerabilidad específico para desarrollar depresión, por ello la mayor parte de la investigación se ha dirigido a estudiar esta relación. De esta manera, se ha podido poner de manifiesto que las personas con un estilo atribucional negativo son más vulnerables para desarrollar depresión o síntomas depresivos cuando se enfrentan a situaciones estresantes o difíciles en sus vidas (Alloy et al, 2006).

Aunque mucho menores en número en comparación con los estudios anteriores, otros trabajos también han relacionado este estilo atribucional con el desarrollo de ansiedad y otras emociones negativas, tales como la ira o la hostilidad. Estos resultados podrían estar indicando que el estilo atribucional negativo no es un factor específico de riesgo para desarrollar sintomatología depresiva, sino que podría constituir una predisposición general que aumentaría la probabilidad de experimentar malestar psicológico.

La posibilidad de que pueda ser un factor de riesgo general, no sólo para desarrollar malestar emocional, sino también enfermedad física, se avala por los estudios que han encontrado que las personas con un estilo atribucional negativo padecen más enfermedades, están más tiempo enfermos, su tiempo de supervivencia después del diagnóstico de cáncer o enfermedad cardiaca es menor y tienen un porcentaje de mortalidad más elevado (para una revisión ver Sanjuán, 2007).

De acuerdo con estas evidencias, se planteó un estudio para comprobar si el estilo atribucional negativo se relaciona exclusivamente con sintomatología depresiva, o si, por el contrario, se asocia con la experiencia de emociones negativas en general. A partir de los resultados obtenidos en una muestra de 327 mujeres de toda la geografía española, estudiantes en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, se pudo comprobar que el estilo atribucional negativo no sólo se asocia al desarrollo de síntomas depresivos, sino que fundamentalmente está relacionado con la experiencia frecuente de emociones negativas.

 

Estos resultados nos permiten sugerir que sería mejor conceptualizar el estilo atribucional negativo como un factor general de predisposición para desarrollar malestar psicológico y no sólo como un factor específico para desarrollar depresión.

También se sugiere, tal como algunos estudios realizados por los miembros del equipo de investigación están mostrando, que las relaciones que mantienen estos estilos con el bienestar-malestar o salud-enfermedad, se deben, en parte, a las estrategias de afrontamiento que emplean estas personas a la hora de solucionar los diferentes problemas que se van encontrando en sus vidas (Sanjuán y Magallares, 2008).

Puesto que las personas con un estilo atribucional negativo consideran que los sucesos negativos que les ocurren están causados por sus propias características internas, a las que perciben estables en el tiempo y con efectos en diferentes situaciones, es esperable que presenten problemas de motivación para hacer frente a la adversidad que se traduce, a su vez, en un estilo de afrontamiento menos efectivo, es decir, en un menor empleo de estrategias dirigidas a solucionar los problemas y en un mayor uso de las estrategias que potencian las emociones negativas.

Por otra parte, y dado que estos estilos son potentes predictores del bienestar-malestar emocional, cualquier proceso terapéutico tiene que incluir algún módulo dirigido a cambiar los estilos negativos y potenciar otros más positivos.

Referencias

Alloy, L. B., Abramson, L. Y., Whitehouse, W. G., Hogan, M. E., Panzarella, C., & Rose, D. T. (2006). Prospective incidence of first onsets and recurrences of depression in individuals at high and low cognitive risk for depression. Journal of Abnormal Psychology, 115(1), 145-156.

Sanjuán, P. (2007). Estilos explicativos, bienestar psicológico y salud. Ansiedad y Estrés,13, 203-214.

Sanjuán, P. y Magallares, A. (2008). Coping strategies as link between optimistic explanatory styles and well-being. En T. Freire (ed.), Understanding positive life. Research and practice on Positive Psychology. Lisboa: Climepsi Editores.

Este trabajo se basa en el artículo publicado en la Revista de Psicopatología y Psicología Clínica: Sanjuán, P., Pérez García, A., Rueda, B. y Ruiz, MªA. (2008). Estilos explicativos y afecto negativo. Revista de Psicopatología y Psicología Clínica, 13, 45-52.

Sobre las autoras:

 

Pilar Sanjuán

 

Ana Mª Pérez-García

 

Mª Ángeles Ruiz

 

Beatriz Rueda

 

Pilar Sanjuán es Profesora Titular en el Departamento de Psicología de la Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Sus publicaciones, dentro del área de la personalidad, se centran en el estudio de distintos procesos cognitivos, motivacionales y emocionales relacionados tanto con la promoción de la salud como con el desarrollo de bienestar psicológico.

Ana Mª Pérez-García es Profesora Titular de Psicología de la Personalidad en la Facultad de Psicología de la UNED y dirige el grupo de investigación Personalidad y Salud (G59E47). Es autora de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales sobre las relaciones entre recursos personales (cognitivos, motivacionales y emocionales) y psicosociales relevantes para el rendimiento, el bienestar y la salud, y el desarrollo de trastornos cardiovasculares.

Mª Ángeles Ruiz es Profesora Titular en el departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Facultad de Psicología de la UNED. Su línea de investigación, reflejada en la publicación de numerosos artículos, se centra en los factores psicosociales que favorecen el desarrollo del bienestar psicológico y la calidad de vida de diferentes grupos de pacientes.

Beatriz Rueda es Profesora de Psicología de la Personalidad de la UNED. Su actividad investigadora está orientada al estudio de los aspectos cognitivos y emocionales relacionados con la prevención y manejo de la enfermedad crónica, siendo su área de interés los trastornos cardiovasculares.

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