Siguiendo con el monográfico sobre los recursos en Salud Mental en España, en esta segunda entrevista, Juan I. Capafons Bonet, nuevo Presidente de la Sociedad Española de Psicología Clínica y de la Salud (SEPCyS), nos ofrece la visión de la entidad sobre este asunto y justifica, desde su punto de vista, la necesaria incorporación de los profesionales de la Psicología en Atención Primaria para poder aspirar a un sistema sanitario de calidad, tal y como actualmente demanda "una sociedad madura".

ENTREVISTA

Desde el punto de vista de la asociación que usted representa, ¿cuál es la situación actual, en España, de la atención en Salud Mental? ¿Cómo ven el panorama en estos momentos?

La incorporación del psicólogo al ámbito de la salud mental en España ha sido larga y tortuosa. Y en la actualidad aún nos encontramos en un estado casi embrionario frente a lo que debería ser. La sociedad ha "madurado" muy rápido en lo que se refiere a entender la función del psicólogo (y mucho se le debe a la Psicología en el ámbito escolar que acercó el usuario a esta disciplina). Pero los distintos gobiernos no han sabido asumir esa rápida evolución. Se ha elegido un camino, como acabo de señalar, largo y tortuoso. No obstante, tenemos muy buenos profesionales, muy bien formados y con gran afán por seguir formándose; y de aquí que desde nuestra sociedad, la SEPCyS, veamos el futuro con optimismo. Los usuarios nos quieren y nosotros podemos dar soluciones a sus problemas. Los intermediarios tendrán que favorecer esta relación entre usuario y psicólogo.

A su juicio, ¿qué cambios deberían hacerse en nuestro sistema sanitario para mejorar la asistencia de los trastornos psicológicos en nuestro país?

Dos son los cambios que consideramos imprescindibles. En primer lugar, que los problemas psicológicos los traten, en primera instancia, los psicólogos. Esto que parece una perogrullada, pero no lo es; muchos usuarios encuentran en otros profesionales medias soluciones a sus problemas. No trabajar con el profesional más adecuado (o con el equipo de profesionales más adecuado) es distanciar al usuario del profesional que realmente le puede ayudar. Hay que abrir la puerta de forma contundente hacia la inclusión del psicólogo como agente de cambio de los problemas psicológicos.

 

El segundo cambio se centra en el principio de eficiencia. Lo más barato no es lo mejor, o, lo que palia a corto plazo, no es lo más rentable. No queremos demonizar la excelente tarea que hacen los médicos de Atención Primaria; muy al contrario, consideramos que una parte importante de nuestra salud mental está en sus manos. Pero, ¿por qué pasarles la "pelota" cuando otros profesionales se han formado específicamente en determinadas problemáticas?, ¿porqué les obligamos a responder y dar soluciones sobre temas para los que no se han formado?. En este sentido, la "eficacia" a veces es enemiga de la eficiencia. Los problemas psicológicos los van a atender de forma más eficiente los psicólogos. Parece que el Reino Unido ya se ha dado cuenta y esperemos que nuestro sistema de salud también lo capte.

Continuando con la pregunta anterior, ¿qué presencia cree que tienen hoy en día los profesionales de la Psicología en el Sistema Nacional de Salud y, más concretamente, en Atención Primaria? ¿Qué papel considera que juegan estos profesionales en la actualidad?

Como señalaba en la pregunta anterior, el trabajo del psicólogo en Salud Mental es todavía testimonial y, en la Atención Primaria, aún más. En este ámbito quedan profundamente limitadas sus funciones y el tiempo para desarrollarlas. Necesitamos un profundo cambio.

En nuestra sociedad, la SEPCyS, coincidimos plenamente con los planteamientos que el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos (COP), a nivel nacional, ha ido manteniendo. El psicólogo en la Atención Primaria puede desarrollar una labor terapéutica, preventiva y formativa de primer nivel. Pero hay que dejarle que lo pueda hacer.

Se debe revisar el trabajo desde una perspectiva plurianual, con estudios a largo plazo de la eficiencia de su función. Un cambio educativo no da sus frutos en las dos semanas siguientes, a veces, se tarda años para ver las ganancias. Lo mismo ocurre con el trabajo del psicólogo en este campo. El trabajo del psicólogo en Atención Primaria será eficiente si dejamos que lo sea y así se pueda demostrar.

Para un sector importante de la Psicología, la ausencia de psicólogos en el Sistema Nacional de Salud en su conjunto, pero muy especialmente en Atención Primaria, estaría en la base de algunos de los problemas con los que actualmente se enfrenta el sistema público de salud para atender a un alto número de pacientes que acuden aquejados de problemas psicológicos. Motivo por el cual, el gobierno británico ha puesto en marcha Improving Access to Psychological Therapies Programme. ¿Qué opinión le merecen propuestas como la británica para mejorar la calidad asistencia en salud mental? Ya ha comentado brevemente la importancia de la inclusión del tratamiento psicológico de manera generalizada en el Atención Primaria, ¿podría profundizar en este punto?

Me parece una medida magnífica la del gobierno británico. En España tenemos a los profesionales formados para esta labor y, por tanto, sería una buenísima noticia que el gobierno español "copiara" al británico. Además, en las últimas dos décadas se ha impulsado la protocolarización de los manuales de tratamiento y la valoración de dichos programas.

Al igual que la evaluación psicológica se impuso por su calidad y rigor en la década de los 70 y 80 del siglo XX, los tratamientos psicológicos han pasado la "prueba del algodón" y hoy disponemos de herramientas tan potentes (o incluso, a veces, más) que la psicofarmacoterapia. La intervención psicológica está a la altura de cualquier forma de terapia, en rigor y validación.

Más concretamente, ¿qué consecuencias a medio y largo plazo cree que tendría para nuestro sistema sanitario la inclusión del abordaje psicológico en Atención Primaria?

Pues, de nuevo, una perogrullada: que mejoraría la salud mental de nuestros conciudadanos. Sería como preguntar, a principios del siglo XX, qué consecuencias tendría disponer de médicos de Atención Primaria en los barrios de las ciudades y pueblos; o de disponer de una farmacia en las cercanías.

 

La salud en general, y la mental también, es un valor de primer nivel en la sociedad. Acercar el psicólogo al ámbito de la salud (como se ha ido haciendo en el ámbito educativo y escolar) es incrementar la calidad de vida del ciudadano. A largo plazo, es evidente, como sugerí más arriba, que el psicólogo es rentable, muy rentable, en el ámbito de la salud mental. El profesional de la Psicología tiene una amplia formación en el ámbito de las Ciencias Sociales, que combina con el de las Ciencias de la Salud. La prevención y la formación están en el mismo nivel que la detección y la intervención. En definitiva, desde nuestro punto de vista, el psicólogo es un gran aliado para la sociedad del futuro.

En este debate sobre la pertinencia o no de incluir a los profesionales de la Psicología en Atención Primaria, se han propuesto diferentes maneras de hacerlo. Desde su punto de vista, ¿de qué manera podrían integrarse los psicólogos/as en el primer nivel de asistencia? ¿Cuál podría ser, tentativamente, una manera adecuada de trabajo entre los distintos profesionales de Atención Primaria?

Hay que seguir fomentando trabajos pilotos que nos guíen en el mejor camino hacia la plena integración del psicólogo en Atención Primaria. Y es bueno, así mismo, aprender en cabeza ajena. Ya existen experiencias que hay que contrastar; y existen agrupaciones, sociedades, instituciones que pueden orientar a los gobiernos en esta tarea.

En cuanto a la segunda pregunta, el psicólogo puede desarrollar funciones tanto para el usuario como para el propio equipo de Atención Primaria. El profesional de la Psicología es un especialista en comportamiento humano, y parte de su formación es el trabajo con equipos. Así, el psicólogo puede aportar cohesión entre los profesionales de Atención Primaria (médico, enfermero, auxiliar, etc.) y ayudar en el manejo de situaciones conflictivas o de desbordamiento.

Para finalizar, ¿le gustaría añadir alguna otra cuestión con respecto al tema que nos ocupa?

Sinceramente considero que cuando una sociedad, y sus gobernantes, saben aprovechar los recursos de su entorno, esa sociedad es madura. El psicólogo (sin chovinismo) es un signo de madurez en la sociedad. Nuestra presencia se debe, principalmente, porque la sociedad nos necesita, y es así porque una sociedad madura quiere profesionales que resuelvan los problemas. Y los que son de naturaleza psicosocial, educativo y de salud, interesan mucho más. En este contexto, insisto, el psicólogo es un gran aliado para afrontar estos problemas.