Problemas de conducta, trastornos del sueño, alteraciones del habla, incontinencia urinaria o trastorno de estrés postraumático son algunos de los problemas que sufren actualmente los niños de Gaza tras el conflicto palestino-israelí, que ha supuesto no sólo más de 1.500 civiles muertos y 5.000 personas heridas, sino también graves secuelas psicológicas, especialmente a la población infantil. Así lo ha constatado el primer equipo de especialistas en salud mental desplazados a la franja de Gaza, según ha informado el pasado mes de febrero el presidente de la Asociación Árabe de Psiquiatras (Arab Federation of Psychiatrists, AFP).

Desde que finalizó el conflicto, esta asociación junto con la Red Árabe de Ciencias Psicológicas (www.arabpsynet), se han encargado de enviar grupos de psicólogos, trabajadores sociales y psiquiatras cada semana a Gaza con el objetivo de llevar a cabo programas de prevención y de intervención psicológica con la población. Estos equipos de voluntarios, hasta la fecha, han visitado un total de 15 escuelas, 15 guarderías y más de 125 hogares palestinos, así como los principales centros de salud y hospitales de la ciudad.

Junto a la atención a los heridos tras los bombardeos, y la cobertura a la gran cantidad de palestinos que han perdido sus hogares, la atención de la salud mental es, sin duda, una prioridad urgente en la franja de Gaza. Así lo han corroborado las primeras delegaciones de ayuda desplazadas a la zona afectada, lo que ha llevado a la Asociación Árabe de Psiquiatras a solicitar más voluntarios para llevar a cabo sus tareas a través del siguiente comunicado, titulado "Primer informe psicológico de la franja de Gaza":

Asociación Árabe de Psiquiatras

El tiempo que estuvimos en Gaza fue bastante corto a causa de la insistencia de las autoridades egipcias de que el paso de Rafah se cerraría, y de que los miembros de la delegación habían firmado el compromiso de volver a Egipto el día anterior al jueves 5 de febrero, momento en que el paso se cerraría. La delegación tuvo la suerte de reunirse con el Dr. Bassem Naim, el ministro de Salud, y el secretario del ministerio de Educación, y visitó los hospitales psiquiátricos principales de Gaza, acompañados por el Dr. Ayish Sammourah, director de salud mental en Gaza, y el Dr. Hassan Jhawajeh, presidente del Centro de Emergencia y Traumatismo de Gaza.

También visitamos la sede del Programa de Salud Mental de la comunidad de Gaza, donde tuvo lugar un encuentro con el Dr. Eyad Sarraj y el Dr. Ahmed Abu Toahinha.

Así mismo se realizaron algunas visitas a las escuelas y guarderías del distrito de Zeitoun, en la ciudad de Gaza, y en el área de Atatra, del norte de Gaza. Profesionales y voluntarios de Gaza participaron en el curso de formación llevado a cabo por la delegación el miércoles 28 de enero, donde se incluyeron estrategias de tratamiento y manejo de estrés, técnicas de resolución de problemas y métodos interactivos.

Por todo ello, pudimos hacernos el siguiente cuadro de la situación:

1. Se hace evidente que el perjuicio psicológico causado a la población (grave, continuo, a gran escala y mantenido durante un periodo prolongado de tiempo) ha sido intencional y deliberado. Los agresores se sentían seguros de que podrían eludir cualquier castigo porque nadie controló todos estos crímenes de guerra para procesarlos. La propaganda y la guerra psicológica tuvieron un papel crucial en esta agresión, como hemos visto, y aún la tiene.

2. Es comprensible que la magnitud de la crisis fuera tremendamente mayor que la capacidad de todos los trabajadores y activistas en el campo de la salud mental desplazados en Gaza, ya sea por parte del ministerio de la salud o por parte de las ONGs.

3. Ha quedado manifiesto que la agresión se realizó contra las personas, los animales y los árboles, así como contra los edificios y cementerios de Gaza. El objetivo fue también inequívoco. Por ejemplo, en el barrio de Zeitoun y en Atatra la delegación vio totalmente destrozadas las explotaciones de animales bovinos y de aves de corral. Algunos cadáveres de animales mostraban que habían sido directamente disparados, las balas estaban allí.

Las tierras cultivadas, los campos de olivos y los huertos de naranjos han sido destrozados, algunos incendiados. También pudimos ver viejos sicomoros arrancados y quemados.

4. Los niños y las niñas han sido objetos directos de los disparos: también han sido testigos repetidamente de amenazas a sus padres y/o a miembros de su familia. Los niños y niñas (más de 780.000, un 55% de la población) han sido vulnerables desde un punto de vista psicológico a la enuresis nocturna (orinarse en la cama), a la hiperexcitación, a los trastornos del sueño, alteraciones del habla y falta de concentración, según hemos observado con frecuencia.

Por consiguiente, hay una imperiosa y fuerte necesidad de que los niños sean atendidos. Esto es una llamada de ayuda a todos los especialistas en psiquiatría y psicología infantil de todo el mundo, y a sus colaboradores, para que aporten su asistencia. La entrada de herramientas necesarias para trabajar con los niños debe también ser facilitada en el paso de Rafah o en otros sitios.

La delegación también ha empezado la aplicación de medidas contra la ansiedad, la depresión y el pánico. Se propone completar estas medidas para las futuras delegaciones y sumarse a sus esfuerzos.

El sector de la sanidad en general y la sección psiquiátrica en particular, carecen de conocimientos y servicios cuantitativos y cualitativos. Se requieren intervenciones en múltiples niveles, incluido el apoyo inmediato, la formación y la mejora de la capacitación. Hay áreas víctimas de agresiones que aún no han recibido ningún servicio de ayuda psicológica.

La delegación también se dio cuenta de que, en general, los esfuerzos de ayuda psicológica son aún dispersos y limitados, tanto en calidad como en cantidad, y que se precisa una intervención inmediata del exterior de la franja de Gaza, por lo que solicita ayuda de compañeros profesionales en el campo de la salud mental en general y, particularmente, aquellos con experiencia en situaciones de crisis y emergencia.

Es también importante confirmar que se precisan poner en marcha programas de intervención psicológica, que requieren tiempo para llevar a cabo las entrevistas y establecer una relación adecuada con las personas afectadas, -actividades para las que las personas que trabajan en este campo deberían estar preparadas-.

La sección de desastres de la AFP continúa sus esfuerzos para llevar a buen término su misión en la zona de la franja de Gaza, y así establecer contacto con todos los afectados y poder aportar una ayuda a cualquier nivel, sea mediante la intervención directa con la población, mediante el entrenamiento y la capacitación del personal, a través de la elaboración de informes de casos y estudios de investigación, o bien facilitando las tareas de la Asociación para llevar a cabo sus funciones.

La delegación ha documentado todos estos tristes sucesos a través de fotografías y vídeos.

Lo ocurrido en Gaza es una cicatriz en la conciencia de la humanidad, y es un deber de las personas libres en el frente, de los especialistas en salud mental, hacer todo lo posible para no ser cómplices de tal ignominia. Esta calamidad pone a prueba nuestra credibilidad ética y profesional.

Parece que hay muchas ONGs en Gaza y que no hay mucha coordinación entre ellas, ni entre ellas y el ministerio de salud. Nosotros contamos con 18 psiquiatras trabajando en el único hospital de salud mental en Gaza (que posee una capacidad para 40 personas). Sin embargo, muchos de ellos son reticentes a trabajar porque pertenecen a una fracción opositora y son pagados por Cisjordania (Fatah). Unicef está intentando establecer un enlace entre el ministerio de salud y las ONGs y también con el programa de salud mental de Gaza.

El próximo grupo de psiquiatras y psicólogos de la Federación Árabe de Psiquiatras se saldrá de Gaza el 9 de febrero a condición que el paso de Rafah esté abierto.

Me gustaría aprovechar la ocasión para agradecer a la asociación árabe médica su apoyo para facilitar los medios logísticos de transporte, alojamiento, etc., a todos los especialistas de nuestros equipos.

Tengo la esperanza que los planes de acción de la Asociación Psiquiátrica Mundial de la OMS tomarán en consideración lo que está realmente ocurriendo en Gaza a la hora de concretar su estrategia.

Febrero, 2009

Si quieres consultar el documento original pincha en el siguiente enlace:

The First Psychological Report of Gaza Strip

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