Javier Roca Ruiz1, Luis Montoro González1 y Francisco Tortosa Gil2
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Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) - Universidad de Valencia, 2Cátedra de Prevención de Riesgos en los Comportamientos Viales Mutua Madrileña-Universidad de Valencia

El permiso por puntos constituye una de las medidas más importantes que se han puesto en marcha en nuestro país para tratar de reducir las enormes cifras de muertos y heridos en el tráfico. Según datos oficiales, el primer año de vigencia del sistema se cerró con una reducción del 14,3% en el número de víctimas mortales, mientras que en el periodo equivalente anterior la reducción apenas había sido del 4,9%.

Como es lógico, el permiso por puntos no fue el único factor que influyó en este cambio de tendencia en la siniestralidad. Sin embargo, de acuerdo con algunos estudios que han analizado el impacto que el sistema ha tenido sobre el comportamiento de los conductores, no resultaría aventurado afirmar que fue el más importante. Por ejemplo, los resultados del Estudio ARAG 2007 mostraron un cambio moderado, aunque relevante, en el comportamiento al volante como consecuencia de la entrada en vigor del sistema. A partir de los datos obtenidos en una encuesta telefónica a nivel nacional, se encontró que cerca del 40% de los conductores reconocía haber modificado su comportamiento al volante de una forma intensa, especialmente aquellos que habían sido multados durante el año anterior.

Un aspecto de especial importancia para el buen funcionamiento del permiso por puntos es, desde el punto de vista de la Psicología del Tráfico y la Seguridad Vial, que los conductores comprendan adecuadamente su filosofía y sus objetivos. Si el sistema es valorado como una medida eficaz y socialmente beneficiosa, es probable que el cambio comportamental de los conductores sea más intenso y más duradero. Por el contrario, si el permiso por puntos es percibido como una medida meramente recaudadora, difícilmente podrá alcanzar y mantener sus objetivos.

Por ello, con la finalidad de adquirir un conocimiento más amplio y más adecuado de la valoración que hacen los conductores españoles del permiso por puntos, se ha complementado el estudio anterior con preguntas específicas para analizar esta cuestión. De acuerdo con los resultados obtenidos, se podría afirmar que la mayoría de los conductores entrevistados opina lo siguiente:

Estoy a favor del permiso por puntos. La gran mayoría de los conductores entrevistados (77,76%) se ha mostrado claramente a favor del permiso por puntos y le han dado una puntuación media de 7,37 puntos sobre 10.

El permiso por puntos me va a afectar positivamente. Apenas un 6,71% piensa que el sistema le va a afectar de forma negativa (por ejemplo, si llega a perder el permiso de conducir), mientras que la inmensa mayoría de los conductores (93,29%) percibe que el permiso por puntos va a ser algo positivo, también a nivel personal.

El permiso por puntos será una medida eficaz. La gran mayoría de los conductores (más del 80%) considera que el permiso por puntos va a cumplir con todos sus objetivos, por lo que las expectativas de éxito del sistema son muy elevadas. Entre estos objetivos se incluyen cuestiones tales como: reducir el número de accidentes y víctimas en el tráfico, mejorar los hábitos de conducción, reducir el número de infracciones, apartar de la circulación a los conductores más peligrosos, aumentar la concienciación de que los accidentes de tráfico son un problema social y, también, aumentar la concienciación de que cumplir la normativa de tráfico es necesario para garantizar la seguridad vial.