La llegada del ser humano a Marte es uno de los retos más importantes a los que se enfrentaría el hombre, en gran parte debido a que sería el viaje espacial más largo que nunca se ha hecho. En una misión como ésta, los factores psicosociales adquieren una gran importancia, puesto que pueden contribuir a que dicha misión tenga éxito o, por el contrario, a que fracase. En relación a ello, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha decidido financiar, gracias a un acuerdo con la Universidad de Cádiz, al primer equipo de investigación europeo en aspectos psicosociales de las misiones espaciales. Éste es un equipo de investigación internacional, compuesto por cinco psicólogos y un psiquiatra.

Gabriel González de la Torre (licenciado en Psicología, experto en el área de la neuropsicología clínica), profesor asociado de la Universidad de Cádiz, es el coordinador de dicho equipo de investigación e Infocop Online tiene el placer de entrevistarle para sus lectores.

ENTREVISTA

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha patrocinado la creación de un equipo de investigación sobre los aspectos psicosociales implicados en las misiones espaciales. Como integrante de este equipo de investigación, ¿podría describirnos en qué consiste?

Fue hace algo más de dos años mientras asistía a un workshop celebrado en Alemania y organizado conjuntamente por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la European Science Foundantion (ESF). Allí estábamos dos psicólogos, una colega holandesa de la Universidad de Vrije de Ámsterdam y yo del Departamento de Psicología de la Universidad de Cádiz junto con un grupo de especialistas de ciencias de la vida, la mayor parte de ellos fisiólogos, médicos y biólogos, para debatir sobre las prioridades de la ESA para los próximos cinco años en materia de vuelos espaciales tripulados. Nos llamó poderosamente la atención que se hablaba mucho sobre temas que son bien conocidos en investigación espacial como microgravedad y sistema vascular, vestibular y tejido óseo, pero no se trató mucho sobre los factores psicológicos. Pensábamos que estos factores deberían tener en realidad un mayor peso en el desarrollo de misiones espaciales tripuladas y sabíamos que era ya una realidad que la NASA los había incorporado como prioridad en su hoja de ruta para los próximos años en su carrera espacial. Tuve la suerte de que parte de mis consideraciones fueran tenidas en cuenta e incluidas en el nuevo Informe ELIPS (European Programme for Life and Physical Sciences) de la ESA elaborado por la ESF.

Desde esa fecha, mantuvimos contactos con diferentes técnicos de la ESA para poder desarrollar más las ideas que expusimos y la forma de abordar la materia desde una perspectiva internacional. Durante los meses siguientes nos pusimos de acuerdo una serie de psicólogos de distintos países europeos para formar un grupo de investigación en la materia. La idea fue desarrollada y presentada a la ESA que la aprobó y decidió financiar la creación de dicho equipo de expertos. Así nació el primer equipo de investigación europeo en aspectos psicosociales y neuroconductuales de las misiones espaciales tripuladas. Fruto de ello surgió un acuerdo entre la Universidad de Cádiz y la ESA, conmigo como representante y coordinador de dicho equipo. Nuestro equipo está compuesto hoy día por psicólogos y también por médicos de Italia, Holanda, Reino Unido y Francia. Además contamos con la colaboración de una colega perteneciente al Instituto de Investigación de Problemas Biomédicos (IBMP) de la Agencia Espacial Rusa, Roskosmos, y el psiquiatra Nick Kanas, reconocido investigador norteamericano en la materia y colaborador habitual de la NASA. Nuestra función como equipo es la de desarrollar ideas y proyectos de investigación en la materia y proveer a la ESA con un feedback continuo en la materia para poder implementar dichas ideas en las misiones tripuladas futuras.

Uno de los principales retos que tenemos por delante es la próxima misión Mars-500 que tendrá lugar el año próximo en Rusia. Este próximo día 16 de julio finaliza la primera prueba piloto que ha durado 105 días. Durante este experimento 6 voluntarios han permanecido encerrados en unos módulos confeccionados ex profeso para simular en cierto modo el ambiente del interior de una nave en una hipotética misión a Marte. La fase siguiente de 500 días de duración simulará un viaje de ida y vuelta al planeta rojo. Durante este proyecto se llevarán a cabo múltiples experimentos psicológicos y de todo tipo.

Sin duda participar en un viaje espacial es una experiencia increíble. Sin embargo, conlleva situaciones que pueden ser altamente estresantes para los astronautas. ¿Cuáles serían los principales factores de riesgo para su salud mental? ¿Y para el correcto funcionamiento del equipo de tripulantes?

Los factores psicosociales han sido descritos como una de las limitaciones fundamentales para el éxito para las misiones de larga duración en el espacio. La carrera espacial no se detiene y cada vez son más los nuevos avances y los objetivos son de mayor alcance. Por tanto los seres humanos desarrollarán sus misiones espaciales en ambientes tales como la Estación Internacional Espacial, y, en un futuro no muy lejano, en el interior de naves que llevaran al hombre por primera vez a Marte y también de nuevo a la Luna con la creación de bases permanentes en nuestro satélite.