Mejorar el clima escolar es el principal desafío del sistema educativo de España. Esta es una de las conclusiones del estudio TALIS (Teaching and Learning International Survey), realizado con una muestra de más de 90.000 profesores de Secundaria de un total de 23 países. Según este estudio pionero, España se sitúa muy cerca de los peores puestos en absentismo escolar, conductas perturbadoras, insultos, intimidación o abuso verbal, daño físico y uso o posesión de drogas o alcohol entre los estudiantes, comparada con el resto de los países participantes.

Con la finalidad de establecer y facilitar la creación de políticas que mejoren la eficacia del aprendizaje, la Comisión Europea, a través de la Organización para la Co-operación económica y el desarrollo (OECD, Organisation for Economic Co-operation and Development), puso en marcha este ambicioso proyecto hace dos años. Para hacer este estudio, se contó con la participación de directores y profesores de colegios públicos y privados, seleccionados aleatoriamente, a los que se aplicó una batería de preguntas sobre factores que afectan al proceso de enseñanza en las aulas (como actitudes y prácticas educativas, autoeficacia percibida del profesorado, clima escolar, pautas de dirección de los centros, etc.). En cada uno de los países participantes se realizaron entrevistas en, al menos, 200 centros educativos.

 

Se trata de la primera investigación que ofrece datos comparativos a nivel internacional sobre las condiciones que afectan a los docentes y profesores de Secundaria, y cuyos resultados preliminares han sido publicados el pasado 16 de junio de 2009.

Una de las conclusiones principales de este proyecto pone de manifiesto que en conjunto aumentar la disciplina en las aulas debe ser uno de los principales objetivos para mejorar los sistemas educativos y por ende, la eficacia de la enseñanza.

Esto es especialmente importante para el sistema educativo de nuestro país, ya que los resultados del TALIS muestran que los problemas de disciplina en las aulas españolas superan la media internacional para todas las variables evaluadas. Específicamente, el profesorado español debe hacer frente de manera habitual a conductas perturbadoras de los alumnos en clase (70,5%), absentismo (52,9%), insultos (43,5%) o problemas de intimidación y abuso verbal hacia otros compañeros (40,6%) o hacia los propios profesores (27,4%). Otras dificultades como vandalismo (28%), burlas (21,6%), robos (22,2%), agresiones físicas (23,1%) o consumo/posesión de alcohol o drogas entre los estudiantes (20,3%), también son más frecuentes en las aulas españolas con respecto a la media internacional (para consultar la Tabla pincha aquí).

Los profesores de los diferentes países, según se recoge también en este estudio, no se consideran suficientemente preparados para manejar estos problemas que se presentan en las aulas y que afectan directamente a la calidad de la enseñanza que pueden ofrecer. Así, uno de cada cuatro profesores pierde al menos un 30% del tiempo lectivo por las conductas perturbadoras de los estudiantes, elevándose este porcentaje hasta el 70% para el caso de España. Además, uno de cada tres profesores entrevistados trabaja en una escuela cuyo director considera que dicho centro sufre una carencia de profesores cualificados (en España esta cifra es del 38%) (ver Tabla 2). Otros factores que dificultan el manejo de estos problemas, señalados también por el colectivo de docentes, son la falta de equipamiento y la ausencia de personal de apoyo a la enseñanza.


Tabla 2. Clima escolar: factores asociados a los docentes.
Porcentaje de profesores de educación Secundaria cuyos directores han reconocido que en sus centros se presentan los siguientes problemas del profesorado que dificultan la enseñaza "mucho" o "bastante".
Fuente: OECD, TALIS, Tabla 2.8, pág. 45.

La conducta de los alumnos en las aulas y la creación de un entorno de aprendizaje seguro y productivo son factores fundamentales para garantizar la eficacia de la enseñanza. Numerosos estudios han puesto de manifiesto que el clima escolar (que comprende elementos como el ambiente físico, el sistema social, las relaciones entre los participantes, la percepción de seguridad, la disciplina, etc.), tiene una clara asociación con el rendimiento académico de los estudiantes y con su bienestar y desarrollo personal y social, motivo por el cual la mejora del ambiente de aprendizaje representa un asunto destacado en las políticas educativas de muchos países y regiones.

El interés por el estudio del clima escolar tiene sus raíces en la Psicología organizacional y en la investigación sobre la eficacia de la enseñanza. Los psicólogos educativos son, en este sentido, los profesionales mejor cualificados y preparados para intervenir en este campo, tal y como defiende el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos. La labor que vienen realizando los psicólogos educativos en los centros escolares permite mejorar no sólo el ambiente en la escuela, sino también intervenir de manera precoz e individualizada con los niños y adolescentes que presentan problemas de aprendizaje y de conducta, así como llevar a cabo intervenciones orientadas hacia el profesorado.

De esta manera, la primera comparativa a nivel internacional de las condiciones de enseñanza y aprendizaje que proporciona el proyecto TALIS, apoya más si cabe la importancia de invertir en acciones encaminadas hacia la creación de ambientes positivos de aprendizaje, que además de mejorar la eficacia de la enseñanza, ayuden a aumentar la satisfacción laboral del profesorado. De los resultados obtenidos de esta investigación, se pone de manifiesto que se trata de un importante reto para los responsables de las políticas educativas y para los propios docentes.

Dado que, tal y como señalan los propios autores del estudio, es bastante probable que los problemas de disciplina en los centros educativos se intensifiquen en los próximos años, si no se toman medidas urgentes en esta dirección, la educación continuará lejos de convertirse en la deseada industria del conocimiento.

Más información en:

Creating Effective Teaching and Learning Environments: First Results from TALIS