Desde el pasado año 2008, la Dirección General de la Mujer del Gobierno de Cantabria dispone de un programa de intervención psicológica basado en la técnica de EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) para mujeres víctimas de violencia de género, que ha sido aplicado a un total de 19 mujeres con sintomatología grave. Según se indica en la propia página Web de la propia institución, esta técnica ha supuesto grandes beneficios, no sólo en cuanto a su eficacia a corto plazo, puesto que el 90% de las pacientes presentaban una reducción importante de la sintomatología asociada al problema, sino en cuanto a la eficiencia del mismo, ya que el 23,5% de ellas logró el alta terapéutica en menos de doce meses.

La técnica EMDR, desarrollada por Francine Shapiro a finales de la década de los años 80 al observar que bajo ciertas condiciones el movimiento ocular podría reducir la intensidad de los pensamientos perturbadores y, consecuentemente, la reacción fisiológicas y emocionales asociadas. A partir de este hecho, Shapiro desarrollo un protocolo estandarizado de intervención clínica fundamentado en la hipótesis del procesamiento adaptativo de la información, según la cual la mayoría de las personas disponemos de un mecanismo natural para la curación o superación de sucesos traumáticos o incidentes críticos que ocurren en la vida y que permite integrarlos en la propia biografía de la persona. Este protocolo de intervención se compone habitualmente de una media de 10 sesiones semanales que se estructuran en diferentes fases. El elemento nuclear de dicho protocolo supone que el paciente, con la ayuda de su terapeuta, ha de identificar la imagen del suceso traumático y las cogniciones negativas asociadas, así como también ha de desarrollar un pensamiento alternativo más adaptativo sobre dicho suceso. A continuación, se iniciaría la fase de desensibilización propiamente dicha, en la cual la persona debe focalizar la atención en la recreación en imaginación del suceso traumático a la vez que el terapeuta inicia una estimulación sensorial alternativa bilateral, que puede ser de naturaleza visual –movimientos oculares que siguen rítmicamente el movimiento del dedo del terapeuta-, kinestésica –el paciente debe golpear con su mano la rodilla correspondiente alternando la izquierda y la derecha- o auditiva, puesto que existen materiales especialmente preparados para ello. Cuando se logra que la evocación de este suceso provoque una baja activación fisiológica y emocional, se comenzaría la siguiente fase en la cual ha de realizarse el mismo procedimiento pero introduciendo el pensamiento alternativo de carácter adaptativo asociado al evento traumático.

La evidencia empírica está demostrando la eficacia de esta técnica de tratamiento, en especial para el trastorno de estrés postraumático, siendo avalada por diferentes instituciones, sociedades o asociaciones como la International Society for Traumatic Stress Studies (ISTSS), el National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE) o la American Psychological Association (APA), entre otras.

Fuente:
Dirección General de la Mujer del Gobierno de Cantabria

EMDR Europe

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