Hoy, 11 de noviembre, han comenzado las movilizaciones en diferentes universidades españolas y en los centros de reconocimiento de conductores para exigir al Gobierno la aprobación del Máster Oficial en Psicología de la Salud. Se trata de una de las primeras acciones derivadas de la reunión mantenida en octubre entre representantes del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, la Conferencia de Decanos de Psicología de las Universidades Españolas y el Colectivo de Estudiantes de Psicología (CEP-PIE), agrupación que ha dado a conocerse con el nombre de Foro de la Psicología.

Estos días Infocop Online ha querido conocer de primera mano la opinión del mundo estudiantil y académico, a través de dos entrevistas realizadas a la coordinadora del CEP-PIE, Laura Millán, y al Presidente de la Conferencia de Decanos de Psicología, Manel Viader.

Para finalizar esta serie de entrevistas y con el objetivo de profundizar en esta ocasión en el punto de vista de la organización colegial y de los profesionales de la psicología de España respecto a la alarmante situación en que se encuentra la Psicología, Infocop Online ha entrevistado a Francisco Santolaya, Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos.


Francisco Santolaya

ENTREVISTA

Para empezar, ¿podría explicarnos en que situación se encuentra la Psicología, en el ámbito sanitario, en nuestro país? ¿Qué repercusiones está teniendo esta situación para los psicólogos que trabajan en el área?

Nuestra profesión se inició oficialmente en España hace tan sólo 30 años y en el ámbito privado fundamentalmente. Dado nuestro carácter eminentemente sanitario, conseguimos relativamente pronto este reconocimiento gracias a las sentencias del Tribunal Supremo de 1990, que reconocía que la labor de los psicólogos y psicólogas estaba exenta de IVA al ser sanitaria. Además, las consultas privadas de Psicología podían ser registradas como centros sanitarios.

Posteriormente en 1998 conseguimos que se creara la especialidad de Psicología Clínica. En el Sistema Nacional de Salud el sistema de preparación de su personal es el de formación en residencia de especialistas, el sistema MIR, PIR en nuestro caso. Por tanto, con esta especialidad consolidábamos una vía para el acceso de los psicólogos al sistema sanitario público. El problema vino luego con la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias al excluir al licenciado en Psicología, incluyendo sólo al especialista. Así, la mayoría de los psicólogos no son legalmente reconocidos profesionales sanitarios, lo que les deja en una precaria situación legal, que ha supuesto que bastantes hayan perdido su trabajo al no ser sanitarios y habérseles exigido un título oficial del que carecían, el de especialista en Psicología clínica.

Por otra parte, las plazas PIR siguen siendo muy escasas, la contratación de psicólogos en el Sistema Sanitario público sigue siendo muy pequeña, estando casi restringida a los servicios de Salud Mental. Empieza a haber psicólogos en otros campos, como neurología u oncología, pero muchas veces a iniciativas de asociaciones de pacientes. Así que la presencia de la Psicología en la Sanidad pública sigue siendo muy reducida, cuando las demandas de atención psicológica en la sociedad son muy elevadas. Esta realidad social es la que ha llevado a que los seguros sanitarios privados oferten la atención psicológica, y el hecho es que nuestros servicios se siguen prestando de manera mayoritaria en el sector privado, en asociaciones de pacientes de todo tipo y en consultas privadas. Esto, unido al problema de que no se reconoce legalmente como sanitarios a la mayoría de los profesionales, les coloca en una situación precaria e insegura, que además es muy injusta y contradictoria con las necesidades que tienen los ciudadanos. Se necesitan más psicólogos y psicólogas en los servicios sanitarios, y no se facilitan los suficientes ni se les da un marco legal adecuado para ejercer.

Podríamos afirmar que el problema al que se enfrenta la Psicología en nuestro país tiene su origen en el año 2003, tras la exclusión de la licenciatura en Psicología de la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS). ¿Cuál ha sido la postura del Consejo respecto a esta ley? Desde entonces, ¿qué medidas y actuaciones se han llevado a cabo desde la organización colegial?

Durante la tramitación de la Ley se defendió la inclusión de la licenciatura en Psicología, algo que impidió el entonces Gobierno del PP y su mayoría parlamentaria, mientras que el PSOE planteó a instancia nuestra una enmienda para que se incluyera. En cuanto se aprobó la Ley continuamos las gestiones, y dada la cercanía de las elecciones generales en 2004 se consiguió la promesa electoral del PSOE de que la LOPS se modificaría y se incluiría. Después comprobamos que el Gobierno socialista faltó a su compromiso, por lo que hizo falta redoblar las movilizaciones, entre ellas la mayor manifestación de la historia de España en defensa de la Psicología, en diciembre de 2004. Más de quince mil personas venidas de toda España nos manifestamos ante la sede del PSOE en Madrid. Así conseguimos que el Gobierno socialista reconociera la existencia del problema y la necesidad de darle solución. Posteriormente las gestiones han continuado, siendo innumerables, dirigidas al Gobierno, Grupos parlamentarios, Defensor del Pueblo, medios de comunicación, organizaciones sindicales y sociales... se han tenido innumerables reuniones, se han elaborado cartas, mensajes, manifiestos públicos, informes...

¿Cuáles han sido las principales demandas planteadas desde el Consejo a los representantes políticos durante estos años?

Una línea de trabajo ha sido defender que todos los psicólogos y psicólogas que se lo merecían por su trayectoria obtuvieran el título de especialista. Así se consiguió el Real Decreto de 2005 que amplió los plazos para solicitar el título a los profesionales que habían comenzado a trabajar antes de su creación, en diciembre de 1998, de tal manera que pudieran ampliar sus méritos y posibilidades de lograrlo. Además, se defendió que los criterios para la concesión del título fueran más acordes con las difíciles condiciones en las que se ha tenido que ejercer la Psicología clínica en España, se facilitó el certificado que acreditaba la experiencia profesional a los solicitantes por la vía transitoria tercera y se defendió su validez, hasta con un dictamen del prestigioso jurista García de Enterría. Desgraciadamente muchos colegas se han quedado en el camino ya que, a pesar de nuestras gestiones, el Gobierno, a propuesta de la Comisión Nacional de la Especialidad de Psicología Clínica, ha decidido no concederles este título oficial de especialista, o exigirles que aprueben el examen que había previsto para concedérselo.

Un caso particular es el de los psicólogos no especialistas que están con plaza fija dentro del Sistema Nacional de Salud, a los que el Ministerio reconoce como Pesthos (psicólogos especialistas sin título homologado). Se han hecho y se siguen haciendo gestiones para que su caso se resuelva y tengan una vía para obtener el título de especialista, ya que en su misma situación hay médicos y farmacéuticos, y el Gobierno y los Grupos parlamentarios les están buscando soluciones. Si se hace con esos otros profesionales, lo justo es que se incluya también a los psicólogos.

Además, se ha venido exigiendo que las plazas PIR aumentaran, cosa que ha sucedido, pero sigue siendo un número ridículo. En 2010 sólo hay 136 plazas para toda España. Y se ha reclamado que el número de estudiantes en Psicología se ajuste mejor a las necesidades sociales, por lo que deberían reducirse los alumnos que se admiten en estos estudios, sin que hasta el momento las autoridades educativas hayan dado una respuesta satisfactoria.

Otra demanda es que haya una mayor presencia de la Psicología en el Sistema Sanitario, no sólo en Salud Mental. Se ha conseguido que se contemple como necesaria la atención psicológica en los servicios de oncología y cuidados paliativos, pero seguimos peleando por una mayor presencia en todos los ámbitos, especialmente en Atención Primaria y en Salud Pública.

Y la principal demanda es que se reconozca legalmente una profesión sanitaria de psicólogo generalista, con ella los no especialistas dejarán de tener problemas legales para poder ejercer. Para ello primero reclamamos que reconociera a los licenciados en Psicología como profesionales sanitarios, algo a lo que el Gobierno socialista se negó, pero planteó otra alternativa. Los estudios universitarios han cambiado en España. Desaparece la licenciatura en Psicología de cinco años, que se sustituye por un título de Grado de cuatro años, y se crean másteres oficiales. En este contexto el Gobierno planteó que se cree un Máster Oficial en Psicología de la Salud, que sería la vía de acceso a la profesión sanitaria generalista para los graduados en Psicología, estableciéndose en el momento de su creación mecanismos para que los profesionales ejercientes obtengan este reconocimiento legal de manera casi automática. Esta propuesta la hizo el Gobierno hace cuatro años, conseguimos, hace dos años, que el Congreso de los Diputados la respaldara de manera unánime, y desde entonces estamos peleando para que el Gobierno cumpla este compromiso.