Durante el mes de diciembre de 2010, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), dio a conocer los resultados del Informe PISA 2009, que evalúa los conocimientos en lectura, matemáticas y ciencias de los alumnos de 15 años de un total de 65 países, y que se viene realizando periódicamente desde el año 2000.

De acuerdo a este último informe, España sigue situándose por debajo de la media de los países que componen la OCDE, a pesar de haber recuperado unos puntos con respecto a la anterior evaluación, realizada en el año 2006. Específicamente, en la tarea de comprensión lectora los alumnos españoles han obtenido 481 puntos, frente a los 493 de la OCDE; en ciencias, la media española ha sido de 488 puntos (496 para la OCDE) y en matemáticas, de 483 puntos (501 para la OCDE).

Si bien desde el Ministerio de Educación se ha interpretado esta diferencia como "pequeña", alegando a la "estabilidad" del sistema educativo, desde otros sectores se ha criticado que el sistema español lleve estancado a esa distancia más de 10 años, desde que se publicó el primer informe PISA.

Un análisis más detallado de las puntuaciones muestra, además, que el nivel de fracaso escolar en España sigue siendo muy alto. Por ejemplo, en la tarea de comprensión lectora, del total de alumnos españoles evaluados, el 80% alcanzó una puntuación media o alta, pero un elevado porcentaje (20%) no consiguió obtener un nivel "aceptable" de lectura.

En relación a otros parámetros evaluados en el informe PISA, España destaca por tener un sistema muy homogéneo a pesar de la variablidad geográfica, es decir, los resultados de los alumnos dependen tan sólo en un 4% de la comunidad autónoma en donde viven y, en mayor medida, (un 20%) del centro en el que estudian.

A este respecto y según se especifica en el informe PISA español distribuido por el Ministerio de Educación, en la pág. 112: "Evidentemente sólo hay un sistema educativo español, con un currículo básico común, un profesorado con similar formación inicial y permanente, con recursos y organizaciones escolares similares en la mayoría de los centros educativos y con entornos sociales, económicos y culturales no muy dispares. Este sistema educativo funciona comparativamente muy bien con los dos tercios de los alumnos que a lo largo de la geografía española vienen obteniendo resultados muy positivos en las evaluaciones nacionales e internacionales. Sin embargo, este sistema educativo se deja atrás a un tercio de los alumnos, cuyos resultados son, además, comparativamente decepcionantes. Currículo, profesorado, recursos y organización escolar son similares para unos y otros alumnos, pero los resultados difieren en uno o en dos niveles de rendimiento, según los alumnos hayan repetido uno o dos años".

En este mismo Informe PISA español se alerta de las graves consecuencias que se derivan de la peculiar distribución de la muestra de alumnos españoles, con un gran porcentaje de alumnos repetidores (en concreto, el 36% de los estudiantes que realizaron el examen PISA) y un bajo porcentaje de alumnos en los niveles más altos de resultados (tan sólo el 3%). Tal y como se especifica en el texto: "estos alumnos repetidores de 15 años están a punto de dejar la educación secundaria obligatoria. Muchos de ellos lo harán sin el título de ESO y, consecuentemente, engrosarán el dramático porcentaje de alumnos que abandonan tempranamente la educación y la formación (...) Los alumnos repetidores, por tanto, sufren un alto riesgo de padecer exclusión social" (pág. 112). El informe insiste en que debe ponerse "urgente remedio" a esta evidencia si se desean mejorar los resultados españoles en las próximas ediciones del informe PISA, previstas para el año 2012.

La necesidad de mejorar la calidad de la enseñanza que se presta en los centros escolares de nuestro país es una cuestión que aparece reiteradamente en los informes y estudios de los últimos años y de los que se viene informando puntualmente a través de Infocop Online (véase: Estudio Panorama de la educación, OCDE, 2009; Teaching and Learning International Survey, 2009; La experiencia de los docentes vista por ellos mismos, Fundación Instituto Empresa, 2009; Progress towards the Lisbon objectives in education and training, Comisión Europea, 2009; Fracaso y abandono escolar en España, Fundación La Caixa, 2010). Los problemas de fracaso y abandono escolar derivados de la alta prevalencia de trastornos de conducta y aprendizaje en las aulas españolas son uno de los grandes escollos a los que se debe enfrentar nuestro sistema educativo, tal y como quedó patente también en el debate del VII Desayuno de Infocop, realizado por este medio, y en el que participaron diferentes instituciones del mundo de la enseñanza (ver conclusiones aquí).

Por este motivo, la comunidad educativa (asociaciones de padres, directores de centros educativos, etc.) demanda una solución urgente a este problema y defiende la necesidad de incorporar psicólogos educativos, debidamente preparados, en los centros escolares, que permitan mejorar la individualización de los procesos de aprendizaje (atendiendo a los alumnos con necesidades especiales), crear climas escolares positivos y entornos seguros y sin violencia y afianzar la relación y el trabajo conjunto entre la familia y el profesorado. Todos estos campos de intervención inciden en la mejora del rendimiento académico y en el bienestar emocional de los estudiantes, así como disminuyen las tasas de fracaso y abandono escolar temprano, tal y como se ha demostrado a través de la evidencia científica (para más información véase: http://www.infocop.es/view_article.asp?id=3149).

Más informanción en:

Informe PISA 2009