Recientemente, en la página Web Pantallas Amigas, se ha publicado un decálogo para combatir el acoso sexual a menores a través de Internet. Este tipo de ciberacoso, también denominado grooming, se caracteriza porque un adulto se gana la confianza de un menor –bien a través de la creación de una falsa relación de cariño y amistad, bien a través del establecimiento de una relación de poder basada en el chantaje- para obtener satisfacción sexual que, en muchos casos, implica el envío de imágenes en las que el menor se encuentra desnudo o realizando actos sexuales.

En consecuencia, según se indica en esta Web, a pesar de que el grooming no es un fenómeno muy frecuente, su importancia radica en el hecho de que sufrir una experiencia de este tipo habitualmente provoca consecuencias muy negativas en todas las áreas vitales (individual, social, académica) del menor, estando muy relacionado con la pederastia, la pornografía infantil y el acoso sexual. 

El creador de la Web Pantallas Amigas, Jorge Flores Fernández, recomienda seguir un protocolo de diez pasos divididos en tres fases –prevención, afrontamiento e intervención- para luchar contra el acoso sexual en la Red, que pueden ser de gran utilidad para padres y profesores.

Prevención. Esta primera fase tiene el objetivo de evitar que el adulto adquiera fuerza para acosar al menor. Para ello, es fundamental, seguir tres pasos:

1. No proporcionar imágenes o informaciones comprometedoras a nadie, esto incluye también que no pueda accederse fácilmente a este tipo de materiales (por ejemplo, a través de las redes sociales).

2. Evitar el posible robo de este tipo de materiales, a través del establecimiento de sistemas de seguridad (claves, contraseñas) en los equipos informáticos.

3. Mantener una actitud proactiva hacia la privacidad, lo que incluye controlar el uso que otras personas de confianza realiza de la propia información.

Afrontamiento. El objetivo de esta fase es que se reaccione lo más rápidamente posible ante cualquier indicio, sospecha o intento de ciberacoso, siguiendo las siguiente reglas:

4. No ceder al chantaje, porque supondría dar más fuerza al acosador y, nunca enviar más imágenes o materiales.

5. Pedir ayuda a un adulto de confianza para que nos ayude a solucionar problemas, a manejar el malestar asociado y a tomar decisiones al respecto.

6. Evaluar la certeza de la posesión para tomar medidas al respecto.

7. Limitar la capacidad de acción del acosador, a través el cambio de claves y contraseñas, cierre de perfiles o de correos electrónicos.

Intervención. El objetivo de esta última fase es el de poner fin al episodio de acoso sexual.

8. Analizar qué hechos ilegales se han producido y cuáles pueden probarse.

9. Buscar las pruebas de dicha actividad delictiva.

10. Denunciar.

Este protocolo, como se ha comentado más arriba, es de gran utilidad tanto para las familias como para los profesores, educadores, etc. De manera que, además de que las personas que tienen un contacto habitual con los menores tengan información sobre cómo actuar en un caso de grooming, también sería necesario trabajar este tipo de materiales con los menores para que ellos mismos puedan prevenir la experiencia de este fenómeno y sepan cómo actuar ante la más mínima sospecha.

Para más información, consulta la página Web Pantallas Amigas.

Fuente:
Pantallas Amigas
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