Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre los daños que el consumo abusivo de alcohol provoca sobre la salud física y psicológica, calificándolo de un problema de salud pública que afecta a nivel mundial. Esta afirmación tan rotunda se basa en la información recogida en el documento titulado Global status report on alcohol and health 2011, en el cuál se indica que el consumo de alcohol supone un total de 2,5 millones de muertes cada año, convirtiéndose en el tercer factor de riesgo para la salud, así como se relaciona con la aparición de problemas de carácter psicológico y psicosocial tan graves en la actualidad como la depresión, el suicidio, la violencia, el abuso infantil o el absentismo laboral. Estos efectos tan negativos afectan de manera especial a los grupos de población más jóvenes (15-29 años), explicando el 9% de las muertes que se producen a estas edades. 

El informe realizado sobre el consumo de alcohol a nivel mundial ofrece un análisis detallado global, por regiones y por países sobre la prevalencia y los patrones del consumo inadecuado de alcohol, las consecuencias que tiene sobre la salud y sobre las políticas y estrategias recomendadas para controlar este problema. En la tabla siguiente, se ofrece el índice del documento.