El pasado 19 de enero de 2011, el pleno del Parlamento Europeo aprobó por amplia mayoría el texto de una iniciativa acerca del Alzheimer y otras demencias, en la que se solicita a los Estados miembros a que establezcan una serie de medidas encaminadas a reforzar sus esfuerzos en el diagnóstico temprano, la prevención, la investigación y el tratamiento de estas enfermedades neurodegenerativas. En el marco de esta resolución, en la que se han especificado un total de 66 acciones dirigidas tanto a los Estados miembros como a la Comisión Europea, se reconoce la importancia que juega la psicología en la prevención e intervención en el Alzheimer y otras enfermedades relacionadas.

Específicamente, en el artículo 42 de esta resolución se señala que el Parlamento Europeo "subraya la importancia de prestar apoyo psicológico a los pacientes y a sus familias; hace hincapié en la importancia de combinar un enfoque psicológico del envejecimiento con los resultados de la investigación médica y biomédica; defiende la necesidad de la investigación en el ámbito de la economía sanitaria, los aspectos sociales y humanos, y los enfoques no farmacéuticos del tratamiento para comprender mejor los aspectos psicológicos, económicos y sociales de la demencia y fomentar el uso de las tecnologías existentes".

Además, el texto considera que la detección precoz del Alzheimer y otras demencias debe constituirse como una prioridad y, para ello, solicita la creación de una política europea específica en prevención del Alzheimer, -no existente en la actualidad-, basada "en la necesidad de mantener un entorno favorable a la actividad física e intelectual de los pacientes, en una alimentación conforme a lo recomendado por la Plataforma Europea de Acción sobre Alimentación, Actividad Física y Salud, y en el fomento de todas las políticas de reducción del tabaquismo, tanto activo como pasivo" (artículo 12), aspectos, todos ellos, abordados en los programas de prevención y promoción de la salud desarrollados desde la psicología.

La investigación psicológica también tiene el reconocimiento que se merece en la iniciativa aprobada por el Parlamento Europeo, sobre todo, en lo que respecta al estudio de los factores de riesgo que interevienen para el desarrollo de este tipo de demencias. El texto, en su artículo 22, considera "cruciales" estas investigaciones, junto con los estudios epidemiológicos y clínicos a gran escala y el módulo de pruebas cognitivas incluidas en la Encuesta Europea de Salud por Examen, "que proporcionará información útil sobre el número de personas que padecen una deficiencia cognitiva en su fase inicial". Por otro lado, señala la importancia de la investigación sobre la relación entre la demencia y la depresión en personas de edad avanzada (artículo 30).

En el área de la intervención en el Alzheimer y otras enfermedades relacionadas, la iniciativa europea solicita a los Estados miembros "que desarrollen planes de acción dirigidos a mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas que padecen Alzheimer u otras formas de demencia, así como los de sus familias" (artículo 28). El apoyo social a estos enfermos (familiares, cuidadores y comunidad) proporciona una "contribución vital a la hora de permitir que los enfermos desarrollen su potencial, y pide a los Estados miembros que respalden a esos tres grupos" (artículo 41). Así mismo, solicita que los gobiernos "examinen la posibilidad de reducir el uso de fármacos antipsicóticos en sus planes de acción para ayudar a los enfermos de Alzheimer, ya que, aunque estos fármacos se recetan en la actualidad con frecuencia para contrarrestar los efectos de la demencia, sus efectos benéficos han resultado ser limitados, sin olvidar que su prescripción ha contribuido a aumentar el número de fallecimientos al año" (artículo 44).

Además, los diputados defienden la creación de una red europea interconectada de centros de referencia, que incluya conocimientos especializados sobre diagnóstico, tratamiento y cuidados para los casos de demencia y Alzheimer desde un enfoque multidisciplinario.

El texto supone un claro reconocimiento a la contribución que desde la psicología se ha venido realizando en el área del envejecimiento y reitera el compromiso de la Unión Europea con la mejora de la calidad de vida de estos pacientes. En el 2009, tanto la Comisión Europea como el Parlamento Europeo realizaron importantes avances en este campo, aprobando una serie de propuestas concretas y estableciendo una agenda común de la Unión Europea para combatir las enfermedades neurodegenerativas.

El texto completo puede consultarse en el siguiente enlace:

Resolución del Parlamento Europeo, de 19 de enero de 2011, sobre una iniciativa europea acerca de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias