Varios años de lucha y la elaboración de unos cuantos informes les ha supuesto a diferentes asociaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Federación Mundial de la Salud Mental, hacer ver a los responsables de las políticas sanitarias que "no hay salud, sin salud mental". Ahora el acento se sitúa más allá. Son los analistas y expertos en economía mundial quienes lanzan la voz de alarma, concluyendo que tampoco hay progreso económico sin salud mental. Y es que la enfermedad mental ha llegado a las cuentas del Foro Económico Mundial, dejando ver que este problema, a menudo olvidado y desatendido en la mayor parte de los sistemas sanitarios, puede llegar a arrastrar consigo, -además del sufrimiento de millones de afectados-, nada menos, que 16 billones de dólares en las próximas dos décadas, lo que equivale al 1,3% del PIB mundial.

El informe, realizado por el Foro Económico Mundial (World Economic Forum; WEF) junto con la Facultad de Salud Pública de Harvard, ha analizado, por primera vez en la historia, el impacto económico de las cinco enfermedades crónicas más frecuentes: el cáncer, la diabetes, los trastornos cardiovasculares, las enfermedades respiratorias y los trastornos mentales, y ha estimado su carga económica para los próximos 20 años. Consideradas globalmente, estas enfermedades crónicas supondrán un coste acumulado mundial de 47 billones de dólares durante el periodo comprendido entre el año 2011 y el 2030, siendo los trastornos mentales los responsables de más del tercio de este gasto económico.

Si bien la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había advertido que los trastornos mentales suponen la principal causa de discapacidad, situando a la depresión como el trastorno más incapacitante, por encima de cualquier dolencia física, este informe del Foro Económico Mundial llega determinar además el coste económico asociado a los trastornos mentales, estableciéndolo en 2,5 billones de dólares en el año 2010, y estimando un aumento progresivo de este gasto hasta el año 2030, donde los trastornos mentales supondrán un gasto para la economía mundial de 6 billones de dólares.

De esta manera, los problemas de salud mental ocupan el primer puesto de la carga económica derivada de las enfermedades crónicas más frecuentes, superando con creces el gasto asociado a las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas, el cáncer o la diabetes (ver Tabla 1). Si se tiene en cuenta además, que las personas con trastorno mental presentan una probabilidad mayor para desarrollar a su vez este otro tipo de patologías crónicas, el coste verdadero de los trastornos mentales puede ser incluso superior. A este respecto, los autores del informe señalan que a pesar del peso que tiene la enfermedad mental, paradójicamente "es frecuentemente olvidada de las listas de enfermedades crónicas".

Tabla 1. Coste mundial al año de las enfermedades crónicas, para el año 2010 y su estimación para el año 2030