Recientes acontecimientos, entre ellos, la aprobación el pasado 22 de septiembre de la Ley de Salud Pública, que regula por primera vez la figura del Psicólogo General Sanitario, han situado a la Psicología en un tema de actualidad en nuestro país.

Para conocer de primera mano cómo ha sido acogida la aprobación de esta Ley y cuál es la opinión de los diferentes colectivos de psicólogos que ejercen en el ámbito sanitario, Infocop ha entrevistado a Gualberto Buela-Casal, presidente de la Asociación Española de Psicología Conductual (AEPC).


Gualberto Buela-Casal

ENTREVISTA

El pasado 22 de septiembre, se produjo la aprobación de la Ley de Salud Pública, donde se reconoce la figura del Psicólogo General Sanitario. ¿Podría explicarnos cuál es su valoración en relación con esta norma?

En primer lugar, hay que agradecer al Consejo General de Colegios de Psicólogos, a las asociaciones científicas, a las asociaciones de estudiantes de Psicología, a la Conferencia de Decanos y demás instituciones que han apoyado este largo proceso, que se inició hace ya cerca de una década, su esfuerzo conjunto. En este contexto, quiero recordar el artículo publicado en esta misma revista, en el año 2004, titulado La Psicología: ¿una profesión sanitaria con distintas especialidades? (http://www.cop.es/extrainfocop/).

En este artículo se hacía un análisis histórico, académico y profesional sobre la Psicología como una profesión sanitaria, algo que muchos consideraban utópico en aquel momento. Esto en la actualidad es ya un hecho, lo cual se complementa con el reconocimiento académico, hace ya unos años, de la Psicología como una ciencia de la salud, lo que supone también un paso importante desde el punto de vista universitario, dado que es donde se forman los profesionales de la Psicología. Y, sin duda, hay que resaltar la importancia de la regulación de una profesión por una Ley de Salud Pública. Quizás no se le otorgue el valor que merece, pero hay muy pocas profesiones reguladas por Ley, al igual que con facultades propias en las universidades. Son realidades que considero que no son suficientemente valoradas por los propios psicólogos.

A su modo de ver, este paso ¿qué supone para el desarrollo de la Psicología en nuestro país?

En segundo lugar, como he comentado en la anterior respuesta, tenemos una profesión regulada por Ley. Esto implicará muchos cambios, tales como una estabilidad y seguridad para miles de psicólogos que trabajan en los ámbitos de la Psicología Clínica, de la Salud, Forense, Jurídica, Infantil, etc., un mayor nivel de colaboración con otros profesionales de la salud, una reforma de planes de estudio del grado de Psicología para incorporar más contenidos de salud y, sin duda lo más importante, una mayor calidad de los servicios psicológicos que se oferten a la población, lo cual además potenciará el prestigio social y profesional del psicólogo.

Como presidente de una asociación cuyo interés radica en promover el desarrollo del conocimiento y la educación en el área de la Psicología cognitivo conductual, ¿cómo han recibido los miembros de su asociación la aprobación de esta Ley?

Sin duda, esta fue una magnífica noticia para los miembros de la AEPC. Hay que tener en cuenta que es una asociación de profesionales con actividad en los campos de la Psicología Clínica y de la Salud, por ello, es un reconocimiento a su actividad profesional. Por otra parte, también es un reconocimiento en el contexto nacional de lo que ya es bien conocido por la APA y por el National Institute for Health and Clinical Excellence (NICE), sobre que en la mayoría de los trastornos psicológicos los tratamientos conductuales son los más eficaces y con mayor evidencia empírica.

Además de la regulación del psicólogo sanitario, otra de las propuestas que viene defendiendo el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos es la de establecer una carrera profesional sanitaria clara, que garantice un adecuado progreso de formación y competencias, desde el Grado o Licenciatura hasta la Especialidad, exigiendo legalmente la obligatoriedad de ser Psicólogo General Sanitario para poder presentarse al examen de Psicólogo Interno Residente (PIR). Como representante de la AEPC, ¿cuál es su opinión al respecto?