El pasado miércoles 23 de noviembre de 2011, la revista electrónica Tendencias21 se hacía eco de una nueva investigación publicada por la revista Journal of personality and social psychology de la American Psychological Association (APA), sobre la tendencia de la población a ignorar los problemas sociales de la actualidad.

Se han llevado a cabo un total de cinco estudios entre 2010 y 2011, con una muestra de 511 adultos de EE.UU. y Canadá. Los investigadores hallaron que las personas que menos saben sobre temas difíciles e importantes como la economía, el consumo de energía o el medio ambiente, son las que más evitan estar bien informadas y se sienten felices con esta actitud. Además, depositan su confianza en el gobierno para tratar dicho asunto, y prefieren seguir ignorando este tipo de temas.

 

En uno de los cinco estudios, los participantes que se sentían más afectados por la recesión económica evitaban la información sobre la capacidad del gobierno para manejar la economía. Sin embargo, estos mismos participantes no eludieron la información cuando se trataba de noticias positivas. En este caso, la muestra incluyó a 197 estadounidenses con una edad media de 35 años (111 mujeres y 89 hombres), que habían recibido información compleja sobre la economía y habían respondido a una pregunta acerca de cómo les afectaba esta situación de manera directa.

En otro estudio, llevado a cabo para ver los vínculos entre la dependencia, la confianza y la actitud de evitar la información, los investigadores proporcionaron una descripción que podía ser simple o compleja sobre la economía a un grupo de 58 canadienses, con una edad media de 42 años y compuesto por 20 hombres y 38 mujeres. Los participantes que recibieron la descripción más profunda sobre el tema, indicaron altos niveles de sensación de desamparo por la crisis económica, una mayor dependencia y confianza en el gobierno a la hora de manejar la economía, así como un deseo muy bajo de saber más sobre la materia. Parece ser que se evita aprender más sobre la situación, para así poder seguir confiando en la labor del gobierno.

En un tercer estudio, 163 estadounidenses con una edad media de 32 años (70 hombres y 93 mujeres) aportaron su opinión sobre la complejidad de la gestión de los recursos naturales. En este caso, los participantes que reconocieron no saber nada sobre este tema no sólo evitaron la información negativa al respecto, sino que incluso llegaron a mostrarse más reacios a conocerlo cuando el asunto estaba de actualidad, como en el caso de una inminente escasez de petróleo en los Estados Unidos.

Otros dos estudios demostraron que los participantes que recibieron información detallada sobre las fuentes de energía confiaron en el gobierno más que aquellos que recibieron información de una forma superficial. Para estos casos, los investigadores preguntaron a 93 personas (49 hombres y 44 mujeres) de Canadá.

A partir de estos resultados, los autores de la investigación señalan que "más allá de restar importancia a los aspectos catastróficos, los educadores deberían aprender a explicar los temas sociales problemáticos de manera que los hagan fácilmente comprensibles".

Como directrices futuras, en este artículo se recomienda realizar más investigaciones para determinar cómo reacciona la gente cuando se enfrenta a otros asuntos importantes como la seguridad alimentaria, la salud, la desigualdad social, la pobreza o los conflictos morales y éticos, y bajo qué condiciones las personas tienden a responder con más o menos participación e interés.

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