Tal y como informamos en Infocop, el día 8 de febrero tuvo lugar la constitución formal de la Comisión de Psicólogos/as Educativos. Esta Comisión está integrada por representantes de la Conferencia de Decanos de Psicología, del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, de asociaciones de psicología de la educación, del mundo académico y del mundo profesional y tiene por objetivo agilizar al máximo todas las gestiones conducentes al reconocimiento oficial de la figura del psicólogo educativo (más información aquí).

Para ampliarnos la información sobre la situación actual del reconocimiento de esta figura profesional en nuestro país, así como sobre los nuevos pasos que se plantea esta reciente Comisión, Infocop Online ha entrevistado a Juan Fernández Sánchez, catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad Complutense de Madrid, quien ocupa el cargo de coordinador de la Comisión de Psicólogos Educativos.


Juan Fernández

ENTREVISTA

El pasado 8 de febrero de 2012 se ha constituido la Comisión de Psicólogos Educativos. ¿Podría explicarnos qué motivos han impulsado la creación de esta Comisión, qué grupos la integran y cuáles son sus principales objetivos?

La Comisión trata de materializar una idea clave que hemos venido utilizando en los últimos años en congresos, monográficos y diversos tipos de reuniones nacionales e internacionales: la necesidad de remar todos los psicólogos educativos, y las instituciones que nos representan, en la misma dirección. Dicho en otros términos: la Comisión se ha constituido para trabajar por el reconocimiento institucional, dentro y fuera de España, de una figura que cuenta con más de un siglo de historia -la del psicólogo/a educativo-, pues la Psicología de la Educación surge como disciplina científica a finales del siglo XIX. En esta Comisión están representados: la Conferencia de Decanos de Psicología, el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, las diversas Asociaciones de Psicología de la Educación, el área de Psicología Evolutiva y de la Educación del mundo académico y, por supuesto, el mundo profesional.

Los objetivos principales de esta Comisión son básicamente cuatro: 1) ser el centro de recepción y envío de toda la información relevante relacionada con nuestra profesión; 2) ser el centro de coordinación de las diversas iniciativas centradas en el reconocimiento formal de nuestras funciones profesionales específicas; 3) ser órgano generador de iniciativas en torno a la figura del psicólogo/a educativo y 4) ser el órgano encargado de poner en práctica las ideas surgidas de cualquiera de las instituciones antes aludidas: Conferencia, Consejo, Asociaciones, mundo académico y mundo profesional.

El año pasado, y a pesar de los esfuerzos realizados por diferentes asociaciones y grupos políticos, no se consiguió aprobar en el Congreso la Proposición No de Ley sobre la inserción del psicólogo educativo en el sistema educativo español. No obstante, esta Comisión va a seguir trabajando en esta línea. ¿Por qué es importante el reconocimiento de la figura profesional del psicólogo educativo en nuestro país?

Ante todo y sobre todo porque es una necesidad sentida y expresada por los distintos agentes de la comunidad educativa: representantes del profesorado no universitario y las asociaciones de padres. Esto es lo que se puso de manifiesto en el acuerdo firmado en septiembre de 2010 sobre la Inserción del psicólogo educativo en el sistema de educación español no universitario. En ese acuerdo, de carácter nacional, se resalta que el psicólogo educativo, profesional no docente, debería desarrollar una serie de funciones de evaluación, asesoramiento e intervención para las que está específicamente capacitado. Así pues, si las necesidades existen, si son reconocidas por los principales afectados y si tenemos profesionales capacitados, entonces parece llegado el momento de su reconocimiento formal (legal), sobre todo cuando se constata un consenso nacional entre todas las partes implicadas.

Una de las metas que se ha propuesto la Comisión es conseguir el paso de la Proposición No de Ley (PNL) a la Proposición de Ley sobre el psicólogo educativo, ¿qué implicaciones supone este cambio?