El próximo día 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud. Este año el tema es el envejecimiento y la salud, y el objetivo es concienciar sobre la importancia de mantener una buena salud, para que los mayores desempeñen un papel activo en la familia y la sociedad. Aprovechando este día, Infocop ha querido compartir un estudio que recomienda la Terapia Cognitivo Conductual para las personas mayores con algún problema psicológico, aunque identifica algunos obstáculos para que puedan acceder a un tratamiento adecuado.

Según se hacía eco la revista Sinc el pasado 9 de febrero, investigadores del equipo Cuid-Emos, del Departamento de Psicología de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), liderados por Andrés Losada, han comprobado que existen evidencias empíricas que respaldan la Terapia Cognitivo Conductual (TCC) en personas mayores por encima de otras utilizadas en problemas como ansiedad y depresión. Así, según los investigadores, la TCC es más eficaz que otras terapias como la farmacoterapia, el ejercicio físico o las intervenciones de apoyo, por ejemplo, en casos de insomnio o deterioro cognitivo.

A pesar de estos resultados, el artículo evidencia dos obstáculos que hacen que exista una falta de reconocimiento, atención y acceso al tratamiento de los problemas psicológicos en personas mayores. Por un lado, está el hecho de que muchas veces no se detecta el problema, ya que existen ciertos "estereoptipos" que llevan a pensar que ciertas manifestaciones de patologías son "normales" cuando uno llega a la vejez. Esto es así hasta tal punto que, por ejemplo, en el caso de la depresión, las personas que padecen este problema no son detectadas en atención primaria, y por tanto, no reciben tratamiento.

Por otro lado, en caso de detectarse los problemas, la derivación a psicoterapia es rara y poco habitual sobre todo en nuestro país, donde la presencia de psicólogos en la sanidad pública, según el estudio, es extremadamente escasa y limitada, por ejemplo, en número de psicólogos formados en atención gerontológica.

Hasta el momento la TCC se utiliza con personas de diferentes grupos de edad, pero los investigadores inciden en que se deberían realizar adaptaciones en la intervención dirigida a cambios asociados al envejecimiento. En ese sentido, Virginia Fernández Fernández, una de las autoras del trabajo, apunta que, "en concreto sería recomendable intensificar las nuevas terapias de aceptación y compromiso, porque presentan un enorme potencial para el tratamiento de problemas psicológicos en personas mayores, aunque necesitan mayor respaldo en forma de estudios que otorguen a estas terapias la consideración de empíricamente validadas".

Este equipo de investigación actualmente realiza dos estudios a través de los cuáles ofrece ayuda psicológica gratuita a personas mayores que han sufrido una pérdida importante (por ejemplo, de un familiar querido) y a cuidadores familiares de personas mayores con demencia (financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación).

Referencia Bibliográfica: 
Losada, A.; Nogales-González, C. y Fernández-Fernández, V. (2011). "El papel de la psicoterapia cognitivo-conductual" ("The role of cognitive-behavioural psychotherapy"). Psicogeriatría 3 (3). XVIII Reunión de la Sociedad Española de Psicogeriatía.