El pasado sábado 28 de enero de 2012, tuvieron lugar las pruebas selectivas de formación sanitaria especializada, que convoca anualmente el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, para psicólogos y otros profesionales sanitarios (titulados en medicina, farmacia, química, biología, bioquímica y física).

Como informamos en su momento a través de Infocop, este año se presentaron al examen PIR un total de 3.693 psicólogos para optar a cada una de las 141 plazas convocadas en toda España. Raúl Merino Salán, licenciado en Psicología por la Universidad de Oviedo y alumno del curso PIR que oferta el Colegio de Psicólogos del Principado de Asturias, ha sido el que ha obtenido el primer puesto en esta convocatoria. Este psicólogo de 28 años, nacido en Valencia de Don Juan (León), nos ha concedido una entrevista para hablarnos de sus aspiraciones en esta nueva etapa formativa.


Raúl Merino Salán

ENTREVISTA

En primer lugar, nos gustaría felicitarle por haber conseguido el primer puesto en la convocatoria PIR 2012, muy particularmente, teniendo en cuenta que la competencia para la opción de las plazas PIR se ha vuelto cada vez más dura, con 26 psicólogos optando por cada una de las plazas PIR convocadas este año. ¿Qué motivos le impulsaron a embarcarse en esta empresa?

Antes de nada, me gustaría agredecer todas las felicitaciones que he recibido y el apoyo que me ha prestado el COP del Principado de Asturias (COPPA), en especial Concepción Fernández -coordinadora del curso PIR en el COPPA- y el del resto de profesores, así como el aprecio recibido de mis compañeros del curso.

Respondiendo a la pregunta, son varios los motivos que me impulsaron a preparar el examen PIR. En primer lugar, tenía claro que quería dedicarme a la psicología clínica. La vía de formación PIR es la única que me garantizaría acceder al título de especialista en Psicología Clínica y poder trabajar en el sector público. En segundo lugar, me motivó la posibilidad de poder dedicarme cuatro años a formarme y, sobre todo, conseguir experiencia con los pacientes. En mi opinión, la formación PIR me permitirá conocer muchos casos y conseguir práctica clínica. Además, otro motivo a considerar es la remuneración económica que, aunque no es la razón principal que me llevó al PIR, es cierto que supone una ayuda importante para poder seguir adelante con mi formación. En último lugar, me motivaba el reto personal que supone preparar un examen de estas características.

¿Cómo ha sido todo este proceso de preparación al PIR?

Es una pregunta difícil de responder. En primer lugar, es un proceso duro, especialmente al principio, hasta que uno adquiere el hábito de estudio. Yo estudiaba en torno a ocho horas al día y eran muchas las "tentaciones" que surgían. En mi opinión, hay que estar seguro de lo que se quiere antes de empezar esta preparación y aplazar algunas gratificaciones. Para mí, han sido siete meses de dedicación casi exclusiva al PIR (eso sí, dedicando el tiempo de rigor a familia, amigos, ocio y descanso).