Álvaro Rodríguez-Carballeira1, Omar Saldaña1, Carmen Almendros2, Javier Martín-Peña3, Jordi Escartín1, Clara Porrúa-García1

1Universidad de Barcelona

2Universidad Autónoma de Madrid

3Universidad de Zaragoza

En determinados grupos se ejercen estrategias de abuso psicológico para captar y retener a sus seguidores. Es el caso de los denominados grupos abusivos o sectas coercitivas, un fenómeno que despertó el interés en la opinión pública a raíz de los suicidios colectivos de los miembros del Templo del Pueblo en la Guyana francesa en 1978 o de los miembros de Puerta del Cielo en Estados Unidos en 1997. Aunque este fenómeno solo trasciende cuando se cometen delitos u ocurren sucesos dramáticos, los datos que facilitan las asociaciones de ayuda e información sobre sectas muestran que existe un elevado número de grupos abusivos activos en nuestro país.

El Abuso Psicológico en Grupos (APG) puede conllevar graves consecuencias para las personas afectadas. En este sentido, los exmiembros de grupos abusivos informan de alteraciones psicológicas y sociales tales como ansiedad, depresión, déficits cognitivos y sentimientos intensos de culpa, miedo y pérdida. Por ello, un número importante de personas que abandonan un grupo abusivo buscan ayuda en los profesionales de la salud.

El estudio del APG carece de un suficiente consenso científico en torno a su definición y delimitación. Desde el grupo Invictus Investigación se propuso llevar a cabo un estudio para contribuir a la delimitación del fenómeno, tratando de dar respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son los elementos básicos que definen el abuso psicológico en grupos?
  • ¿Cómo pueden clasificarse las estrategias de abuso psicológico en grupos?
  • ¿Difieren estas estrategias abusivas en función de su severidad?

Como principales resultados, el estudio realizado aporta: (a) una nueva definición del abuso psicológico en grupos, (b) una taxonomía comprensiva de las estrategias de abuso psicológico y (c) una jerarquización de dichas estrategias en función de su grado de severidad.

En la definición del APG se contemplan tres elementos básicos: su duración continuada, la naturaleza abusiva de las estrategias que se ejercen y su objetivo último, a saber, el sometimiento de los miembros del grupo. En este sentido, definimos el fenómeno como un proceso de aplicación sistemática y continuada de estrategias de presión, control, manipulación y coacción que tiene el objetivo de dominar a las personas para someterlas al grupo.

En la taxonomía, que ha sido validada por 31 expertos procedentes del ámbito académico y profesional, se incluyen 26 estrategias abusivas que pueden tener lugar en contextos grupales. Para cada estrategia se proporciona una definición operativa y todas ellas pueden agruparse en seis categorías principales:

  • Aislamiento: separar o distanciar al miembro del grupo de su entorno de relaciones y espacios significativos, promoviendo su inmersión en el espacio vital del grupo.
  • Control y manipulación de la información: selección y manejo de la información, incluyendo la mentira y la manipulación del lenguaje, siempre en pro de los intereses de quienes controlan al grupo y pretenden tener el monopolio de la información que llega al sujeto.
  • Control de la vida personal: indagar para conocer a fondo la vida personal del sujeto, guiarla e intervenir sobre ella para ponerla al servicio de los intereses de quienes controlan al grupo.
  • Abuso emocional: acciones dirigidas a influir en los sentimientos y emociones del sujeto, con afán de manipularlos en aras a su mayor sometimiento al grupo.
  • Adoctrinamiento en un sistema de creencias absoluto y maniqueo: desautorizar las ideas previas del sujeto, inculcándole un sistema cerrado de creencias, que define al grupo de elegidos y lo convierte en poseedor de La Verdad y superior al resto del mundo.
  • Imposición de una autoridad única y extraordinaria: hacer que el sujeto acate y otorgue el máximo poder y reconocimiento de cualidades especiales a una única fuente de autoridad que gobierna o inspira el gobierno del grupo.

Finalmente, los expertos jerarquizaron las estrategias en función del daño que pueden causar a las personas afectadas. Las estrategias de mayor severidad son aquellas que inciden sobre las emociones de los miembros del grupo, seguidas, por este orden, de aquellas que inciden en su contexto inmediato, en sus cogniciones y en su conducta.

En el contexto clínico, la taxonomía puede servir como guía, en la fase diagnóstica, para evaluar la presencia de APG y, en fases posteriores, para reevaluar las experiencias de abuso sufridas. En el contexto de la prevención, la taxonomía permite diseñar intervenciones que aumenten la resistencia hacia la influencia de las estrategias abusivas y reduzcan la vulnerabilidad personal. En el contexto jurídico, la taxonomía puede contribuir a precisar qué prácticas grupales pueden considerarse abusivas, para así poder ser tomadas en cuenta en procesos judiciales. En cada caso, los peritos deberán comprobar con precisión la aplicación o no de las mismas.

Futuras investigaciones han de seguir introduciendo mejoras en la delimitación del APG, en su evaluación y en el conocimiento general del mismo. En esta dirección, nos proponemos desarrollar un instrumento de medida que permita evaluar la intensidad con la que una persona experimentó comportamientos abusivos en un contexto grupal. Con dicho instrumento, será más factible estudiar la relación entre las estrategias de abuso experimentadas y sus posibles consecuencias sobre las personas.

El artículo completo puede encontrarse en la Revista The European Journal of Psychology Applied to Legal Context:

Rodríguez-Carballeira, A., Saldaña, O., Almendros, C., Martín-Peña, J., Escartín, J. y Porrúa-García, C. (2015). Group psychological abuse: Taxonomy and severity of its components. The European Journal of Psychology Applied to Legal Context, 7, 29-37.

Nota: Este trabajo es fruto del proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad (PSI2013-41865-P).

Álvaro Rodríguez-Carballeira es catedrático de Psicología Social y Jurídica en la Universidad de Barcelona. Dirige el Grupo Invictus Investigación, que estudia principalmente la psicología de la influencia, el acoso y la violencia psicológica, bien sea para el sometimiento o la exclusión.

Omar Saldaña Tops es investigador en formación del Departamento de Psicología Social de la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona y miembro del Grupo Invictus Investigación. Actualmente disfruta de una beca de Formación del Profesorado Universitario y su tesis doctoral trata sobre la delimitación y evaluación del abuso psicológico en grupos manipulativos.

Carmen Almendros Rodríguez, doctora en Psicología, es profesora en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Forma parte del Grupo Invictus Investigación y el Grupo de Investigación de la UAM: Abuso y violencia en las relaciones interpersonales (PS-022). Sus intereses investigadores incluyen, entre otros, el estudio de la violencia psicológica en contextos grupales, violencia contra la mujer y de la disciplina parental.

Jordi Escartín es doctor en Psicología, coach sistémico y profesor en la Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona. Sus principales líneas de investigación se refieren al mobbing o acoso laboral, y a la violencia psicológica. Ha realizado varias estancias profesionales y de investigación en distintos países de América, Australia y Europa y asesora a organizaciones en la prevención e intervención del mobbing.

Javier Martin-Peña, doctor en Psicología, es miembro de Invictus Investigación y profesor e investigador en la Universidad de Zaragoza. Sus intereses de investigación abarcan principalmente la violencia terrorista así como la victimización y el impacto psicosocial en contextos de amenaza y persecución.

 

Clara Porrúa-García es profesora de la Facultad de Psicología y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Barcelona. Su labor como investigadora se centra, principalmente, en el estudio de la violencia machista. En la actualidad, forma parte del Grupo Invictus Investigación y del grupo GEIMAC.

Artículos Relacionados
Los abusos sexuales, los delitos más frecuentes en víctimas con discapacidad intelectual
La violencia es una constante en la vida de los niños de todo el mundo - informe de UNICEF
Nueva guía del NICE sobre violencia y abuso doméstico
MINDbank, nueva base de datos de la OMS sobre salud mental