Desde sus inicios, ya hace más de dos décadas, la Inteligencia Emocional ha despertado un gran interés tanto entre el público general como entre investigadores y profesionales de todo el mundo. A lo largo de estos años, las aportaciones científicas han ido demostrando y confirmando que se trata de una habilidad básica para el desarrollo de las competencias que aumentan nuestro bienestar y ajuste psicológico, y que influye en aspectos tan diversos y trascendentes como las relaciones interpersonales, el rendimiento académico, laboral y deportivo, o la salud mental y física. Motivos todos ellos, que fundamentan la importancia del estudio de la IE. Sin embargo, es mucho todavía el camino que nos queda por recorrer, y es necesario seguir generando más investigaciones sobre IE que nos permitan mejorar las relaciones humanas y la calidad de vida de las personas.

Con esta breve introducción se presenta el próximo Congreso Nacional de Inteligencia Emocional, organizado por el Grupo de Trabajo en Inteligencia Emocional del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (COPC), con el propósito de seguir profundizando en el conocimiento y difusión de los beneficios de la IE, y así contribuir al bienestar de las personas y de las sociedades de todo el mundo.

Nathalie P. Lizzeretti

Según han señalado sus organizadores, esta tercera edición que, como novedad, constituye también el I Congreso Iberoamericano de Inteligencia Emocional, pretende ser un punto de encuentro de todos los científicos y profesionales españoles e iberoamericanos, que permita poner en común las investigaciones más recientes en este ámbito, difundiendo y compartiendo los nuevos avances y experiencias que se están realizando en nuestros países.

Con motivo de este evento, Infocop Online ha querido entrevistar a la coordinadora del Comité Científico y Organizador del Congreso, Nathalie Pérez Lizzeretti, doctora en Psicología y especialista en Psicoterapia e Inteligencia Emocional, así como profesora en la Universidad Ramón Llull de Barcelona y directora del Centro de Investigación y Desarrollo de la Inteligencia Emocional (CIDIE), dedicado a la psicoterapia, la investigación y la docencia, quien nos hablará en profundidad sobre este tema.

ENTREVISTA

A modo de introducción, ¿podría detallarnos qué es la Inteligencia Emocional y qué ámbitos de aplicación tiene?

La Inteligencia emocional es la capacidad que todos tenemos para utilizar la sabiduría natural que aportan las emociones. Su entrenamiento y desarrollo nos hace más competentes en este tipo de inteligencia.

Por este motivo, nos parece especialmente interesante el modelo de John Mayer & Peter Salovey (1997), porque plantean la IE como un conjunto de habilidades de procesamiento de la información emocional que son susceptibles de ser desarrolladas en cualquier momento de la vida. Consideran que las habilidades para identificar adecuadamente las emociones, tomar conciencia de ellas, comprenderlas y regularlas de forma adaptativa nos permiten el crecimiento emocional e intelectual.

La gran aportación de este modelo es que aporta una visión estructurada y jerarquizada de las habilidades que configuran la IE. Pero se necesita algo más. Desde nuestro modelo intentamos ir un poco más allá. Partimos de la bondad intrínseca de las emociones en cuanto a su funcionalidad adaptativa. Desde esta perspectiva, una persona emocionalmente inteligente principalmente podrá integrar todas las dimensiones de su personalidad, lo que le aporta una percepción holista de sus experiencias vitales. Es capaz de priorizar la información perceptiva, de manera que puede asignar valor ético a las cosas. Pero sobretodo una persona emocionalmente inteligente es aquella que sabe identificar y satisfacer sus necesidades auténticas orientando y dirigiendo sus acciones de forma coherente hacia la satisfacción de dichas necesidades.

¿Ámbitos de aplicación? Pues cualquiera que esté relacionado con la actividad humana. ¿Se te ocurre alguno que no lo esté?

Las emociones están implicadas en todas las experiencias y vivencias humanas, por tanto la inteligencia que nos permite hacer un buen uso de ellas será importante en todos los ámbitos de nuestra vida.

¿Qué papel juega la Psicología dentro del campo de la Inteligencia Emocional?

¡Es fundamental!! En teoría, la Psicología es la ciencia de las emociones y los psicólogos somos expertos en emociones ¿no? Pues imagínate la importancia que tiene la Psicología para la IE.

Como he comentado en otras ocasiones, si algo se le supone a nuestra profesión es que somos expertos en emociones. Por ello, es crucial que los psicólogos contemos con un profundo conocimiento de las emociones y por supuesto, de la IE. Pero, lamentablemente, en las facultades de Psicología el paso por el tema de las emociones es con frecuencia tangencial y, en muchas ocasiones, al finalizar los estudios no se han adquirido algunos conocimientos básicos sobre las emociones. Por tanto es un tema en el que tenemos que invertir.

Una cosa que empieza a ser preocupante es el abuso y/o mal uso que se está haciendo en torno a la inteligencia emocional. Ahora cualquiera se atreve a hablar, hacer cursos, conferencias o talleres sobre IE. Esto es un gran peligro. Para trabajar con las emociones y en especial con la IE hay que tener una buena base de formación en emociones y eso implica una buena base en Psicología, en procesos psicológicos, en personalidad, en Psicopatología... Es importante que las personas, profesionales o no, se aseguren de la fiabilidad de los formadores o terapeutas en los que depositan su confianza.

Con esto nos adentramos en un tema muy espinoso, el del intrusismo profesional. Cada vez más presente en éste y otros ámbitos de la Psicología.

Recuerdo un profesor que tuve en la carrera, que decía algo que he podido comprobar personalmente, y seguramente la mayoría de psicólogos, a lo largo de los años: “…en las reuniones familiares o con amigos, nadie se atreve a discutir al médico, al abogado o al ingeniero. Pero… nadie tiene problema en opinar como experto en los temas relacionados con la Psicología. Aquí cualquiera se atreve a decir la suya sin pudor.” Este ejemplo ilustra de algún modo la realidad con la que nos estamos topando los psicólogos hoy en día, y más cuando se trata de temas como la Inteligencia Emocional.

No se trata de un tema de corporativismo, ni de monopolizar nada. Simplemente se trata de tener conciencia y respeto por la otra persona (alumno, paciente, cliente, …). Se trata de tomar conciencia de lo potente que es el trabajo a nivel emocional. No podemos olvidar que las investigaciones en neurociencia demuestran que las emociones son mucho más potentes que la razón. Por esto debemos ser prudentes y respetuosos en su abordaje.

¿Con esto quiere decir que sólo los psicólogos pueden formarse en inteligencia emocional?

No, de hecho pienso que todo el mundo debería formarse y mejorar su Inteligencia Emocional. Especialmente los profesionales que trabajan en la atención directa a otras personas (maestros, personal sanitario, educadores y trabajadores sociales). Pero una cosa es desarrollar la propia Inteligencia Emocional, que eso tendrá una repercusión en la vida personal y profesional, y otra muy distinta es ser un profesional de la IE.

La diferencia está en dónde se pone el foco de intervención. Cualquier profesional puede mejorar su trabajo si lo hace con más Inteligencia Emocional. Otra cosa es que el objeto de la intervención profesional sea el trabajo emocional, que eso sí es competencia de los psicólogos. Para un profesional de cualquier ámbito, la IE tiene que ver con el cómo, para los psicólogos tiene que ver con el qué. Es importante que un médico, un maestro, un educador, etc., se forme en IE para mejorar su práctica profesional. Un psicólogo debe formase en Inteligencia Emocional porque trabaja con ella en su día a día. En definitiva, la formación en Inteligencia Emocional no te acredita como psicólogo.

Al respecto, quiero añadir que, para formarse en inteligencia emocional, existen en nuestro país diversos másters y formaciones de postgrado avalados por universidades que garantizan una formación seria y de calidad en diferentes ámbitos de la IE.

Por ejemplo, aquí en Barcelona nosotros estamos llevando a cabo un Máster de Inteligencia Emocional en los ámbitos social y de la salud en el marco de una colaboración entre el Colegio Oficial de Psicología de Cataluña y la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna de la Universidad Ramón Llull.

A su juicio, ¿en qué situación se encuentra actualmente la Inteligencia Emocional y a qué retos futuros se enfrenta?

¡Está en pañales!!! Nos queda prácticamente todo por hacer. Hasta ahora sólo se ha demostrado la validez del constructo, se han desarrollado algunos instrumentos de medida que deben ser mejorados, se han hecho estudios exploratorios o descriptivos en varios ámbitos que nos orientan sobre las líneas de investigación a seguir y se han validado unos pocos programas de intervención. Pero esto es sólo el principio.

Seguramente la Inteligencia Emocional en cuanto a concepto, sea uno de los constructos psicológicos más revolucionarios de nuestra época por todas las implicaciones que comporta tanto a nivel intrapersonal e interpersonal, como a nivel individual y social.

A lo largo de estos años, la investigación en IE ha ido demostrando que este tipo de inteligencia tan básico, está relaciona con conceptos como la empatía, la calidad y la cantidad de las relaciones sociales, con la presencia y gravedad de distintas psicopatologías, con numerosos trastornos físicos y psicosomáticos, con el rendimiento académico, laboral y deportivo, etc. Es decir, con numerosos aspectos que influyen directamente sobre nuestra satisfacción con la vida, con nuestra felicidad y bienestar.

Actualmente, usted coordina el Grupo de trabajo de Inteligencia Emocional del COP Catalunya, ¿podría explicarnos en qué dirección se está trabajando desde este grupo?

Nuestro objetivo general es difundir la importancia de la IE y de los conocimientos que, sobre ella hasta hoy, se disponen a través de publicaciones divulgativas y científicas, actividades formativas en el propio COPC y en otras instituciones, potenciar investigaciones en diferentes ámbitos relacionados con la inteligencia emocional…

Desde el mismo grupo de trabajo estamos llevando a cabo varios proyectos de investigación. Uno de ellos consiste en un estudio epidemiológico que pretende identificar el nivel de ansiedad de la población general (no solo española sino a nivel internacional) y ver la relación que se establece entre los niveles de ansiedad con la inteligencia emocional y los procesos metacognitivos. Se trata de un proyecto a largo plazo, pero los resultados que tenemos hasta ahora que hemos evaluado a más de 1000 personas revelan datos muy interesantes, a la vez que alarmantes, en cuanto estamos viendo que, por ejemplo, sobre el 50% de la población presenta puntuaciones clínicas en ansiedad. Pero por otra parte, también estamos viendo como la IE podría mejorar este resultado, lo que nos parece dato esperanzador.

Otro proyecto muy interesante en el que estamos trabajando es el proyecto PIE-MT que llevamos a cabo desde el GT del COPC en colaboración con la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia de la Generalitat de Catalunya y la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna de la Universidad Ramón Llull. El objetivo es mejorar la IE de los menores tutelados a través de un programa de intervención que consiste en una adaptación de la Terapia basada en Inteligencia Emocional en niños y adolescentes. Es un proyecto muy bonito al que estamos dedicando muchas energías y que hasta ahora está mostrando muy buenos resultados.

También fruto del trabajo de este grupo surgen el Congreso Nacional de Inteligencia Emocional, que ya va por su tercera edición y que, a partir de este año, también es Congreso Iberoamericano de Inteligencia Emocional, y el Máster en Inteligencia Emocional en los ámbitos social y de la salud del que te he hablado antes, así como el Título de Experto Universitario en Inteligencia Emocional.

Sabemos que usted es la coordinadora del Comité Científico y Organizador del próximo Congreso de Inteligencia Emocional, cuya tercera edición tendrá lugar en Barcelona los próximos días 3, 4 y 5 de noviembre, y que, además, celebrará como primicia el I Congreso Iberoamericano de Inteligencia Emocional. ¿Podría comentarnos los objetivos de este encuentro?

Como en las ediciones anteriores este congreso pretende ser un lugar de encuentro entre la investigación y la práctica de la Inteligencia Emocional. Este año, hemos visto la necesidad de ampliarlo por el interés que despierta este tema en los países iberoamericanos.

Los objetivos que se plantean en esta edición son:

1. Avanzar en los aspectos teóricos del concepto.

2. Presentar los últimos avances en cuanto a los métodos e instrumentos para la evaluación de la IE.

3. Mostrar el impacto de la IE en los distintos ámbitos de aplicación: salud, educación, social, organizaciones, deporte, etc.

4. Ofrecer un espacio de trabajo donde experienciar y experimentar el desarrollo de las habilidades emocionales de IE.

¿A quién va dirigido este encuentro?

El congreso va dirigido a profesionales de los distintos ámbitos de las ciencias sociales y de la salud: psicólogos, maestros, educadores sociales, trabajadores sociales, pedagogos, médicos, personal sanitario, deportistas, directivos…, así como a todo aquel que desee conocer los últimos avances en Inteligencia Emocional.

¿Qué novedades nos podremos encontrar con respecto a otros congresos anteriores?

En cuanto se trata de un congreso científico siempre encontraremos novedades. La ciencia es algo vivo que evoluciona y avanza. Por lo que podremos encontrar las investigaciones más recientes sobre IE en los diferentes ámbitos.

En cuanto a las conferencias plenarias volveremos a contar con la presencia del Dr. Natalio Extremera de la Universidad de Málaga, el Dr. Rafael Bisquerra, Catedrático de la Universidad de Barcelona con el que podremos “Navegar por el universo de emociones”, con la Dra. Ana Gimeno-Bayón Cobos, Co-directora del Instituto Erich Fromm de Psicoterapia Humanista de Barcelona, que nos hablará de un tema tan novedoso y actual como es “Entre la persuasión y la seducción. La inteligencia emocional en nuestros políticos”, y conmigo que hablaré sobre qué puede aportar la Inteligencia Emocional a la sociedad en la que vivimos. Como novedad contaremos con la presencia del Dr. Juan José Cuervo de Colombia experto en terapia familiar.

La primera edición de nuestro congreso tuvo una orientación muy práctica. En ella pudimos ver la utilidad de la Inteligencia Emocional en numerosos ámbitos de aplicación. En la segunda edición, destacó la importancia de los valores en el ámbito de la IE y vimos como no podemos desligar los valores éticos de las emociones. En esta tercera edición y, seguramente motivado por todos los acontecimientos sociales que estamos viviendo, creo que tendrá una orientación muy social.

Está prevista la celebración de conferencias, simposios, talleres prácticos y sesiones de pósters. ¿Podría avanzarnos qué temas se abordarán y cuáles van a ser las áreas de mayor interés?

 A mi parecer todo interesante…

Contaremos con numerosos simposios y varias sesiones de póster, en los que se abordarán temas tan diversos como el papel de la IE en la familia, en la educación, en la salud, en el trabajo y las organizaciones, en menores tutelados, en la vejez, en la discapacidad, etc. Se presentarán resultados de intervenciones en inteligencia emocional y casos clínicos. También se hablará de los nuevos ámbitos de estudio de la inteligencia emocional como por ejemplo, como puede mejorar la robótica educativa la inteligencia emocional de los niños. Todos estos y muchos más temas se abordaran en el III Congreso Nacional y I Congreso Iberoamericano de Inteligencia Emocional.

Además de talleres vivenciales en los que los asistentes podrán experienciar en primera persona diversas intervenciones orientadas al desarrollo de la IE. Ente ellos, encontramos títulos como “Inteligencia emocional y creatividad”, “Desarrollo de la inteligencia emocional apoyado por perro terapéutico”, “Emociones y sexualidad” o “Educación emocional en la práctica”, entre otros muchos.

Como ves, el programa es bien variado e interesante. La idea es poder satisfacer las expectativas de todos aquellos que estén interesados en conocer los últimos avances sobre IE desde cualquiera de sus ámbitos de estudio.

¿Cuáles son sus expectativas con respecto a la celebración de este evento?

Espero que sea un lugar de encuentro donde compartir conocimientos y experiencias. Un lugar donde se ponga el conocimiento y la experiencia al servicio de las personas, un lugar donde se trabaje para el crecimiento emocional e intelectual de las personas y la humanización de las sociedades.

Con esta voluntad, desde el Grupo de Trabajo en Inteligencia Emocional del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña (COPC) organizamos este evento, con el que queremos seguir profundizando en el conocimiento y difusión de los beneficios de la IE con el fin de contribuir al bienestar de las personas y de las sociedades de todo el mundo.

Para finalizar, ¿desea añadir algún otro comentario?

Agradecer tu atención y la oportunidad de explicar lo importante que es la IE para todos. También quisiera agradecer públicamente el gran apoyo recibido durante todos estos años por parte del Colegio Oficial de Psicología de Cataluña, sin el cual muchos de estos proyectos de los que te he hablado no serían posibles.

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