La Agencia de Noticias de la Universidad de Granada, C@mpus Digital, publicaba el pasado día 14 de marzo la reseña de estudio realizado por un grupo de investigadores de esta misma universidad, liderados por Antonio Fernández Castillo y José Dionisio Fernández González, ambos pertenecientes al Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la facultad de Ciencias de la Educación, donde se señalaba la necesidad de educar en valores para evitar el racismo en las aulas.

      

El objeto de dicho estudio era valuar el racismo en un amplio grupo de alumnos de edades comprendidas entre los 12 y 14 años, para lo cual tuvieron que adaptar pruebas ya existentes para la evaluación en adultos.

Los resultados obtenidos a raíz de este trabajo indican que un 63% de estos alumnos son igualitarios, un 10% son racistas manifiestos o abiertos y un 27% son racistas sutiles.

Otros resultados importantes apuntan que, por ejemplo, los niños son más racistas que las niñas y que, además, existen diferencias significativas en cuanto al tipo de racismo en función de la edad de los alumnos. El racismo manifiesto, según el estudio, predomina en los más pequeños, mientras que el racismo sutil se acentúa a medida que los niños van creciendo, observándose aquí un paralelismo con el comportamiento en adultos. Sería a partir de los 13 años cuando el tipo manifiesto iría disminuyendo para dar paso al sutil.

Entre las líneas de acción fundamentales a tomar en base a estos resultados, los autores destacan la importancia de educar en valores y en el respeto hacia otras tradiciones y culturas en los más pequeños como parte de su desarrollo, tanto a nivel familiar como escolar.