El Comité Español de Representantes de personas con discapacidad (CERMI) ha publicado una actualización a 2016 de su informe Jóvenes con discapacidad en España, realizado en 2010 y que sirvió como base para orientar el diseño de diversas políticas e intervenciones sociales, específicamente orientadas a la población joven con discapacidad en nuestro país.

Según afirman sus autores, la gran mayoría de los jóvenes con discapacidad podrían ser tan autónomos como el resto de los jóvenes, si se dieran unas condiciones adecuadas de igualdad de oportunidades en contextos normalizados de formación, de inserción laboral y de accesibilidad a todo tipo de bienes, servicios y productos.

Por ello, y actualizando a su predecesor, el Informe pretende conocer la realidad actual de este colectivo entre los 15 y 30 años, con especial atención a sus necesidades y expectativas, analizando una serie de dimensiones, tales como: educación, empleo, bienestar personal, estilos de vida, inclusión social, autonomía personal y vivienda.

Tal y como indica el documento, la realidad y necesidades de estos jóvenes se explican teniendo en cuenta tres elementos: género, edad y tipo de discapacidad. A continuación recogemos algunas de sus conclusiones:

  • La eficacia del sistema educativo en la inclusión de los jóvenes con discapacidad en los mismos espacios que la población general, presenta signos de estancamiento.

  • Este colectivo encuentra especiales dificultades para acceder a estudios superiores, sus tasas de desempleo duplican o triplican a las del resto de los jóvenes y, en muchos casos, se ven con barreras para realizar una vida normalizada, como por ejemplo, en el disfrute de su ocio y tiempo libre.

  • El factor género en el ámbito laboral tiene una incidencia visible, aunque no drástica: se observa la precaria situación de las mujeres con discapacidad, cuya tasa de empleo es más baja que en los hombres con discapacidad.

  • Al realizar un análisis diferencial por tipo de discapacidad, se confirma que las personas con discapacidad intelectual son las que presentan peores indicadores en el área educativa y laboral.

  • Con respecto a la situación relativa a la salud, los jóvenes con discapacidad reconocen, en general, un estado de salud y una atención sanitaria satisfactorios, siempre “en un contexto en el que el diagnóstico de enfermedades crónicas es más frecuente que en la población general”.

  • Los estilos de vida diferenciados por género, permanecen actualmente en el grupo de jóvenes con discapacidad.

  • De entre las posibles causas de discriminación más frecuentes en la sociedad actual, la población joven con discapacidad identifica las condiciones de salud como la principal forma de discriminación que sufren a diario: más del 20% reconoce haber sido víctima de discriminación por discapacidad.

El estudio puede descargarse desde la página Web de CERMI o bien directamente a través del siguiente enlace:

Jóvenes con discapacidad 2016

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