"Los problemas comunes de salud mental y el malestar emocional deben ser atendidos de forma prioritaria en Atención Primaria".

Así lo afirmó el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, en una rueda de prensa celebrada en su sede el pasado día 22 de febrero, donde se presentó el nuevo modelo de atención a la salud mental y a las adicciones que se pretende implementar en toda la Comunidad catalana y se abordaron las líneas prioritarias a seguir en políticas de salud.

El acto de presentación comenzó haciendo hincapié en la importancia del papel del sistema sanitario para dar respuesta a las crecientes necesidades de atención a la salud mental. A este respecto, se describió el contexto social actual, como “una sociedad más frágil”, caracterizada por el progresivo envejecimiento de la población, un mayor predominio de enfermedades crónicas y un incremento de las desigualdades sociales.

En este sentido, se expusieron algunas de las conclusiones extraídas de los informes del Observatorio sobre los Efectos de la Crisis en la Salud de la Población catalana, que revelan como el empeoramiento de los indicadores sociales y económicos tienen un efecto negativo en la salud de la población, especialmente sobre la salud mental, y con un impacto aún mayor en los colectivos más vulnerables (niños, jóvenes, mayores, población en paro, etc.). Asimismo, se puso de relieve el impacto de las desigualdades socioeconómicas en el uso de los servicios de salud mental (“la tasa de mortalidad por suicidio es el doble en hombres menores de 65 años en situación de desempleo”).

Basándose en los datos de la Encuesta de salud de Cataluña, y coincidiendo con otros estudios a nivel nacional e internacional, se recogieron datos tan preocupantes como el hecho de que los trastornos mentales se encuentran “entre las primeras enfermedades crónicas que declara sufrir la población y que afectan gravemente su calidad de vida”, cifrando en un 6,2% el riesgo de la población mayor de 14 años de presentar problemas de ansiedad o depresión.

Teniendo en cuenta lo anterior, y con el firme propósito de avanzar hacia una sociedad más inclusiva comprometida con la justicia social, los derechos de las personas, y la atención a los colectivos más vulnerables, el Gobierno y el Departamento de Salud de Cataluña han manifestado la necesidad de priorizar la atención en salud mental, potenciando estrategias desde todos los ámbitos con un abordaje global, en línea con las políticas internacionales.

Tal y como se explicó durante la presentación, el nuevo modelo de salud mental planteado se basa en la atención comunitaria, centrada en la persona, la recuperación y la inserción social, desde la perspectiva de los Derechos Humanos, la prevención del estigma y la exclusión social, concibiendo el abordaje de la salud pública desde un enfoque poblacional, que tenga en cuenta las características socioeconómicas y culturales, y siguiendo políticas basadas en la evidencia, buenas prácticas y ética.

Este objetivo se ha traducido en una inyección económica adicional de 70 millones de euros en el presupuesto 2017 del Departamento de Salud, un incremento presupuestario, que, en palabras del Gobierno Catalán, es el “más grande de la historia en el área de salud mental”. El presupuesto refleja la tendencia hacia la priorización de los servicios comunitarios, al destinarse un 62% de esta inyección económica adicional a programas de atención comunitaria.

Según prevé la Generalitat, la aplicación de este nuevo modelo de salud mental supondrá una atención de base comunitaria, basada en el primer nivel asistencial del Sistema de Salud, que promueva alternativas a la hospitalización convencional, e implicará una atención proactiva fomentada en potenciar las capacidades de las personas y enfocada a la salud, a través de la práctica clínica basada en la evidencia, la información disponible, la experiencia demostrada y la ética asistencial.

Todo este proceso se fundamenta en dos líneas cardinales: reforzar la atención de los problemas de salud mental y adicciones desde el primer nivel asistencial de la salud, a través de equipos de profesionales integrados por profesionales de primaria y de los centros de salud mental de referencia, y fortalecer los servicios especializados para conseguir la recuperación y la inserción social de las personas con trastornos mentales graves.

El interés por incorporar la salud mental en Atención Primaria, se cimenta en la evidencia existente en torno al incremento de consultas por problemas de salud mental en este primer nivel asistencial –principalmente ansiedad y depresión-, que, según los datos aportados durante la presentación, representan el 24% del total de personas que acuden a consulta (“1,4 millones de personas atendidas tienen algún problema de salud mental”), así como en la necesidad de detectar e intervenir de forma temprana estas problemáticas, evitando así una posible cronificación de los síntomas (“2,8% de los adultos son atendidos en los centros de salud mental, de ellos, un 36,8% tienen un trastorno mental grave”; “un 4,5% de los niños y jóvenes son atendidos en los centros de salud mental infanto-juvenil, de ellos, el 14,7% con un trastorno mental grave”).

Para tal fin, la Cartera de servicios de salud mental en AP garantizará: aumentar las actividades de promoción y prevención y trabajo con la comunidad, con intervenciones en los ámbitos de salud, educativo, social y colectivos específicos, evitar la medicalización de los problemas de la vida, reducir la prescripción de psicofármacos e incrementar la recomendación de recursos y activos comunitarios, potenciar la atención psicológica individual y grupal y los grupos psicoeducativos, mejorar la detección temprana de los trastornos mentales graves (trastornos del espectro del autismo, psicosis incipiente, depresión, riesgo de suicidio, etc.), la atención integrada a la salud física y mental de las personas y la gestión compartida de casos de mayor complejidad, etc.

Según se explicó durante el acto, el nuevo modelo de salud mental y adicciones, aprobado en marzo de 2017, implica un cambio en la atención que sitúa a Cataluña como modelo de referencia en el ámbito internacional. El despliegue de profesionales se está realizando de forma progresiva, ascendiendo a 650 los nuevos profesionales especialistas en salud mental contratados, la mitad de los cuales con perfiles de psicólogos clínicos.

Asimismo, con el fin de garantizar la equidad territorial, se espera que en este año 2018, todos los centros de atención primaria de toda la Comunidad Catalana estén reforzados con profesionales especialistas de los centros de salud mental (entre ellos, psicólogos clínicos), de adultos, infanto-juvenil y adicciones. Este reto se respalda con los buenos resultados obtenidos hasta la fecha en las diferentes experiencias de integración desarrolladas en algunos territorios catalanes: reducción en un 43% de las derivaciones a los centros de salud mental, menos días de espera para acceder a una primera visita de atención especializada (pasando de una media de 62 días a 7-15 días), etc.

La presentación del Departamento de Salud se encuentra disponible (en catalán) a través del siguiente enlace:

L’atenció a la salud mental i les adiccions

Fuente: Departament de Salud. Generalitat de Catalunya

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