El pasado jueves, 1 de marzo, el Consejo General de la Psicología firmó un convenio de colaboración con la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología para la realización de acciones conjuntas en pro de la formación, capacitación e investigación en temas de Psicología y Envejecimiento humano.

Dicho Convenio fue rubricado por Francisco Santolaya, como presidente del COP, y José Antonio López Trigo, en calidad de presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), con el propósito de establecer cauces de colaboración entre ambas entidades, y sentar las bases de futuras acciones comunes, en aras de trabajar en la defensa del bienestar de las personas mayores.

La SEGG es una sociedad científica sin ánimo de lucro, formada por profesionales de distintas titulaciones académicas (Psicología, Geriatría, Enfermería, Trabajo Social, Logopedia, etc.), cuyo objetivo prioritario es el bienestar de los más mayores, y que tiene entre sus fines fomentar el avance del conocimiento sobre el proceso del envejecimiento humano, agrupar a investigadores y profesionales que estudien y trabajen en cuestiones relacionadas con el mismo, promover acciones dirigidas a mejorar la calidad de vida de las personas de edad avanzada, diseñar y promover sistemas de atención y formación en Geriatría y Gerontología, y asesorar y apoyar a los Organismos Sanitarios y Sociales y a instituciones legalmente reconocidas que se ocupen de los problemas sanitarios y sociales de la vejez.

Francisco Santolaya y José Antonio López, durante la firma del Convenio entre el COP y la SEGG

Precisamente, en relación con el propósito de asesorar y apoyar a instituciones que se involucren activa y positivamente en esta etapa del ciclo vital, y considerando la coincidencia y complementariedad de algunos objetivos del COP y la SEGG, así como el interés común en desarrollar relaciones institucionales, ha tenido lugar este importante acuerdo de colaboración.

Mediante este convenio, ambas partes desarrollarán una serie de actuaciones, tales como el establecimiento de actividades orientadas a la mejora de la calidad de vida de las personas mayores (en el ámbito de sus respectivas competencias), la elaboración de informes, análisis y estudios relacionados con el bienestar en la tercera edad y el proceso de envejecimiento humano, el desarrollo de sistemas de atención y formación en Geriatría y Gerontología, o el asesoramiento y apoyo a los organismos sanitarios y sociales y a instituciones legalmente reconocidas que se ocupen de problemas sanitarios y sociales en la vejez, entre otras.

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