Para los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, una aproximación correcta al entorno escolar puede suponer la diferencia entre obtener buenas calificaciones -junto con un consecuente incremento de autoconfianza-, u otra ronda de afirmaciones del tipo: "No he apuntado los deberes... otra vez".

Así lo afirma el Instituto de la Mente Infantil (Child Mind Institute) en un artículo publicado en su página Web, a través del cual y, con motivo del inicio del nuevo curso escolar, ofrece una serie de herramientas y estrategias a las familias de niños con TDAH, para ayudarles a administrar su tiempo personal, mantenerse centrados en las tareas escolares y mejorar el rendimiento.

A continuación, recogemos algunas de las recomendaciones del Instituto para tal fin:

  • Nuevo año escolar, nuevo calendario: para los niños con TDAH, el nuevo año escolar comienza cuando se toman medidas para una mejor organización. Su hijo o hija debe tener un calendario escolar con suficiente espacio para permitirle anotar y organizar (asignando, por ejemplo, códigos de colores) las tareas escolares. Se recomienda que cuente con un calendario separado para compromisos sociales (por ej., cumpleaños) y actividades extraescolares. Puede ser útil contar con un calendario online con una función de recordatorio activada para que envíe notificaciones. Una característica de estos calendarios es la función de poder compartirlo con padres y profesores.

  • Elementos de apoyo: evite ponerse nervioso/a por la mañana (y la tarde y la noche) ante la desaparición de determinados elementos que el niño o niña suele perder con facilidad, y que retrasan la salida para el colegio. Por ejemplo, si pierde fácilmente las llaves, los guantes o el gorro, contar con varias copias o modelos.

  • Encargado de la clase: Literalmente. Sentarse en primera fila en el aula no solo ayuda a los niños y niñas con TDAH a evitar las distracciones (¡y las tentaciones!) de conversaciones y/o de juegos en la última fila, sino que también promueve la responsabilidad. Cuando se sientan delante, es más fácil para el docente darse cuenta si están teniendo dificultades, contando así con la oportunidad de abordarlas antes de que se conviertan en un problema más grave.

  • Establezca una rutina para las tareas escolares: tener una rutina estructurada y regular para las tareas facilita el trabajo a los niños a la hora de ponerse a realizar los deberes. Es fundamental contar con un espacio tranquilo y organizado donde los niños puedan trabajar con la mínima distracción. Programe pequeños descansos regulares para que puedan levantarse y moverse, sin olvidar la merienda, que es esencial para ayudar a mantener el nivel de azúcar en la sangre y mejorar la concentración.

  • Determine prioridades: los niños y niñas con TDAH a menudo tienen problemas para determinar qué tareas son prioritarias. Es en este punto donde la codificación por colores puede ser de utilidad. Se puede utilizar marcadores y subrayadores de colores, asignando a cada color un "nivel de prioridad", a modo de ejemplo, rosa/rojo podría ser "elevada", azul "media" y verde "baja". Tener un sistema preestablecido puede ayudar a desarrollar habilidades y conocer qué tareas realizar primero.

  • Gestione el tiempo: esta es una eterna batalla. Los calendarios y los temporizadores de tareas son útiles para administrar el tiempo de deberes escolares de forma eficaz, ayudando a los niños y niñas a determinar cuánto tiempo les tomará cada una de las tareas, y a saber cuándo es el momento de cambiar de una tarea a otra.

  • Simule una situación social: si su hijo o hija con TDAH tiene problemas para hacer amigos y/o mantenerlos, simule con él/ella una representación de situaciones sociales, donde puede conocer qué se espera de ella y cómo actuar en cada caso, aliviando así posibles sentimientos de ansiedad en torno a las situaciones sociales.

  • Apoyos para concentrarse: el ruido blanco puede ayudarles a bloquear las distracciones e incrementar el rendimiento. Trate de poner un ruido blanco de fondo (música relajante, sonido de lluvia, etc.), eligiendo el que les funciona mejor a la hora de realizar los deberes escolares.

  • Beneficios de la actividad física: los diferentes estudios evidencian que el ejercicio tiene un impacto positivo en la concentración y la atención de los niños y niñas con TDAH. Cuando esté planificando los horarios escolares y las actividades extracurriculares, incluya actividades y/o deportes (elegidos por ellos mismos) que fomenten la actividad física y el movimiento.

  • Practique la exposición oral: anime a su hijo a que hable con sus profesores o compañeros sobre el TDAH. Practicar sus habilidades sociales, de exposición y autodefensa verbal, le ayudará a incrementar su confianza.

  • Hacer tabla rasa: para muchos niños y niñas con TDAH, las dificultades pasadas pueden dificultar en cierto modo el tener una perspectiva positiva para el nuevo curso escolar. El miedo a cometer errores sociales, fallar en la escuela, decepcionar a los padres y profesores, etc., son temores muy reales para ellos. Hágale saber a su hijo que el pasado es algo de lo que ambos pueden aprender, pero acuerden empezar de cero. Hable acerca de las creencias, miedos y sentimientos de ansiedad que pueden surgir en torno al ámbito escolar, trabajando de forma conjunta con su hijo o hija para establecer un plan que pueda apoyarle emocionalmente durante todo el curso.

Fuente: Child Mind Institute

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