El pasado mes de septiembre, el Grupo Parlamentario Ciudadanos presentó una Proposición no de Ley sobre la amaxofobia o fobia a conducir, para su debate en la Comisión de Seguridad Vial y Movilidad Sostenible.

En su exposición de motivos, cita algunos datos que ponen de relieve la prevalencia de este problema en nuestro país, tales como los aportados por el RACE, que apuntan a un 30% de los conductores españoles (en su mayoría, mujeres), de los cuales, un 12% se vería totalmente incapaz de conducir, o los del II Informe sobre Amaxofobia (2011) del Instituto de Seguridad Vial de la Fundación MAPFRE, que indica que en España, unos 8,5 millones de personas (el 33% de la población con carné de conducir) “reconoce tener miedo a conducir en ciertas circunstancias, cifra que se reduce a 1,5 millones de personas (el 6% de conductores) si hablamos de afectados por amaxofobia incapacitante, es decir, aquella que impide ponerse al volante”.

Esta fobia ya fue abordada por la Dirección General de Tráfico en el número 238 de su revista Tráfico y Seguridad Vial, donde se habló en detalle del tipo de intervención a realizar con la misma.

Según recoge la DGT, “la amaxofobia se trata con una terapia clásica de exposición progresiva a los miedos, identificando, en primer lugar, el problema, tomando conciencia y detectando su origen así como su intensidad. Posteriormente, matiza, “con la ayuda de un especialista, se debe llevar a cabo el afrontamiento y el control de la fobia, para reducir la ansiedad y los pensamientos catastrofistas mediante la relajación. Llegado a este punto, se pueden realizar cursos de perfeccionamiento de la conducción que permitan a la persona afectada enfrentarse a situaciones reales, con el objetivo de que el conductor se vaya enfrentando progresivamente a las situaciones del tráfico que le ocasionan ese temor, aumentando la confianza”.

Habida cuenta de este problema, cuyos síntomas habituales, tal y como señala Ciudadanos, van desde el nerviosismo a la ansiedad, pasando por la dificultad para respirar, la sudoración de manos, el aumento del ritmo de las palpitaciones, temblores en extremidades o dolores musculares, sintiendo miedo en un sentido más amplio, y viéndose incapaces de afrontar la conducción, la siguiente Proposición No de Ley insta al Gobierno a:

“1. Incrementar el apoyo a la organización de cursos de conducción para víctimas de accidentes de tráfico que sufren amaxofobia o miedo a conducir.

2. Impulsar proyectos de investigación, desarrollo e innovación sobre la amaxofobia o fobia a la conducción, así como incorporar la amaxofobia entre las líneas y prioridades de investigación incluidas en el marco de los proyectos de investigación en el área de tráfico, movilidad y seguridad vial y en los planes de investigación de la DGT”.

La iniciativa se encuentra disponible en el Boletín Oficial del Congreso, o bien a través del siguiente enlace (p. 18):

Proposición no de Ley presentada por el Grupo Parlamentario Ciudadanos, sobre la amaxofobia o fobia a conducir

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