La conocida organización sobre salud mental del Reino Unido, Rethink Mental Illness, ha publicado un informe a través del cual presenta una clara imagen de la importante brecha que existe en la actualidad con respecto al acceso a los Servicios de Salud Mental para las personas que presentan un trastorno mental.

El informe, titulado Right treatment, right time (Tratamiento adecuado, momento oportuno), se desprende de una encuesta realizada por la organización a una muestra de 1.602 personas, con el fin de conocer su experiencia en relación con la atención y el tratamiento recibidos en Atención Primaria, Especializada y Comunitaria, así como en los servicios de urgencias.

A continuación, resumimos las principales conclusiones del Informe:

  • La media del tiempo de espera, tan sólo para una evaluación, es de 14 semanas. Una de cada 10 personas (9,4%) espera hasta seis meses. Uno de cada veinte encuestados (4%) afirma haber esperado un año o más. Estas son personas que presentan trastornos mentales complejos y graves (como la esquizofrenia, el trastorno bipolar, el trastorno de personalidad y los trastornos alimentarios), y que enfrentan una angustia extrema que, en opinión de los autores del informe, “es probable que exacerbe su trastorno mental”.

  • Más de la mitad de las personas entrevistadas (56%) consideran que no han recibido tratamiento en el tiempo adecuado, y una de cada seis personas (16%) ha esperado seis meses o más para recibir tratamiento. La media de tiempo de espera para recibir un tratamiento es de 19 semanas.

  • Una de cada 3 personas (30%) ha solicitado un servicio que no estaba disponible. Muchos de los servicios solicitados son servicios básicos basados en la evidencia, entre ellos, el acceso a un psicólogo, a terapia familiar o la terapia conductual dialéctica.

  • Más de una cuarta parte (28%) opina que su médico de atención primaria no les ha remitido a un servicio adecuado para apoyar su salud mental.

  • En caso de haber podido acceder a un profesional de atención especializada, poco más de la mitad de los encuestados (51%) afirma haber recibido apoyo en el momento adecuado y durante el tiempo suficiente.

  • Más de 450 personas manifestaron haber esperado largos períodos de tiempo para recibir apoyo, y haber soportado servicios de “mala calidad”. Al menos 20 personas revelaron haber realizado un intento de suicidio o haber pensado en ello, debido a la falta de servicios.

  • Existe un marcado contraste entre los servicios disponibles para la atención de la salud mental y los servicios de atención especializada para la salud física (por ej., los servicios para personas con cáncer).

    En los servicios de salud física, existen pautas y directrices claras de tiempo de espera, de modo que las personas sepan qué servicios pueden esperar y en qué momento, qué opción elegir en relación con el servicio y el tratamiento a recibir. Sin duda, su atención especializada durará todo el tiempo que sea necesario, ya que, según el informe, “sería inaceptable que se les diga a las personas con enfermedades físicas que solo pueden recibir tratamiento por un período de tiempo limitado, incluso sin haberse recuperado”.

    Por el contrario, este no siempre es el caso de muchas personas que viven con trastornos mentales graves. A este respecto, el documento advierte de la enorme desigualdad que esto conlleva (“las personas con trastorno mental grave tienen más probabilidad de morir 15-20 años antes que la población general”).

  • El impacto de la falta de servicios en las familias, amigos y cuidadores es muy evidente. Solo uno de cada cuatro cuidadores (23%) afirma estar bien informado y siente que su opinión en relación con la atención ha sido respetada. Las expresiones más utilizadas por parte de los cuidadores giran en torno a sentimientos de desesperación, desesperanza y soledad.

  • Debido a la falta de servicios de calidad, es probable que más personas alcancen un punto de crisis y que las vidas se pongan en riesgo de manera inaceptable.

  • Si bien ha habido importantes inversiones y mejoras en el acceso a los programas de terapias psicológicas, servicios de intervención temprana en psicosis (EIP) y servicios perinatales, en la mayoría de casos, las personas con trastornos mentales más graves, que dependen de la atención especializada, todavía no están recibiendo toda la atención que necesitan.

  • El informe subraya la relevancia de que las personas puedan acceder a terapias basadas en la evidencia, en función de su diagnóstico y /o necesidades. Entre ellas: Terapia cognitivo-conductual para la psicosis, trastorno bipolar o trastornos de la alimentación, Terapia conductual dialéctica para el trastorno límite de la personalidad, Terapia familiar, Terapia analítico-cognitiva para personalidad límite y trastornos de la alimentación, Terapia psicodinámica, Psicoterapia y Terapia de grupo.

El documento finaliza con una serie de recomendaciones cuya implementación, en opinión de sus autores, podría suponer que aquellas personas que presentan trastornos mentales graves puedan recibir la atención y el apoyo que necesitan, en el momento adecuado:

  1. El Sistema Nacional de Salud de Inglaterra debería desarrollar pautas claras para las personas con trastornos mentales graves, entre ellas:

    - Directrices de acceso, por ejemplo, todas las personas con psicosis deben recibir un tratamiento aprobado por el NICE.

    - Tiempos de espera, por ejemplo, todas las personas con psicosis deberían esperar menos de dos semanas para recibir tratamiento.

    - Sin límite de tiempo para la atención: las personas deberían recibir tratamiento durante el tiempo que sea necesario.

    - Expectativas sobre las diversas opciones relativas al tipo de tratamiento, incluidas las terapias y las prescripciones sociales.

  2. Un enfoque conjunto entre el Departamento de Salud y Atención Social, el Sistema Nacional de Salud de Inglaterra y Health Education England (organismo público no departamental de Reino Unido que aboga por la mejora de la Salud y la excelencia en la atención médica, a través de la formación y capacitación del personal laboral del SNS), para desarrollar e implementar un programa estratégico de personal laboral, con liderazgo claro y resultados tangibles y cuantificables, que aborden la oferta y la combinación de habilidades del personal laboral.

  3. Una estrategia de salud mental intergubernamental para identificar y financiar mejoras en los servicios de salud pública y atención social, incluidos los servicios de vivienda y cuidadores, para abril de 2020.

  4. El SNS de Inglaterra debería incrementar la inversión en los servicios de salud mental en al menos un 5% en los próximos cinco años, y un 5,5% en los cinco años siguientes, según se establece en el informe reciente del IPPR.

  5. Todos los organismos independientes, comisionados y proveedores deberían integrar los principios de coproducción en el diseño y control de la prestación de servicios, con personas que cuenten con experiencia vivida.

  6. El SNS de Inglaterra debería trabajar de forma conjunta con el departamento de estadísticas, para incluir datos fiables y reales sobre personas tratadas en atención especializada y atención comunitaria en salud mental; a largo plazo también, datos de resultados y la experiencia de los usuarios del servicio y sus cuidadores.

El informe se encuentra disponible a través del siguiente enlace:

Right treatment, right time

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