“La situación laboral de una persona es un indicador esencial de calidad de vida y la carencia de empleo es uno de los principales indicadores de exclusión social. El empleo es, por tanto, un elemento esencial en la vida personal y social del individuo. El trabajo es también un derecho y así lo reconoce la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en su Artículo 27 sobre trabajo y empleo. Por otra parte, es una aspiración de muchas personas con Daño Cerebral Adquirido (DCA).”

Con esta introducción, se presenta el nuevo cuaderno de la Federación Española de Daño Cerebral (FEDACE) sobre Inclusión laboral de personas con daño cerebral adquirido, un documento a través del cual se pretende favorecer e incrementar la participación comunitaria de las personas con DCA a través de la activación y de la mejora de su inclusión sociolaboral.

Tal y como define FEDACE en su texto, el Daño Cerebral Adquirido (DCA) es un problema de gran trascendencia personal, familiar y social, considerado una causa de discapacidad en ascenso en nuestra sociedad, y cuyo origen se debe a lesiones cerebrales súbitas causadas por accidentes cerebrovasculares (ACV), traumatismos craneoencefálicos, anoxias cerebrales, tumores e infecciones cerebrales.

Para justificar el propósito de esta guía (esto es, impulsar la promoción de la autonomía personal de las personas con DCA y mejorar su calidad de vida), la Federación expone una serie de datos que ponen de relieve los problemas de integración social y laboral que sufren las personas con daño cerebral adquirido, entre ellos, el hecho de que 6 de cada 10 personas con DCA en edad laboral se encuentran en situación de inactividad, una circunstancia que está estrechamente ligada a la edad (se encuentran en situación activa el 62% de los jóvenes y únicamente el 14,6% de los mayores de 50 años). Asimismo, señala, “la mayoría de estas personas percibe que su calidad de vida se ha deteriorado a partir de la lesión”, siendo la situación laboral, seguida del bienestar emocional y la situación económica, el aspecto donde se detecta un mayor deterioro.

En este Cuaderno se ponen en común principios, modelos y pautas que sirvan a cualquier entidad relacionada con la atención al daño cerebral adquirido e incluso al mercado laboral para entender y atender mejor las necesidades de las personas con DCA y sus familias. Para ello, su metodología integra el uso de los Itinerarios Personalizados como base del procedimiento seguido en la intervención y mediación sociolaboral, adaptando este procedimiento a las características particulares de estas personas.

Se puede acceder al informe desde la página Web de Fundación ONCE, o bien directamente a través del siguiente enlace:

Guía para la inclusión laboral de personas con daño cerebral adquirido

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