El riesgo de desarrollar demencia aumenta exponencialmente con la edad. A medida que el envejecimiento de la población continúa acelerándose en el Reino Unido y en todo el mundo, el número de personas que viven con demencia aumentará considerablemente en las próximas décadas.

Con esta introducción, se presenta un informe sobre proyecciones de las personas mayores que viven con demencia y los costes de la atención a la demencia en Reino Unido, para los años 2019-2040 (Projections of Older People Living with Dementia and Costs of Dementia Care in the United Kingdom, 2019–2040), realizado por el Centro de Evaluación y Política de Atención (Care Policy and Evaluation Centre) de la London School of Economics and Political Science, a petición de la Sociedad de Alzheimer.

Tal y como señala el documento, para planificar eficazmente la atención y el apoyo a estas personas, es importante comprender el nivel de atención que probablemente se requiera para satisfacer las necesidades futuras de atención y los costes asociados a la misma.

Con esta finalidad, el informe proporciona proyecciones de la cifra de personas mayores (de 65 años o más) que viven con demencia y los costes de la atención médica, la atención social y la atención no remunerada para este colectivo, desde 2019 hasta 2040 en los cuatro países del Reino Unido (Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales).

Las cifras revelan que los cuatro países de Reino Unido enfrentan costes muy importantes para la demencia, y se espera que aumenten considerablemente en las próximas dos décadas, triplicándose para 2040. Asimismo, tendrán que hacer frente a una presión demográfica y financiera variada. De este modo, según indican los datos del informe, el coste total de la demencia para la economía del Reino Unido ha aumentado a 34,7 mil millones de libras y continuará elevándose a 94,1 mil millones para el año 2040.

Concretamente, se prevé que Irlanda del Norte experimente el mayor aumento proporcional en el número de personas mayores que padecen demencia y en los costes de la atención de la demencia. Según los autores, esto es debido a que en este país, se espera que la población mayor aumente mucho más rápido que en el resto.

Se estima también que, en 2040, la atención social representará una proporción ligeramente mayor del coste total y la atención no remunerada una proporción ligeramente menor, frente a 2019. Para los cuatro países, se proyecta que la proporción de personas mayores que viven con demencia y tienen demencia grave se duplique en las próximas décadas. Al ser la enfermedad crónica que provoca mayor dependencia, la probabilidad de vivir en una residencia para personas mayores aumenta con la gravedad de la demencia, lo que supone que, en el futuro, una mayor proporción de personas que padecen demencia vivirán en residencias en lugar de recibir atención en la comunidad.

Dado el mayor coste promedio de la atención social y el menor coste de la atención no remunerada en este tipo de residencias, el cambio en los patrones de atención dará como resultado un incremento más rápido en los costes de atención social. Estos costes son cubiertos en su mayoría por las personas con demencia y sus familiares.

Los autores concluyen advirtiendo que este análisis no ha tenido en cuenta el desarrollo potencial de nuevas intervenciones para la demencia, que puedan ayudar a prevenir la aparición o progresión de la misma, y que, de implementarse en los próximos años, variarían las estimaciones previstas en su informe.

Si bien los datos de este informe hacen referencia a Reino Unido, a nivel mundial se prevé también un incremento considerable de los casos de demencia y, consecuentemente, de los costes asociados con la misma. De hecho, la OMS la califica como una prioridad de salud pública. Tal y como alerta la Organización, a medida que la población mundial envejece, el número de personas que padece demencia se triplicará para el año 2050. Igualmente, estima que su coste anual a en todo el mundo equivale a más del 1% del Producto Interno Bruto Mundial. Como bien señala, el coste total comprende los gastos médicos directos, la atención social y la atención prestada de manera informal (pérdida de ingresos de los cuidadores), y proyecta que de aquí a 2030, ese coste habrá ascendido a más del doble, “lo que podría socavar el desarrollo social y económico, y desbordar los servicios sociales y de salud, en particular los sistemas de atención crónica”.

España, concretamente, constituye -de acuerdo con los datos de la OECD-, uno de los países del mundo con mayor proporción de enfermos de demencia entre su población de 60 o más años. Por ende, según estima la ONU en su informe sobre Perspectivas de la Población Mundial, será el cuarto país del mundo con la media de edad más alta en 2030. En esta línea, y, teniendo en cuenta la relación entre esta enfermedad y la edad, no es de extrañar que las cifras se incrementen en las próximas décadas, junto con los costes que conlleva.

A este respecto, el Plan nacional de Alzheimer y otras demencias 2019-2023 (aprobado en octubre de 2019 por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud), sigue las directrices de la OMS y es acorde con su Plan de acción mundial sobre la respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025, cuya finalidad es la de prevenir la demencia e impulsar que las personas con demencia y sus cuidadores vivan bien y reciban la atención y el apoyo que necesitan para realizar su potencial con dignidad, respeto, autonomía e igualdad.

A este respecto, se espera que la próxima puesta en marcha del Plan Nacional en España, reduzca el impacto de la enfermedad, ponga en marcha las necesarias respuestas sociales y sanitarias y mejore el conocimiento relativo a la dimensión y las necesidades de estas personas y sus familias, frenando a su vez su impacto económico y social.

Se puede acceder al informe desde la página Web de la LSE, o bien directamente a través del siguiente enlace:

Projections of Older People Living with Dementia and Costs of Dementia Care in the United Kingdom, 2019–2040, CPEC Working Paper

Artículos Relacionados
Un estudio alerta sobre la sobreprescripción de psicofármacos a personas con demencia
Aprobado el Plan de Alzheimer y otras demencias 2019-2023
Nuevas directrices de la OMS para reducir el riesgo de deterioro cognitivo y demencia
Evaluación, tratamiento y apoyo a las personas con demencia y sus cuidadores, guía del NICE
Psicólogos de Reino Unido piden que los servicios psicológicos se adapten culturalmente en el abordaje de la Demencia