María García Jiménez1, Mª Jesús Cala Carrillo1, Mª Eva Trigo Sánchez1 y Esther Barberá Heredia2

1Universidad de Sevilla

2Universidad de Valencia

El reconocimiento de la violencia de género en la pareja como un problema de carácter público y los avances a nivel legislativo han supuesto un incremento en el número de denuncias interpuestas por mujeres que sufren esta violencia. Por tanto, resulta muy relevante conocer los motivos que llevan a en torno a un 20% de las mujeres en España a retirar la denuncia interpuesta o a desistir del procedimiento judicial una vez iniciado.

Fuente: www.pexels.com Artista:
Engin Akyurt Fecha descarga: 18/03/2020

Anteriores estudios llevados a cabo en nuestro país han detectado algunos factores que predicen este fenómeno como, por ejemplo: que la orden de protección sea denegada, que no se sientan tenidas en consideración en la toma de decisiones durante el procedimiento judicial que les atañe, sentir culpabilidad, desear volver a la relación y mantener contacto ocasional o frecuente tras interponer la denuncia, y no estar recibiendo apoyo psicológico durante el procedimiento judicial. Estos factores parecen incrementar el riesgo de que una mujer víctima renuncie al procedimiento judicial, pero hasta ahora no se había indagado en cómo el proceso de recuperación y liberación de las víctimas de esta violencia podría relacionarse también con esta decisión. Y ello a pesar de que la evidencia científica define el proceso de recuperación de estas mujeres como un proceso complejo y largo en el tiempo, que explica las conductas de las mujeres que podrían percibirse como paradójicas como, por ejemplo, volver a la relación con el agresor, entre otras.

Recientemente, un estudio publicado con datos de la Comunidad Autónoma de Andalucía ha analizado a un grupo de mujeres que habían desistido del procedimiento judicial para tratar de encontrar posibles diferencias relativas a un mayor o menor avance en su proceso de recuperación. La muestra estuvo compuesta por 105 mujeres que decidieron desistir del procedimiento judicial en distintos momentos del mismo: en momentos iniciales tras interponer la denuncia (primeras 72 horas tras denunciar o fase de juicio rápido) o en momentos avanzados del procedimiento judicial (periodo de instrucción o fase de juicio oral). Se estudiaron las diferencias en los indicadores de avance en la desvinculación de la relación en estos dos grupos.

Los resultados mostraron que las mujeres que desistieron al inicio del procedimiento, en comparación con quienes desistieron en momentos avanzados del mismo, sentían más culpabilidad tras la denuncia y aceptaban en mayor medida la creencia de que “el amor todo lo puede y por eso es necesario aguantar para salvar la relación”. Estas mujeres también habían pensado más en volver con la pareja tras la denuncia, pensaban que la denuncia serviría como señal de advertencia para el agresor y así él cambiaría su comportamiento, se arrepentían en mayor medida por haberle denunciado y también mantenían un contacto más frecuente con el agresor tras la denuncia, al mismo tiempo que no esperaban obtener protección por parte del sistema judicial, apenas solicitaron órdenes de protección, y en pocos casos estaban en proceso de divorcio durante el procedimiento judicial por violencia de género.

Estos resultados parecen indicar que las mujeres que aún no han progresado suficientemente en su proceso de salida y recuperación de la relación de violencia tampoco están preparadas para afrontar el procedimiento judicial completo, de ahí su renuncia, y que acuden al sistema judicial no para obtener protección a largo plazo y mantenerse alejadas de la relación definitivamente, sino como táctica de supervivencia en su proceso hacia la recuperación, previo a la desvinculación y posterior empoderamiento de las mujeres. Por este motivo tampoco tendrían expectativas de obtener protección y no solicitaban una orden de protección, factores que multiplican por cuatro la probabilidad de que una mujer en riesgo de renunciar lo haga en las etapas iniciales del procedimiento judicial.

La importancia práctica de estos resultados radica en la posibilidad de que los y las profesionales en el ámbito de la violencia de género comprendan la complejidad que entraña el proceso de recuperación de la relación y la toma de decisiones que conlleva. Esta comprensión facilitaría actuaciones profesionales que sitúen la recuperación de las mujeres como foco principal, para no dificultar la salida de la relación y respetar los ritmos de las mujeres antes y durante un procedimiento judicial por violencia de género.

El artículo completo puede encontrarse en la revista Psicothema:

García-Jiménez, M., Cala-Carrillo, M. J., Trigo, M. E. y Barberá, E. (2020). Indicators of liberation from gender-based intimate partner violence in Spain related to when charges are dropped. Psicothema, 32, 40–46. https://doi.org/10.7334/psicothema2019.188.

 

María García Jiménez. Estudiante del Programa de Doctorado en Psicología en el Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla. Su investigación se centra en el estudio del proceso de recuperación y liberación de las víctimas de violencia de género en la pareja y sus experiencias en el sistema judicial. Ha disfrutado de una ayuda del programa de Formación del Profesorado Universitario del Ministerio de Educación y Formación Profesional para el desarrollo de su tesis doctoral (FPU15/00373) y cuenta con diversas publicaciones de impacto en su temática de investigación.

Mª Jesús Cala Carrillo. Profesora Titular del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla. Fue Delegada del Rector para la Igualdad em la misma universidad desde 2012 hasta 2016. En 2015 recibió el premio Meridiana por parte de la Junta de Andalucía por sus iniciativas contra la violencia de género. Es miembro del Seminario Interdisciplinar de Estudios de la Mujer en la Universidad de Sevilla y sus líneas de investigación se centran en el proceso de recuperación de las mujeres víctimas de violencia en la pareja y las razones por las que estas desisten del procedimiento judicial contra su pareja, habiendo liderado algunos proyectos en estas temáticas.

Mª Eva Trigo Sánchez. Profesora Titular del Departamento de Psicología Experimental de la Universidad de Sevilla. Sus líneas de investigación incluyen la metodología, la innovación docente y los estudios de género. Es miembro de la Asociación Española de Metodología de las Ciencias del Comportamiento (AEMCCO) y del Semanario Interdisciplinar de Estudios de la Mujer en la Universidad de Sevilla. Es Directora de la Oficina de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Sevilla desde 2016.

Esther Barberá Heredia. Catedrática de Psicología y miembro fundador del Institut Universitari d’Estudis de la Dona (IUED) de la Universitat de Valencia, del que fue directora de 2010 a 2016. Ha coordinado diversos proyectos de investigación, de ámbito nacional e internacional, sobre estereotipos de género, coeducación y desarrollo profesional de las mujeres, colaborando con la Universidad de Keele (Gran Bretaña), con la British Columbia de Vancouver y con la Universidad de Glasgow. Entre sus publicaciones cabe destacar la coordinación del libro Psicología y Género, editado por Pearson Education.

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