La Organización Mundial de la Salud ha lanzado un comunicado a través del cual alerta del problema de la violencia contra las mujeres y la importante amenaza que supone, analizando cómo la situación de confinamiento debida a la pandemia por COVID-19 puede exacerbar los riesgos de aparición de este tipo de violencia, y recogiendo una serie de medidas necesarias para ayudar a las mujeres que están sufriendo esta grave situación.

En su texto, la OMS expone los siguientes datos impactantes:

  • La violencia contra la mujer es muy prevalente. La violencia de pareja es la forma más común de violencia.

  • A nivel mundial, 1 de cada 3 mujeres en todo el mundo ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de una pareja íntima o violencia sexual por parte de cualquier perpetrador en su vida. En la mayoría de los casos, suele ser violencia de pareja íntima.

Foto: Polina Zimmerman Fuente: pexels Fecha descarga: 19/05/2020
  • La violencia contra las mujeres tiende a aumentar durante cada tipo de emergencia, incluidas las epidemias. Las mujeres desplazadas, refugiadas y que viven en zonas afectadas por conflictos son particularmente vulnerables.

  • Si bien los datos son escasos, los informes de China, el Reino Unido, los Estados Unidos y otros países sugieren un aumento en los casos de violencia doméstica desde el brote de COVID-19.

  • La violencia contra las mujeres puede provocar lesiones y graves problemas de salud física, mental, sexual y reproductiva, incluidas infecciones de transmisión sexual, VIH y embarazos no planificados.

De acuerdo con la organización mundial, la situación actual generada por el coronavirus puede incrementar los riesgos de violencia dentro del hogar:

- A medida que se adoptan medidas de distanciamiento y se alienta a las personas a quedarse en casa, es probable que aumente el riesgo de violencia de pareja. Por ejemplo:

- La probabilidad de que las mujeres en una relación abusiva y sus hijos estén expuestos a la violencia aumenta dramáticamente, ya que los miembros de la familia pasan más tiempo en contacto cercano y las familias enfrentan el estrés adicional y las posibles pérdidas económicas o laborales.

- Se reduce el contacto con familiares y amigos que pueden brindar apoyo y protección contra la violencia.

- Las mujeres son las más afectadas por el trabajo y la atención y el cuidado durante esta pandemia. El cierre de los centros educativos incrementa aún más esta carga y les impone más estrés.

- La interrupción de los medios de vida y la capacidad de ganarse la vida, disminuirá el acceso a las necesidades y servicios básicos, aumentando el estrés en las familias, con el potencial de elevar los conflictos y la violencia. A medida que los recursos se vuelven más escasos, las mujeres pueden correr un mayor riesgo de experimentar abuso económico.

- Los perpetradores de abusos pueden aprovechar las restricciones debidas al COVID-19 para ejercer poder y control sobre sus parejas, reduciendo aún más el acceso a servicios, ayuda y apoyo psicológico y social, tanto de redes formales como informales.

Asimismo, pueden restringir el acceso a los artículos necesarios, como jabón y desinfectante para manos y ejercer control al difundir información errónea sobre la enfermedad y estigmatizar a sus parejas.

Dado lo anterior, la OMS manifiesta que los riesgos de violencia que enfrentan las mujeres y sus hijos/as durante la actual crisis del COVID-19 no pueden ser ignorados.

A este respecto, pone de relieve el importante papel que desempeñan los sistemas de salud para garantizar que los servicios para las mujeres que han sufrido violencia permanezcan seguros y accesibles durante el brote de COVID-19.

Si bien la Organización Mundial de la Salud reconoce que la pandemia ha supuesto una carga inmensa para los sistemas de salud, incluido el personal sanitario de primera línea, hay diversas acciones que pueden ayudar a mitigar los impactos de la violencia en las mujeres y los niños durante esta situación.

Los gobiernos y legisladores políticos deben incluir servicios esenciales para abordar la violencia contra las mujeres en los planes de preparación y respuesta para el COVID-19, ofrecerles recursos e identificar formas de hacer que estos servicios sean más accesibles en el contexto de las medidas de distanciamiento social.

Los centros de salud deben contar con información sobre los servicios disponibles a nivel local (por ejemplo, servicios telefónicos de ayuda, refugios, asesoramiento…), incluyendo horarios de atención, detalles de contacto y si se puede ofrecer a distancia.

Los proveedores de salud deben ser conscientes de los riesgos y las consecuencias que conlleva para la salud la violencia contra las mujeres. Pueden ayudar a las mujeres que se deciden a revelar su situación, ofreciendo apoyo de primera línea y tratamiento médico relevante. El apoyo de primera línea incluye: escuchar con empatía y sin juzgar, indagar sobre las necesidades y preocupaciones, validar las experiencias y sentimientos de las supervivientes, mejorar su seguridad, conectándolas con los servicios de apoyo.

La OMS finaliza con una serie de recomendaciones para hacer frente al estrés dentro del hogar, así como diversas medidas a seguir, en caso de estar experimentando violencia:

  • Tenga en cuenta que la cuarentena, el aislamiento y el distanciamiento social, pueden tener un impacto en su bienestar psicológico y en el de su familia.

  • En la medida de lo posible, reduzca las fuentes de estrés: buscando información solo a través de fuentes fiables, minimice el tiempo dedicado a ver noticias (1-2 veces por día, en lugar de cada hora), busque apoyo de familiares y amigos a través de las nuevas tecnologías, en la medida de lo posible, trate de mantener las rutinas diarias y dedicar un tiempo para la actividad física y el sueño, practique ejercicios de relajación para aliviar los pensamientos y sentimientos estresantes, participe en actividades que en el pasado han ayudado a manejar la adversidad, etc.

  • En caso de estar sufriendo violencia de género:

    • Es importante que las mujeres que sufren violencia puedan comunicarse con familiares y amigos/as que las apoyan, y puedan buscar ayuda a través de un servicio de atención telefónica o servicios locales. También puede ser esencial tener con un plan de seguridad: esto supone poder contar con un vecino o una vecina, un/a amigo/a, un/a familiar a quien acudir en caso de que, por su seguridad, necesiten salir de la casa inmediatamente, tener sus documentos importantes accesibles, así como dinero y algunas cosas personales para llevar con usted si necesita irse de inmediato, y planificar cómo podría salir de casa y acceder a la ayuda.

Se puede acceder al documento de la OMS desde la página Web del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio de Sanidad, o bien directamente a través del siguiente enlace:

COVID-19 and violence against women What the health sector/system can do

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