Desde hoy y hasta el próximo 15 de julio se celebra en Barcelona el XXIX Encuentro Científico Anual de la Sociedad Internacional de Psicología Política (ISPP), bajo el título de "La Psicología Política de la Liberación, La Psicología Política de la Opresión".

Con este encuentro se pretende configurar un contexto idóneo, tanto nacional como internacional, para la reflexión, el análisis científico y el intercambio de conocimiento en torno a los temas tradicionales y más actuales en Psicología Política.

Un total de 650 participaciones entre paneles, mesas redondas, talleres y pósteres abordará una amplia gama de temas tales como las relaciones internacionales y la globalización, el análisis y la resolución de conflictos, teoría social y psicología política, opresión y autoritarismo, psicología de la liberación, imaginarios políticos, movimientos sociales y nuevas formas de acción social y género y política, entre otros.

Con motivo del XXIX Encuentro Científico Anual de la Sociedad Internacional de Psicología Política (ISPP), Infocop Online entrevista para sus lectores a Lupicinio Íñiguez Rueda, Presidente del Congreso y Catedrático de Psicología Social de la Universidad Autónoma de Barcelona.

ENTREVISTA

De manera general, ¿cuáles son los temas centrales que se abordan en este congreso?

Como punto de partida, el lema del congreso que articula toda la temática es el de la Psicología de la Liberación y de la Opresión. De manera muy clara en Latinoamérica y sobre todo, después de la herencia de Martín-Baró, existe una amplia corriente dentro de la disciplina que se ha venido a llamar Psicología de la Liberación; también muy conocida en España. En este sentido, no hace mucho se ha publicado un libro de Amalio Blanco sobre esta temática y también se han editado varios trabajos de Martín - Baró, coordinados por él mismo.

 

Con este congreso hemos querido recoger esta sensibilización por la liberación y, como contrapartida, la opresión, ejes en torno a los cuales gira este encuentro de la Sociedad Internacional de Psicología política (ISPP).

Los temas básicos que están presentes en este congreso se pueden encontrar en la revista Political Psychology, en la que se aborda cuestiones bastante tradicionales de la Psicología Política tales como los relaciones internacionales, los conflictos y la resolución de los mismo, el autoritarismo, la violencia política, los procesos de socialización política, los prejuicios y estereotipos en las relaciones intergrupales, la toma de decisiones políticas, el comportamiento de voto, la opinión pública, etc. No obstante, en esta ocasión hemos introducido una serie de temas algo más fuera de lo convencional como por ejemplo, los imaginarios socales, los movimientos sociales, nuevas formas de acción política, las protestas, etc. Hemos incluido también el tema de la democracia y la gobernabilidad, cuestiones no presentes originariamente en la tradición de la sociedad. Los estudios de género también nos han parecido que era una gran laguna y por este motivo los hemos incorporado. Como se puede comprobar, nos encontramos con una miscelánea de temas.

La mayor parte de ellos abordados desde un planteamiento que podríamos llamar tradicional en Psicología; es decir, estudios empíricos más que teóricos y dentro de los primeros, más típicamente basados en la encuesta y de naturaleza más experimental. No obstante, quiero enfatizar que éstas son las características muy generales, ya que se van a presentar 650 comunicaciones de muy diversa índole.

También considero importante remarcar que, en la misma propuesta de la sociedad, no se habla sólo del comportamiento político en sentido estricto, sino de la relación entre procesos políticos y psicológicos; de la manera de abordar psicológicamente los problemas sociales y esto tanto en el ámbito estrictamente académico-científico, como en otro más amplio, que podríamos denominar social.

¿En qué está trabajando la Psicología Política europea en la actualidad? ¿Qué diferencias existen entre, por ejemplo, la tradición norteamericana y la europea o la de América Latina?

En Latinoamérica, nos encontramos con un número de autores cercanos a la esfera de la Psicología Social y Comunitaria de la corriente más radical políticamente hablando, conectada con la psicología de la liberación de Martín – Baró. Y en este sentido, si se compara esta reunión anual con las realizadas otros años, hemos podido contar con un buen número de profesionales de la esfera latinoamericana que podría entrar dentro de esta corriente amplia bastante característica en América Latina.

Mirando por encima el programa, la sensación que me queda es que en el lado norteamericano, entendido aquí sólo EEUU y Canadá, dominan más los tópicos tradicionales como son el comportamiento de voto, la toma de decisiones políticas, la opinión pública, etc.

En cambio, en Europa, y por lo que yo he observado, dominan las cuestiones de los prejuicios y los estereotipos, las relaciones intergrupales, y muy especialmente los movimientos sociales. Así, nos encontramos con una contribución europea considerable relacionada con el estudio de los movimientos sociales: qué características tienen los movimientos sociales, por qué la gente participa o no en ellos, qué papel juegan los procesos de identidad en estos casos, qué hay de diferente en las formas de acción política convencional como las típicas democracias representativas, en contraposición con las formas no convencionales de acción política, como las protestas, las manifestaciones o las formas de autogestión más o menos organizadas en la resolución de problemas. Estas preocupaciones están más presentes sobre todo en Inglaterra, en Francia, Italia y Alemania.

Pero de manera general, diría que lo que caracteriza a la Psicología Política en Europa es que está muy unida a la Psicología Social y ésta, a su vez, está orientada en la línea de la teoría de la identidad social, de los procesos intergrupales, los estereotipos y prejuicios, sobre todo.

 

A pesar de existir sensibilidades muy diversas, me atrevería a decir que se percibe una tendencia muy próxima a lo que son los movimientos sociales y el pensamiento de la izquierda contemporánea, al menos en Europa. De manera general, creo que esta sensibilidad está claramente representada en las contribuciones del congreso.

Hemos hablado de los temas más destacados dentro de la Psicología Política, pero, desde su punto de vista, ¿qué teorías predominan en la actualidad en la Psicología Política contemporánea, si es que destacan algunas?

Creo que de manera general, la mayor parte de las orientaciones y los trabajos que se presentan en este encuentro quedan dentro de las perspectivas cognitivas y socio-cognitivas. No hay unas teorías específicas que parezcan predominar de manera significativa por encima de otras, a no ser que consideremos, tal vez, las de la tradición proveniente de la tradición de la toma de decisiones racionales que, a su vez, conectan con las teorías cognitivas, entendidas éstas en un sentido amplio.

Por tanto, mantendría que la orientación principal de los psicólogos que trabajan en Psicología Política, alrededor de esta sociedad de corte cognitivista. En eso se parece bastante a la trayectoria seguida por la mayor parte de las áreas de la Psicología, en la que, después de un periodo de amplia dominación conductista, se produjo un giro hacia posiciones cognitivistas, que tiene connotaciones más o menos sociales, pero que podrían ser etiquetadas sin ningún problema como cognitivistas.

En las contribuciones europeas, sobre todo realizadas por los ingleses y parte de las españolas, se aprecia la emergencia de lo que podríamos llamar la Psicología Crítica; es decir, perspectivas discursivas, etc. Por supuesto, en las contribuciones de origen europeo nos vemos también una fuerte presencia de las representaciones sociales.

Desde su punto de vista, ¿qué relación guarda hoy en día la teoría y la práctica en Psicología Política?

En este sentido, no puedo hablar de manera general, sino aportar mi opinión concreta. Considero que la acción y la intervención, al igual que la investigación entendida como algo básico, tienen que estar orientadas desde la teoría. No obstante, esto no quiere decir que se esté dando (o incluso, yo diría que se pueda dar) algo parecido al modelo hipotético-deductivo, en el que, desde una teoría determinada se extraen unas hipótesis y se contrastan con la realidad. Hecho esto, se obtiene un conocimiento supuestamente próximo a la realidad y por tanto, se esta en condiciones de intervenir, dominar o controlar eventos de la vida social.

Sin mantener los postulados del modelo hipotético-deductivo, sostengo que es evidente que la teoría debe dirigir tanto la acción interventiva, como la investigación. La teoría, desde mi punto de vista, tiene la función de ilustrar o iluminar, por decirlo de alguna manera, lo que pasa en la vida social, pero no entendida como forma de aproximación a la verdad o de conocimiento de la realidad.

No se debe investigar ni actuar sin estar teóricamente orientado, pero esto dista mucho de defender un modelo hipotético-deductivo. No obstante, nos encontraríamos con opiniones muy dispares en función con quien hablemos.

 ¿Considera que la Psicología Política goza de vitalidad en la actualidad?

Más que nunca, y una muestra clara es la participación en este congreso. Por otra parte, como área específica dentro de la Psicología, tiene sus propios medios de comunicación, como por ejemplo, la Political Psychology a la que antes hacía alusión. También una serie de editoriales muy prestigiosas cuentan con colecciones monográficas sobre Psicología Política, etc. En este sentido, la vitalidad de la disciplina es impresionante.

 

Temas centrales en el campo de acción social contemporánea y la intervención tales como el medio ambiente, el comportamiento político o la salud, tienen una vigencia central en la Psicología contemporánea.

En todos los grandes problemas de nuestro tiempo como la economía, la salud, el bienestar entendido en un sentido amplio, lo político está muy presente y la Psicología está enormemente presente. Desde mi punto de vista, considero que goza de una gran vitalidad, incluso en España: si se hace un balance desde el primer libro que escribió sobre Psicología Política por Jiménez Burillo hasta la actualidad, podremos observar que es un área de una gran efervescencia.

Esto es lo lógico, ya que la Psicología es una profesión que está interpelada por los problemas del momento y gran parte de éstos, por no decir todo, son de naturaleza política.

Ahora bien, otra cosa distinta es que uno se ponga o no la etiqueta y la lleve mejor o peor. En mi caso concreto, ¿soy un psicólogo político o un psicólogo social? En lo personal prefiero una denominación más amplia, pero si llevo varios años estudiando la memoria social de la guerra civil española o de la transición política, es indudable que se trata de cuestiones políticas. En este sentido, contamos con una amplísima gama de temas investigados que se traducen en acciones políticas concretas no sólo en España sino por todo el mundo.

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