LA ACCIÓN DEL TUTOR VIRTUAL EN CURSOS E-LEARNING

16 Dic 2008

Virginia Arranz, David Aguado y Beatriz Lucía
Instituto de Ingeniería del Conocimiento. Universidad Autónoma de Madrid

Las propuestas de educación a distancia basadas en tecnología Web ocupan en la actualidad un lugar indiscutible. Con la introducción de las nuevas tecnologías en el contexto educativo se producen cambios significativos en el proceso de enseñanza – aprendizaje entre los que cabe destacar, por ejemplo, el paso de la instrucción global a la instrucción individualizada, la evaluación basada en el progreso y esfuerzo del alumno más que en exámenes y, sobre todo, la evolución hacia estudiantes altamente comprometidos con la tarea.

 

Así, es evidente que el uso de los nuevos recursos en los procesos formativos cambia la manera en que la gente aprende y demanda del alumno mayor esfuerzo, implicación y habilidades para el manejo de información. Sin embargo, dichos cambios raramente son contemplados en un programa formativo basado en e-learning, ya que en demasiadas ocasiones en los proyectos nos hemos limitado a virtualizar los materiales didácticos ya existentes. Esta aproximación, si bien ha supuesto para los diseñadores de contenidos un mínimo coste, ha hecho que el aprendiz se vea perjudicado al desatender, y probablemente acrecentar, las dificultades de aprendizaje ya existentes en la enseñanza tradicional. Fruto de ello es que, entre otros factores, el porcentaje de alumnos que no concluyen un programa de educación a distancia oscile entre el 30% y el 50%.

En este contexto, la gestión de la motivación del alumno para abordar el curso online adecuadamente es un aspecto fundamental del éxito del programa e-learning. Así, el interés radica en descubrir qué aspectos pueden ser desarrollados en el proceso de e-learning para motivar el aprendizaje en este entorno virtual.

La investigación parece mostrar que debemos actuar sobre tres ejes fundamentales: a) el diseño de los materiales didácticos; b) el diseño instruccional y la planeación de actividades; y c) la operación y manejo de la comunicación (alumno- tutor- otros alumnos) en el curso.

Como aglutinador de los anteriores aspectos y facilitador del proceso, emerge la figura del tutor virtual. Diversas investigaciones muestran cómo la acción del tutor es especialmente relevante. En ellas, se muestra que el tutor virtual no es tanto un experto en la materia de aprendizaje sino un experto en la facilitación del proceso de aprendizaje, de manera que su rol no se centra tanto en la enseñanza como en el aprendizaje. Los tutores deben convertirse en consultores de información, buscando materiales y recursos para la formación, apoyando a los alumnos en el acceso a la información y utilizando, como expertos, las herramientas tecnológicas para la búsqueda, acceso y recuperación de información. Deben ser colaboradores en grupo, ya que en los procesos de colaboración no presencial, marcados por la posible no sincronía temporal ni espacial, se tienen que favorecer planteamientos y resolución de problemas mediante el trabajo colaborativo. Deben ser, además, facilitadores de aprendizaje en tanto que lo virtual se centra más en el aprendizaje que en la enseñanza entendida en sentido clásico; deben ser generadores críticos de conocimiento. Finalmente, deben ser supervisores académicos, llevando a cabo el seguimiento y supervisión de los alumnos para poder ofrecer feedback que ayude al alumno en la mejora de los diferentes procesos y actividades.

En nuestro estudio, hemos comparado el nivel de aprovechamiento de un curso e-learning cuando el tutor virtual responde a los criterios establecidos anteriormente frente al contexto de aprendizaje e-learning en el que no existe un tutor virtual. El tutor ejerció su actividad a través de las siguientes acciones:

Información: mediante el envío de documentación inicial acerca del sistema, de los contenidos y del plan de trabajo (objetivos, plazos, actividades complementarias y sistema de evaluación).

Supervisión y feedback al alumno para facilitar su compromiso y motivación: mediante el envío de un informe individual al alumno acerca de su progreso y logro de objetivos, de sugerencias, recomendaciones y acciones para el mejor aprovechamiento del curso, y sobre el rendimiento (créditos por objetivos y actividades así como las puntuaciones obtenidas en cuestionarios, actividades y casos prácticos).

Apoyo y facilitación del aprendizaje: mediante el establecimiento de la planificación, de los objetivos pedagógicos y de las pautas de acción para la realización del programa; así como mediante el envío de actividades complementarias para facilitar el aprendizaje constructivo (evaluación de conocimientos adquiridos y casos prácticos); y finalmente, a través de la resolución de incidencias técnicas, dudas, preguntas y recomendaciones de interés general.

Comunicación y aprendizaje colaborativo: mediante la dinamización del foro de discusión, las comunicaciones grupales y el feedback inmediato al alumno.

Los resultados encontrados no parecen dejar lugar a dudas: la función del tutor tiene un potente efecto facilitador del aprendizaje en el medio virtual. Los alumnos que fueron guiados a través del proceso de aprendizaje por el tutor virtual mostraron comparativamente un mejor nivel de ejecución del curso: ningún alumno abandonó el programa, el nivel de ejecución fue superior, dándose un ajuste perfecto al plan inicial establecido para el 75% de los participantes.

Además, la acción del tutor se mostró fundamental para la facilitación del aprendizaje colaborativo: la intervención en el foro sólo se produce cuando el tutor la sugiere como actividad complementaria, en caso contrario es un recurso que los alumnos no utilizan espontáneamente.

Finalmente, las acciones desarrolladas por el tutor para facilitar el aprendizaje también dieron su fruto: los alumnos mostraron diferencias significativas en su nivel de aprendizaje tras la finalización del programa.

El estudio original en el que se basa este artículo puede encontrarse en la revista de Psicología del Trabajo y las Organizaciones:

Arranz, V., Aguado, D. y Lucía, B. (2008). La influencia del tutor en el seguimiento de programas e-learning. Estudio de acciones en un caso práctico. Revista de Psicología del Trabajo y las Organizaciones, 24, 1, 5-23.

Sobre las autoras y el autor:

 

 

 

Virginia Arranz. Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y Master en Tecnologías y Métodos de Formación en Red por la Universidad de Salamanca. Lidera en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento diversos proyectos relacionados con el desarrollo de habilidades mediante sistemas elearning.

David Aguado. Doctor en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid y Profesor Asociado del Departamento de Psicología Social y Metodología. Es director del área de Innovación en Capital Humano del Instituto de Ingeniería del Conocimiento.

Beatriz Lucía. Licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid. Responsable en el Instituto de Ingeniería del Conocimiento diversos proyectos relacionados con la evaluación de competencias y la detección del talento.

 

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