El pasado 11 de enero la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M (AAV11M) presentó un "Estudio sobre las consecuencias sociales de los atentados de Madrid". Syra Balanzat, psicóloga de la Asociación desde hace un año y Máster en ansiedad y estrés, comenta para Infocoponline los aspectos más destacados de este estudio.

Entrevista

 

Hace unos días la AAV11M dio a conocer un "Estudio sobre las consecuencias sociales de los atentados de Madrid". Usted fue una de las personas que intervinieron en este acto. Háblenos de este estudio y de las conclusiones más destacadas.

En éste estudio quisimos recoger las consecuencias sociales que presentaban las víctimas y familiares, 18 meses después del atentado.

Los resultados más destacados son, en primer lugar, el reconocimiento oficial de las víctimas, según Ley 32/99, en el que en el caso de las víctimas del día 11 de Marzo al 69,2% le ha sido otorgado dicho reconocimiento, al 17,9% le ha sido denegado y el 12,8% se encuentra en trámite. Los resultados de las víctimas del día 3 de Abril de Leganés son significativos ya que al 100% le ha sido denegado dicho reconocimiento.

La mayoría de las víctimas y los familiares con un 93,1% todavía necesita recibir información y asesoramiento sobre las posibles ayudas.

En el caso de las víctimas, el 62,1% se encontraba en el mismo trabajo y en los familiares, el 53,5%. En cuanto a la situación de cambio de empleo y desempleo, un 15,5% y el 18,6% de las víctimas y de los familiares han cambiado de empleo y un 13,8% y 16,3% de víctimas y familiares, se encuentran en situación de desempleo. El mayor impacto de estos porcentajes es para las personas inmigrantes.

El 5,2% y 7% de víctimas y familiares accede a su primer trabajo. Un 1,7% de las víctimas está actualmente jubilado, aumentando la cifra respecto a la situación previa al atentado, en la que ninguno se encontraba. Esto se debe a que la lesiones físicas y psicológicas, les hizo solicitar la jubilación anticipada.

Con respecto al tiempo de baja, en las víctimas del día 11 de Marzo, el 74,3% estuvo más de 3 meses, apareciendo un 20% durante más de un año, y en algunos casos ésta situación se mantiene. En las víctimas del día 3 de Abril en Leganés, el 50% estuvo de baja menos de un mes y un 33% de uno a tres meses. Por último, en el caso de los familiares, la situación de baja en el 74,3% se prolongó de una semana a un mes, y el 2,9% durante tres meses.

En la actualidad se ha producido un importante descenso de las lesiones físicas a excepción de las sensoriales que se mantienen con un porcentaje de 67,4%. Por tanto, hay un importante porcentaje de víctimas con lesiones auditivas y visuales que dificulta la reinserción social y laboral.

Los resultados obtenidos muestran también que el 62,1% recibió atención psicológica inmediatamente después del atentado, y un 37,9% no la recibió.

En la actualidad, el 48,6% de víctimas y familiares se encuentra recibiendo ayuda psicológica, frente a un 51,4% que no la está recibiendo.

Asimismo, se han recogido las valoraciones realizadas a los psiquiatras y psicólogos que son sin duda, los profesionales mejor valorados, con un grado de satisfacción en el caso de los psiquiatras del 60% y en los psicólogos con un 70% valorado como "muy bueno" el trato recibido por ellos.

Los aspectos en los que las víctimas consideran que sus hijos se han visto afectados por el atentado, son en primer lugar, con un porcentaje del 43%, por aspectos psicológicos; en segundo lugar, con un 28% en el rendimiento escolar; en tercer lugar, con un 24,7%, en dificultades en la convivencia familiar; y en menor grado, con un 5,4% y un 6,5%, por aspectos sanitarios y dificultades en la vida social respectivamente.

Se ha realizado un área específica dedicada a las víctimas del día 3 de Abril en Leganés, por presentar aspectos significativos que se han desconocido o no se han tenido en cuenta y en consecuencia, ha tenido como consecuencia que no obtengan el apoyo social necesitado. Es decir, un 70% de las víctimas del día 3 de Abril en Leganés no ha obtenido indemnizaciones económicas para hacer frente a gastos por la pérdida de su vivienda, un 30% si las ha obtenido.

La opinión que las víctimas y familiares tienen sobre la Legislación actual para víctimas del terrorismo, es que la mayoría de ellos, 36,2% y 25,9%, considera la Legislación "ineficaz" o "totalmente ineficaz" respectivamente. Un porcentaje menor, 22,4%, considera "eficaz" la Legislación actual.

Los resultados también muestran que el 37,9% y el 27,6% considera "ineficaz" o "totalmente ineficaz" la política actual de lucha contra el terrorismo, y con porcentajes más bajos de 10,3% y 1,7%, la considera "eficaz" o "muy eficaz", respectivamente.

Uno de los datos que se presentan es el grado de satisfacción con los profesionales de la salud, en el caso de los psicólogos casi el 70% lo considera "muy bueno". Además, en los datos se pone de manifiesto que más del 48% continúa en tratamiento psicológico. ¿Es importante la intervención psicológica?

La intervención psicológica después de haberse producido un atentado terrorista, es crucial, tanto en las primeras horas como con posterioridad. Y es ahora, cuando al tener que reincorporarse a la vida cotidiana, presentan dificultades en el desempeño de todas aquellas tareas que antes realizaban, y otras que por motivos de salud, han tenido que abandonar. Por tanto, la intervención psicológica, todavía se sigue demandando, porque necesitan conseguir la estabilización de sus vidas en todos los ámbitos. 

Además se afirma que 18 meses después de los atentados hay personas que siguen presentando alteraciones psicológicas y que el 50% no recibe atención psicológica en la actualidad. ¿En que consisten estas alteraciones? ¿A qué cree que se debe que no estén recibiendo tratamiento psicológico?

Las alteraciones psicológicas que manifiestan en la actualidad las víctimas, consisten en niveles de ansiedad elevados, estrés postraumático, que se han ido cronificando a lo largo de todo este tiempo. Otras presentan temor a exponerse a situaciones que les recuerde el trauma, como los trenes, y muchos de ellos necesitan este medio de transporte para acudir al trabajo. También aparece con frecuencia depresión, debido al mantenimiento de esos niveles elevados de ansiedad y ante el sentimiento de indefensión por las secuelas físicas sufridas, que les incapacitan en muchos casos a conseguir una adecuada reinserción social. Como se presentó en el estudio, un 67,4%, continúan con lesiones auditivas y visuales.

Además, manifestaciones de ira, que, en la mayoría de los casos, dificultan la convivencia familiar. Por tanto, la intervención con los familiares adquiere un papel muy importante, debido al desgaste psicológico que puede producir la atención integral al familiar afectado.

Si bien, casi un 50% de las víctimas se encuentran recibiendo ayuda psicológica, hay otro 50% que no lo recibe. Esto se debe, a que algunos consideran no necesitarlo porque creen que pueden superarlo, y otros, por querer olvidar todo lo sucedido. 

Usted es la psicóloga de la Asociación, puede explicarnos en que consiste la labor que desarrolla.

Desde el área psicológica, se realiza, por un lado, la atención individualizada, desarrollando una intervención a las víctimas y familiares afectados por el atentado, que presentan dificultades para afrontar situaciones o una sintomatología que se ha ido manifestándose a lo largo del tiempo y que puede haberse cronificado.

Para ello, se realiza la evaluación previa a toda intervención, ya que en ella se recoge todas las variables del paciente que ayudan a planificar un tratamiento más individualizado.

La intervención consiste de forma general, en: (1) dar información sobre los procesos, reacciones, síntomas y los pensamientos que se suelen desarrollar, después de haber sufrido un atentado terrorista. (2) entrenamiento en relajación y respiración para disminuir la activación fisiológica; (3) exposición en imaginación a los recuerdos del suceso traumático; (4) exposición real (en vivo) a las situaciones que se evitan, que no supongan riesgo, al tren y a las situaciones a las que se hayan podido generalizar; (5) reestructuración cognitiva de los pensamientos irracionales que provocan sentimientos negativos (6) habilidades sociales y solución de problemas.

Por otro lado, se realizan talleres grupales, en los que se abordan temas como la implicación emocional en las primeras horas de producirse el atentado y en la actualidad; la planificación de actividades placenteras, como el ejercicio físico; la técnica de respiración abdominal y relajación muscular progresiva; pautas de higiene del sueño; la identificación de pensamientos negativos relacionados con el atentado o el desempeño actual de la vida a partir de ese momento y la modificación de dichos pensamientos; la información y aprendizaje de conductas asertivas. Y por último, para el mantenimiento y generalización de los resultados, se aplica la técnica de solución de problemas.

Antes y posteriormente a la intervención grupal, se aplican pruebas objetivas para que los pacientes tengan un mejor conocimiento de su sintomatología y de la evolución a lo largo del tratamiento. 

Considera la participación de los psicólogos en este campo suficiente o crees que se debería desempeñar otro papel.

En este campo es muy importante contar con una intervención multidisciplinar, en el que profesionales como, médicos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, etc, se complementen para conseguir mejores resultados. Sobre todo surgen demandas en las que se derivan constantemente casos, de unos profesionales a otros.

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