COP Catalunya

La atención y el cuidado de la salud psicológica de las personas, reconocida por la OMS, supone actualmente un riesgo no asumido suficientemente por los controles sanitarios. La existencia de una importante contradicción entre privacidad y bienestar colectivo, dificulta la aplicación de los protocolos de evaluación y supervisión de las capacidades de aquellos profesionales con responsabilidad sobre la vida de otros, especialmente, respecto a la exigencia de implementar periódicamente aquellas pruebas psicológicas de alto valor predictivo.

La solidaridad que genera una catástrofe reclama la necesidad de una estricta organización, que optimice las intervenciones aportadas por todos los servicios de emergencia involucrados. La constante revisión y actualización de los códigos deontológicos y un compromiso personal ético, deben ser factores imprescindibles en todos los colectivos profesionales. La comunicación a los afectados y al público en general debe aunar: prudencia, rigor, respeto, empatía, sensibilidad y suficiencia informativa, evitando la estigmatización y la confusión, tal y como ha  quedado patente en la intervención pública del fiscal francés de la demarcación judicial del accidente.

Confiamos poder incorporar estas consideraciones, junto con reflexiones de gran calado social, en las próximas jornadas de expertos que el COP Catalunya organiza periódicamente, en las que, una vez más, pondremos de manifiesto y compartiremos los diversos materiales e investigaciones que se encuentran ya en circulación para facilitar nuestro enfrentamiento a las tragedias.

Junto con el agradecimiento y el reconocimiento hacia los psicólogos y demás profesionales integrados en los dispositivos de atención sanitaria que, desde el primer momento han intervenido y están interviniendo en las tareas de soporte y acompañamiento de los afectados, desde el Colegio Oficial de Psicología de Cataluña queremos transmitir a las familias y allegados de las victimas nuestro más sentido pesar ante lo ocurrido.