En el último volumen del Anuario de Psicología, aparecía una investigación publicada bajo el título "Las implicaciones del feminismo para la identidad social de las mujeres". Las autoras ofrecen en el siguiente artículo alguno de los aspectos claves de esta investigación.

Consuelo Paterna Bleda es doctora en Psicología y ejerce en la actualidad como docente en la Universidad de Murcia, en las asignaturas de Psicología Social y Psicología Social del Género y la Familia.

Así mismo, lleva a cabo una labor de investigación centrada en la Masculinidad, además de formar parte de un grupo de trabajo dedicado a la Psicología Social Aplicada, desarrollando un proyecto I+D (2004-2007) sobre conciliación trabajo-familia.

Carmen Yago Alonso y Consuelo Paterna Bleda

Este trabajo trata de analizar la investigación psicosocial que hasta ahora se ha realizado sobre las actitudes de género y la identificación social feminista. Concretamente se hace un repaso de las metodologías e hipótesis propuestas en la investigación dentro del área de Psicología Social para el estudio de la identidad de género y su relación con la identidad social feminista. 

Por otra parte, mostramos una serie de limitaciones y una visión crítica de los resultados de algunos de estos estudios partiendo de su utilidad o no para el avance en los estudios de género y sus predicciones para futuras líneas de investigación.En definitiva, el objetivo principal del trabajo es ofrecer una propuesta sobre la relación entre las actitudes feministas, la identificación social como feminista y la identidad social de género.

Todos estos conceptos que acabamos de mencionar resultan de crucial importancia dentro del área de Psicología Social porque ya en estos últimos años la investigación con perspectiva de género, y en algunos casos llamada feminista, comienza a crecer de forma importante, y aunque no es algo que haya surgido en estos últimos años, pues ya algunos manuales de Psicología Social Crítica introdujeron esta línea de investigación, sí podemos constatar que es actualmente cuando los estudios de género están aumentando de forma sólida en casi todas las áreas de conocimiento.

En el área de Psicología Social el estudio de la identidad social de género no puede prescindir del significado ideológico de las categorías sociales de género (Cameron y Lalonde, 2001), en el sentido de que las actitudes hacia la ideología de género (actitudes hacia el conjunto de creencias normativas sobre los sexos) son parte importante de la construcción de la identidad social. En el análisis de estas actitudes se han utilizado multitud de escalas, desde la Escala de Actitudes hacia las Mujeres (AWS, Spence y Helmreich, 1972), hasta la Escala de Igualitarismo del Rol Sexual, el Cuestionario de Relaciones entre Sexos (MFRQ, Spence, Helmreich, Robert y Sawin, 1980) o la Escala de Ideología del Rol Sexual (Moya et al., 1990). Pues bien, este trabajo hace una revisión de todos estos instrumentos analizando sus limitaciones y sus principales aportaciones partiendo de la comparación entre ellos.

Junto a este análisis de instrumentos tratamos de aclarar algunos conceptos como el de actitudes hacia los roles de género frente al de actitudes feministas, así como los instrumentos diferenciales para medir ambas variables.

Así, este trabajo aporta de novedad el hecho de ensalzar la importancia de la perspectiva teórica (Psicología Social)-política (perspectiva feminista) como una forma de construir conocimiento y ciencia. A partir de esta premisa se pone de relieve el reduccionismo que la investigación practica al representar sólo determinados enfoques en la selección de actitudes feministas y el utilizar muestras homogéneas para mantener la fiabilidad y validez de las escalas.

Una segunda parte del trabajo se centra en el análisis de los estudios sobre los predictores de la identificación social feminista; aspecto que consideramos especialmente relevante para poder avanzar hacia el cambio en las relaciones de género.

Añadimos igualmente a este análisis un repaso sobre los factores que median y condicionan la decisión de rechazar o no las actitudes y pertenencia categorial, adentrándonos de esta forma en una base teórica importante de la Psicología Social como es la categorización e identidad social. De ahí la novedad de haber conseguido unir en este trabajo un aspecto a veces tan poco considerado en este área, como es el feminismo, y otro en el que se ha profundizado tanto como es la identidad y categorización social.

                

En la tercera parte se abordó el concepto de autoestima colectiva aplicado al género, muy recientemente estudiado en Psicología Social, por no decir escasamente tratado. Se trata de la dimensión evaluativa de la identidad de género, incorporando cuatro componentes en su análisis: identidad de género, percepción de la valoración social, sentimiento de valía y utilidad de los miembros del grupo social, y un aspecto privado que sería el orgullo que los miembros del grupo social sienten por el hecho de serlo (Burn, Aboud y Moyles, 2000). En el caso de las mujeres, la importancia de esta noción de autoestima de género radica en que es una medida que puede llegar a predecir el apoyo hacia el feminismo y a sus objetivos y, por tanto, puede ser el punto de origen para el desarrollo de la identidad social feminista.

Con este aspecto de la autoestima de género introducimos la parte evaluativa que serviría de base para el cambio; volviendo a unir teoría con acción, es decir, actitudes y valoración de la pertenencia como el motor hacia una acción colectiva.

Como conclusión podríamos decir que los estudios sobre el proceso de identificación social feminista han sido más bien escasos, y su relación con la identificación social de género los hace novedosos dentro de la Psicología Social. Más concretamente, la diversidad de perspectivas feministas analizadas nos ofrece una visión sobre cómo influyen éstas en la identificación social y en el desarrollo de la identidad de género, al mismo tiempo que podemos dilucidar la multiplicidad de categorías que convergen en la identificación social feminista, siendo la diferencia de género una de ellas. Esta forma de observar la diversidad de categorías de análisis supone el reconocimiento de nuestra posición particular en relación a la interpretación del mundo. De ahí que dentro de la Psicología Social se vuelva a partir de epistemologías concretas donde la perspectiva feminista es otra igualmente válida a la hora de hacer y construir conocimiento científico.

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