Si bien las demandas y necesidades de atención psicológica de la población son objeto frecuente de estudio, las investigaciones sobre las características y el perfil de los profesionales de la Psicología que finalmente atienden estas demandas son menos habituales. Esta carencia de información es incluso más notable en nuestro país, donde no se dispone de un registro oficial de psicólogos que trabajan en esta área y donde el abanico de vías de formación y de recorridos formativos es amplio y variado, teniendo en cuenta que la creación de la figura profesional del psicólogo general sanitario es todavía reciente y que quedan algunos flecos por resolver, como la regulación del Grado en Psicología.

El conocimiento proporcionado por este tipo de trabajos que analizan las variables que definen al colectivo de profesionales dedicados a la Psicoterapia resulta de especial interés, no sólo porque permite una delimitación más precisa de este grupo (cuántos son, cuál es su presencia en el ámbito público o privado, qué problemáticas atienden, hacia qué orientación psicológica se inclinan, cuál es actitud hacia la práctica clínica basada en la evidencia, cuáles son sus necesidades, sus resultados a largo plazo, sus principales demandas, etc.), sino también porque posibilita analizar la evolución de este colectivo conforme a los cambios culturales, sociales, normativos o asistenciales que puedan tener lugar, así como emprender acciones para dar respuesta a las necesidades detectadas.

Los escasos estudios que han tratado de evaluar las características, preferencias o actitudes de los psicólogos dedicados al área clínica proceden en su mayor parte del ámbito anglosajón. Estas investigaciones han mostrado que el perfil de este profesional suele ser el de una mujer en torno a los 50-60 años, con un promedio de 15 años de experiencia clínica, que trabaja tanto en el ámbito privado como público (Cook, Biyanova, Schnurr y Coyne, 2010; Norcross, Karpiak y Santoro, 2005; Tasca, Balfour, Evans, Francis, Huehn et al., 2015). En cuanto a las modalidades  de intervención, los resultados han revelado que estos profesionales tienden a calificarse como eclécticos en su orientación (Smith, 1982; Cook et al., 2010), si bien la terapia cognitivo-conductual es el tratamiento que refiere utilizar la gran mayoría (Cook et al., 2010; Northey, 2002; Norcross, Hedges y Prochaska, 2002; Norcross, Karpiak y Santoro, 2005) junto con la modalidad de aplicación individual (Cook et al., 2010; Prochaska y Norcross, 1983).

En nuestro país, se han realizado algunos esfuerzos para alcanzar un conocimiento más preciso del conjunto de psicólogos ejercientes. Estas investigaciones, de carácter general, han analizado al colectivo de profesionales dedicados a la Psicología en todas sus áreas, aportando cierta información de interés respecto al conjunto específico de psicólogos cuya actividad profesional se centra en el ámbito de la salud.

Entre los primeros trabajos se encuentra el de Díaz y Quintanilla (1992). Estos autores analizaron las características sociodemográficas de una muestra de 606 psicólogos españoles. Los resultados del estudio mostraron que la psicología clínica ocupó el segundo puesto como área de dedicación (29,9%), solo por detrás de la psicología educativa (38,5%). La muestra de profesionales ejercientes en el ámbito sanitario en este estudio estuvo constituida en mayor medida por mujeres (67,8%), con una edad media de 35 años y con 9 años de experiencia clínica (37,2%).

Otra de las investigaciones realizadas en nuestro país es la de Santolaya, Berdullas y Fernández-Hermida (2002), en la que se encuestó a más de 6.700 colegiados. Los resultados de este estudio mostraron un panorama similar al de Díaz y Quintanilla (1992), revelando que la profesión del psicólogo en ese momento era mayoritariamente femenina y joven (alrededor de los 36 años de media), si bien en este caso el ámbito de la salud se constituía como el principal área de intervención de la muestra (68,36%). Asimismo, los profesionales de este estudio estaban en mayor medida dedicados a la práctica privada e informaron de una aproximación preferentemente de tipo cognitivo-conductual (49,08%) (Santolaya, Berdullas y Fernández-Hermida, 2002).

Desde esta investigación a gran escala son contados los estudios que se han centrado en evaluar a los psicólogos que ejercen la profesión en nuestro país. Un ejemplo es el de Buela-Casal, Bretón-López, Agudelo, Bermúdez, Sierra y cols. (2005), en el que se encuestó a 1.206 psicólogos colegiados para analizar su opinión sobre el carácter sanitario de las funciones profesionales asociadas a la figura del psicólogo. En este estudio, los psicólogos dedicados a la psicología clínica constituyeron el mayor porcentaje de la muestra (53,7%), siendo el ámbito privado su principal área de trabajo. Asimismo, la muestra estuvo compuesta en mayor medida por mujeres (58,7%), con una media de edad en torno a los 41 años.

De esta manera, los resultados sobre el ejercicio de la Psicología en el ámbito de la salud en España ponen en evidencia de manera sistemática que se trata de una profesión joven (en comparación con los resultados obtenidos en otros países) y con predominio de mujeres.

No obstante, teniendo en cuenta la escasez de trabajos y puesto que la Psicología es una profesión en constante evolución, y sobre todo, debido a los cambios experimentados en los últimos años en nuestro país en torno a la regulación del psicólogo en el ámbito sanitario, los esfuerzos por determinar cuál es el perfil del psicólogo dedicado a la Psicoterapia siguen siendo bienvenidos. En este sentido, la División de Psicoterapia del Consejo General de Psicología (COP), creada en el año 2014, supone una vía de especial relevancia para este cometido. Esta División cuenta entre sus funciones la de unificar, a nivel nacional, el ámbito profesional de la Psicoterapia, contribuyendo de esta manera al afianzamiento de la identidad profesional de los psicoterapeutas españoles.

Por este motivo, y con el objetivo de recoger las opiniones sobre la Psicoterapia e incorporar acciones en el programa de trabajo de la División que respondan a las necesidades y preocupaciones de sus miembros, hace unos meses la División de Psicoterapia lanzó una encuesta a sus integrantes, denominada “Encuesta sobre la Psicoterapia en España”. Los resultados de este proyecto, coordinado por Francisco J. Labrador Encinas, catedrático de Modificación de Conducta de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Manuel Berdullas Temes, coordinador de la División de Psicoterapia, así como Coordinador de Relaciones Internacionales y vocal de la Junta de Gobierno del COP, se presentarán esta semana a través de Infocop.

Referencias:

Buela-Casal, G., Bretón-López, J., Agudelo, D., Bermúdez, M.P., Sierra, J.C., Teva, I. y Gil Roales-Nieto, J. (2005). Imagen de la psicología como profesión sanitaria en psicólogos españoles. Papeles del Psicólogo, 26, 16-23.

Cook, J.M., Biyanova, T., Elhai, P., Schnurr, P.P. y Coyne, J.C. (2010). What do psychotherapists really do in practice? An internet study of over 2,000 practitioners. Psychotherapy, 47, 260-267.

Díaz, R. y Quintanilla, I. (1992). La identidad profesional del psicólogo en el Estado español. Papeles del Psicólogo, 52, 22-74.

Norcross, J.C., Hedges, M., Prochaska, J.O. (2002). The face of 2010: A Delphi poll on the future of psychotherapy. Professional Psychology: Research and Practice, 33, 316–322.

Norcross, J.C., Karpiak, C.P. y Santoro, S.O. (2005). Clinical psychologists across the years: The division of clinical psychology from 1960 to 2003. Journal of Clinical Psychology, 61, 1467–1483.

Northey, W.F. (2002). Characteristics and clinical practices of marriage and family therapists: A national survey. Journal of Marital and Family Therapy, 28, 287–494.

Prochaska, J.O., y Norcross, J.C. (1983). Contemporary psychotherapists: A national survey of characteristics, practices, orientations, and attitudes. Psychotherapy: Theory, Research and Practice, 20, 161–173.

Santolaya, F., Berdullas, M. y Fernández-Hermida, J.R. (2002). La década 1989-1998 en la psicología española: análisis del desarrollo de la psicología profesional en España. Papeles del psicólogo, 82, 65-82.

Smith D. (1982). Trends in counseling and psychotherapy. American Psychologist, 37, 802–809.

Tantam, D. (2006) Psychotherapy in the UK: Results of a survey of registrants of the United Kingdom Council for Psychotherapy. European Journal of Psychotherapy and Counselling, 8, 321–342.

Tasca, G.A., Balfour, L., Evans, J., Francis, K., Huehn, L., et al. (2015). What clinicians want: finding from a psychotherapy practice research network Survey. Psychotherapy, 52, 1-11.

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