La falta de supervisión familiar, la mala comunicación entre padres e hijos, las pautas de disciplina inconsistentes o muy severas o la presencia de conflictos familiares, entre otros, constituyen factores de riesgo para el consumo de drogas entre los jóvenes. Alternativamente el desarrollo de competencias familiares para la implementación de disciplinas positivas y el fortalecimiento de los vínculos emocionales positivos y la mejora de la comunicación familiar ejercen como factores de protección frente a este riesgo. Así lo establece la guía PROTEGO 2. Programa de Entrenamiento en parentalidad positiva y habilidades educativas para madres y padres en prevención del consumo de drogas, que ha sido elaborada en el marco del Plan Nacional sobre drogas y que se centra en el entrenamiento en habilidades parentales relacionadas con la prevención de drogas y otras conductas del riesgo.
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La publicación incluye un programa detallado para poder ser implementado por profesionales, con las orientaciones para la captación de participantes y para la aplicación del programa, así como para su evaluación. El programa, fundamentado en la revisión de la literatura existente y en buenas prácticas anteriores, cuenta con un total de 10 sesiones, en las que se tratan aspectos como las habilidades de comunicación, la reducción de los conflictos y mejora de las relaciones familiares, el establecimiento de normas y límites, la supervisión, sanciones y vinculación familiar, la posición familiar sobre el tabaco, el alcohol y el resto de drogas y la resolución de problemas. La propuesta de intervención incluye sesiones para mejorar el compromiso con el programa y sesiones de seguimiento y refuerzo de los progresos. Asimismo, incorpora todo el material necesario para su implementación. Se puede acceder al recurso en el siguiente enlace: | ||||
Contenidos potencialmente dañinos, discursos de odio, autolesiones y ciberbullying: riesgos de las experiencias digitales de niños, niñas y adolescentes, según EU Kids Online 2026
La exposición a contenidos potencialmente perjudiciales, el ciberbullying, los discursos de odio y las dificultades para gestionar el tiempo conectado forman parte de las experiencias digitales de una proporción importante de menores (…)

